sábado, 11 de julio de 2020
miércoles, 8 de julio de 2020
Racismo: ¿el color de la piel o el color del billete?
NOTA: En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que,
en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR
«COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a
iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en
soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.
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J. I. González Faus (Teólogo)
(En C y J)
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J. I. González Faus (Teólogo)
(En C y J)
El
brutal asesinato del ciudadano negro George Floyd por un policía blanco (que
alguno habría calificado como “increíble” en nuestro “civilizado” s. XXI)
comenzó generando una ola de protestas masivas admirables, para derivar en ese
deporte insensato de romper estatuas por cuenta propia que, sin duda, debe
suponer unas enormes descargas de adrenalina muy pacificadoras.
No
voy a juzgar ahora ni a Colón ni a Fray Junípero, pero sí pienso que sería más
razonable ir a buscar a los responsables últimos y no a aquellos cuyas
estatuas tenemos más a mano. Y además preguntarse para qué sirve lo que hago. A
eso van los dos puntos siguientes.
1.
Puestos a buscar culpables, esos justicieros por cuenta propia, deberían
comenzar derribando las estatuas de Montesquieu (si es que tiene alguna por
ahí).
Fijémonos:
¡el padre de nuestra democracia! (que creemos nos hace superiores a otros
pueblos); ¡el autor de El espíritu de las leyes! (una especie de
catecismo de nuestra actual política…). ¿Quién se atreverá a decirle nada?
Pues
bien, en el capítulo 5 del libro XV de esa obra tan famosa, leemos cosas como
éstas: “No puede cabernos en la cabeza que siendo Dios un ser infinitamente
sabio haya dado un alma, y sobre todo un alma buena, a un cuerpo totalmente
negro… Si creyéramos que esas gentes son hombres, se empezaría a creer que
nosotros no somos cristianos… Algunos espíritus cortos exageran demasiado la
injusticia que se hace a los africanos…”.
¿Cómo
pudo hablar así quien había escrito que la esclavitud es contraria a la
naturaleza y al progreso humano? Pues lo sabremos en seguida leyendo la razón
que da en ese mismo libro XV: “el azúcar sería demasiado caro si no se
emplearan esclavos en el trabajo que requiere su cultivo”… Los negros serán hombres
o no, pero “les affaires sont les affaires” y eso es lo que importa en
primerísimo lugar.
Pero
Montesquieu no está solo. Voltaire, en su Diccionario Filosófico, se
tranquiliza diciendo que “la esclavitud es tan antigua como la guerra y la
guerra tan antigua como la naturaleza”. He ahí un posmoderno bien antiguo, que
no teme reconocer que “los hombres podríamos ser iguales si no tuviéramos
necesidades”. Pero las tenemos. Y además de que las tenemos, añade Voltaire que
“nada es tan necesario como lo superfluo”: por lo que parece claro que, para
que yo pueda tener eso superfluo, será menester que otros carezcan de lo
necesario.
Estos
orígenes del racismo parecen probar que el problema no es el desprecio por
el color de la piel: el problema es la necesidad de tener esclavos, porque eso
es fundamental para nuestra economía.
Y
como ya no podemos decir con Aristóteles que la esclavitud es conforme a la
naturaleza (porque entonces igual me esclavizaban a mí), la solución ha sido
encontrar alguna raza infrahumana, distinta de la mía, para poder justificar la
esclavitud. Uno se acuerda de aquel eslogan del denostado Marx: “el
determinante económico en última instancia”. Y si a alguien le molesta eso de
citar a Marx, sustitúyalo por esta otra cita aún más clara y del Nuevo
Testamento: “la raíz de todos los males es la pasión por el dinero” (1
Tim 6,10). Y si no, escarbemos un poco más en la historia.
Si una familia pide comida a Cáritas, sabemos que la necesita ya
NOTA: En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que,
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Laura Mor
(En CR)
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Laura Mor
(En CR)
Caras
nuevas y vecinos que colaboran
Cuando
les llega un caso, lo derivan al asistente social. Allí le hacen el
seguimiento, de acuerdo a su situación económica y familiar. Del informe que se
deriva, en el centro DISA les hacen llegar la información pertinente a las
necesidades de alimentación. Sin embargo, nunca han negado una primera ayuda. Y
estos días, en la cola, han visto muchas caras nuevas.
También
hay hoteles de Salou que colaboren con el DISA. Por ejemplo, con paquetes que
ya no venderán y que aun no han caducado. En el caso de los supermercados, les
dan fruta y verdura fresca. Incluso, los vecinos que tienen huerta han llevado
fruta para añadir en las bolsas: “Los primeros días traían naranjas, limones,
según la fruta del tiempo”. Tamara subraya que “estas colaboraciones
espontáneas no son de ahora, sino que siempre están ahí”.
El
grueso de alimentos provienen de la Unión Europea y también del Gran Recapte que organiza el Banc dels
Aliments a finales de noviembre y que moviliza cerca de treinta mil voluntarios
en Cataluña. Además de los alimentos que llegan en especies, Cáritas parroquial
completa los lotes comprando lo que haga falta. Una compra que es posible
gracias a los donativos económicos que también reciben, de forma directa, y a
través de las colectas de misa.
“Me
gustaría que en mi país también funcionara así”
La
revisión y la preparación de los lotes son tareas que hacen los voluntarios. En
el caso de Tamara Frunze, también ayuda a Cáritas en la campaña de Reyes, para hacer llegar regalos a los niños de
familias vulnerables. ¿Cómo valora esta red de voluntariado? “En mi país no se
hace así, son más estrictos; pero yo creo que el cambio es bueno y positivo, me
gustaría que en mi país también funcionara así”, dice.
Como
cristiana ortodoxa, celebra su fe con la Iglesia rumana de Tarragona y de Reus.
Pero no duda en entrar en la Iglesia católica parar colaborar cuando hay una
necesidad: “Todos damos y recibimos algo”, concluye.
NOTA: En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que,
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Noticias de Gipuzkoa
(En NdG)
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Noticias de Gipuzkoa
(En NdG)
El
exrector del Seminario diocesano de Donostia ha sido nombrado nuevo párroco
de Zumarraga por el obispo José Ignacio Munilla. Pablo Ormazabal Albistur,
que fue apartado de su cargo por firmar un documento contra el papa en el que se le venía a acusar de hereje,
ocupará la parroquia de la que en su día también fue párroco el propio Munilla,
antes de dar el salto al obispado de Palencia.
Ormazabal
va a relevar a Pedro Laskurain que, a su vez, será trasladado a la parroquia de
Zumaia. El propio Laskurain dio a conocer este movimiento en el oficio
religioso del pasado domingo, anunciando a los feligreses la próxima llegada de
Ormazabal. El relevo se materializará en agosto. Ambos, tanto Laskurain
como Ormazabal, son hombres que se alinean con la doctrina religiosa del
obispo.
Este
nombramiento confirma lo que el propio Ormazabal ya adelantó en la carta que
envió a los presbíteros de la diócesis explicando su salida del Seminario a
principios de junio. Ormazabal había llegado a Donostia en "comisión
de servicios" desde la Diócesis de Alcalá de Henares por deseo expreso del
obispo. Según comunicó él mismo en la citada misiva, el pasado mes de enero
inició los trámites para su incorporación a la Diócesis de Donostia, un trámite
que se interrumpió por culpa de la pandemia. Él mismo explicaba entonces que el
proceso estaba a punto de culminarse, lo que acaba de ocurrir ahora. Es decir, Ormazabal
terminará el curso docente con los seminaristas y encadenará su entrada al
frente de la parroquia de Zumarraga.
Todos
estos movimientos ocurren en medio de fuertes rumores sobre el futuro de
Munilla al frente de la Diócesis. El nombramiento por parte de Francisco de
un nuevo nuncio para España anuncia una profunda renovación episcopal, que
apenas se ha producido y que, de llevarse a cabo, señala directamente al
prelado guipuzcoano.
domingo, 28 de junio de 2020
Lo que aprendes en el contacto con la realidad
NOTA: En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que,
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Javier Caravallo
(En El Confidencial)
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Javier Caravallo
(En El Confidencial)
"Hasta un ignorante como yo sabe que hay abortos que de inmorales no
tienen nada"
Santiago Agrelo era párroco de la diócesis de Astorga cuando Benedicto XVI
lo nombró arzobispo de Tánger. Hace dos años,
De Galicia
salió y a Galicia ha regresado muchos años después, como quien vuelve a sus
orígenes para, desde ahí, contemplar y analizar mejor su vida espiritual que
comienza en los años de la posguerra, cuando su familia decide enviarlo a un
convento. “Es verdad, yo no decidí ser fraile; lo decidieron mis abuelos, con
los que me crié. Un día, mi abuelo dijo, ‘a este niño hay que encerrarlo’. No
es que yo fuera más travieso que los demás niños, pero es que, en los años 50,
en una aldea de Galicia, no era fácil labrarse un futuro.
Por eso creo
que mi abuelo me envió a los once años al seminario franciscano. Así que entré y nunca volví a plantearme otra cosa…”. Tanto es así
que Santiago Agrelo Martínez (Asados, Rianxo, A
Coruña, 20 de junio de 1942) fue ascendiendo en la jerarquía eclesiástica hasta
que, en 2007, siendo párroco de la diócesis de Astorga, el Papa Benedicto XVI lo
nombró arzobispo Tánger. Es
posible que allí, donde nunca se hubiera imaginado llegar, monseñor Agrelo encontró
todo el sentido de su vida, de su espiritualidad. Hace un año, el Papa
Francisco aceptó la jubilación que había presentado dos años antes, cuando
cumplió 75 años, y lo destinaron, de nuevo, a la provincia franciscana de
Santiago de Compostela.
PREGUNTA.
El mundo está viviendo una pandemia que ha puesto de rodillas a la humanidad.
Muchos creyentes, ante esta oleada de muertes, de sufrimiento, han podido
preguntarse: ¿dónde está Dios? Yo se lo pregunto a usted, porque el
Padrenuestro dice ‘hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo’.
RESPUESTA. Si damos por supuesto que Dios, en la Creación, mantuvo su intervención
en la Tierra al margen de las leyes terrenales, nos estamos inventando un mundo
que no existe, que no ha existido nunca. El mundo tiene sus leyes, sus normas,
su autonomía, y eso no quita nada de lo que le corresponde a Dios. Cuando Jesús
nos enseñó el Padrenuestro, y decimos ‘hágase tu voluntad, aquí en la tierra
como se hace en el cielo’, se refiere a los hijos de Dios, a los que ya están
con él, en otra dimensión, y a los que todavía estamos aquí, en la Tierra, y
podemos elegir entre hacer el bien o el mal. Y le pedimos que se haga su
voluntad en la tierra, es decir, que nos ayude a elegir siempre el bien. A eso
se refiere el Padrenuestro, no a un dominio de Dios sobre la naturaleza, sino a
que nuestra vida esté en consonancia con lo que nuestro Padre quiere de
nosotros. Cuando nos hacemos esas preguntas, un cristiano lo que siempre
recuerda es que Jesucristo fue una víctima del mal de la tierra, no del mal de
la naturaleza, sino del mal humano, de la voluntad humana de hacer mal. Frente
a la cruz de Jesús, sí que tenemos que hacernos esa pregunta; también se la
hizo el propio Jesús cuando exclamó, ‘Dios mío, Dios mío, por qué me has
abandonado’. Jesús no cuestiona la existencia de Dios, sino que es incapaz de
comprender ese momento su propia situación.
Labels:
aborto,
colonización,
fundamentalismo,
inmigración,
Santiago Agrelo
lunes, 15 de junio de 2020
Trump-Viganò: el Rasputín de Brianza
NOTA: En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que,
en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR
«COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a
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(En settimananews.it)
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(En settimananews.it)
Gabriele Passerini
Habría pasado sin pena ni gloria, si
la carta no hubiera sido aplaudida y relanzada con un tweet del presidente estadounidense Donald Trump.
Mons. Carlo Maria Viganò, ex
secretario de la Gobernación, ex nuncio en Washington, ex moralizador, se
dirigió al zar de Occidente, el 11 de junio pasado, para reconocerle el título
de hijo de la luz, intrépido luchador contra los ejércitos de Satanás y paladín
de la libertad de culto.
Unos mensajes que nos remiten al ruido
de la batalla de Armagedón (Ap. 16,16), al enfrentamiento con el Anticristo y a
la resistencia puesta en marcha por una civilización que se niega a ser
disuelta.
Sucede que unas fuerzas
internacionales indeterminadas (un supuesto nuevo orden mundial), desprovistas
de cualquier principio moral y ávidas de dinero y poder, están atentando contra
los valores de la patria, de la familia y del pueblo.
Trump encarna la resistencia, y sus
críticos no son más que sirvientes del poder oculto.
Es el choque entre Dios y Satanás.
El contexto de la pandemia es la ocasión
propicia.
En realidad, no
se trata de una pandemia (ni contagiosa, ni peligrosa ni resistente), sino de
una "colosal operación de ingeniería social" en beneficio de unos
pocos y contra la voluntad de los pueblos.
Las reglas de confinamiento y
distancia socavan los principios fundamentales de la libertad y la democracia.
Al Estado democrático se está enfrentando
un superestado presidido por un mundo sin libertad.
La épica batalla tiene una réplica clara
en la tensión dentro de la Iglesia y contra las Iglesias, entre los
"pastores fieles que cuidan el rebaño de Cristo" y los
"mercenarios que buscan dispersar al rebaño" y matar la fe.
La señal de todo ello ha sido la
facilitada por la disidencia intolerable del obispo de Washington, Mons. W.
Gregory, y otros obispos norteamericanos con ocasión de la "visita
electoral" de Trump (2 de junio) al santuario dedicado a Juan Pablo II,
construido y dirigido por los Caballeros de Colón, la parte más conservadora
del catolicismo estadounidense. El día anterior, el presidente Trump había agitado
la Biblia frente a la Iglesia Episcopaliana de la ciudad (con el rechazo de sus
responsables).
La exposición más amplia de la
visión de Viganò se encuentra en un documento fechado el 7 de mayo en el que,
después de argumentar el proyecto político mortífero vinculado a la supuesta
pandemia, invita a los pastores a "reclamar firmemente su autonomía de
gobierno, culto y predicación" contra las disposiciones ilícitas de la
sanidad y gobiernos de los diversos países.
También aquí se recuerda la elección
que está en juego: "con Cristo o contra Cristo".
Algunos de los firmantes del
documento del 7 de mayo son bien elocuentes de la caravana que integran los
partidarios de Viganò. Desde los anti-islámicos (Christian Allam, Guy Pages) hasta
los antieuropeos (Jean-Pierre Maugendre); desde los antisemitas (Massimo
Viglione) a los anti-todo (Vittorio Sgarbi); desde los “no virus” (Stefano
Montanari) a los no pol(itica) (Claudio Messora); desde la pro-derecha (André
Bonnet) a los anti-Vat(icano).
Entre ellos se encuentran los ya clásicos
anti-Francisco: cardenales Zen y Müller, monseñores, Lenga, Gracida, Laun, Negri
y Schneider.
Ahora se ha unido también Trump que,
finalmente, ha encontrado su Rasputín.
Espero que le aguarde mejor suerte
que al mentor del místico ruso, el último zar Nicolás II.
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