martes, 27 de noviembre de 2018

De Obispado a Hotel: un escándalo antievangélico


Quienes firmamos este escrito somos mujeres y hombres laicos, cristianos comprometidos desde hace años con la Iglesia de Gipuzkoa. Hemos leído con estupor que el Obispado de San Sebastián creará 26 apartamentos turísticos en una de sus residencias  y que el “edificio” de Zabaleta 5, en Gros, se convertirá en aparthotel. Este edificio es, ni más ni menos, el Obispado de San Sebastián. En otras palabras, la sede del gobierno de la Iglesia diocesana de San Sebastián, lugar donde se ha pensado e impulsado una Iglesia en clave evangélica en las distintas áreas como la pastoral penitenciaria, inmigrantes, catequesis, liturgia, comunidades de religiosas… al servicio de la comunidad cristiana de Gipuzkoa y de la sociedad. Este lugar diocesano de referencia se va a transformar en hotel y fuente de dinero por decisión episcopal. Nos produce escándalo e indignación. 


No es éste un hecho aislado. Al contrario, creemos que se enmarca dentro de un diseño global para deshacer lo que ha sido –y todavía es, a pesar de esta curia– una Iglesia al servicio del Evangelio construida durante décadas con nuestra participación, la de miles de laicas y laicos guipuzcoanos. A la descomposición pastoral que están llevando a cabo Munilla y los suyos, se le añade ahora un destrozo patrimonial. No son dueños de lo que pretenden alquilar y vender pero actúan como si la diócesis fuera su feudo, algo intolerable desde una conciencia evangélica e inadmisible ante una sociedad democrática madura. Vemos una vez más que el Obispo Munilla, con la cobertura de su equipo de gobierno, desprecia la demanda de un millar de sacerdotes y agentes de pastoral de las parroquias de Gipuzkoa que, alertados de los proyectos que tenía el equipo episcopal, pedía no actuara a espaldas a la Diócesis (abril de 2018). Por lo que se ve, lejos de tomar en consideración la solicitud de aclarar con datos reales y con una auditoría externa la situación económica diocesana, siguen adelante. Es su estilo: no escuchar, ocultar información, manipular, imponer.

El Obispo Munilla y sus colaboradores están destruyendo una Iglesia que ha conformado la identidad diocesana. Gracias a ella generaciones de hombres y mujeres seguimos a Jesucristo, en una Iglesia que ha colaborado con la sociedad por una Gipuzkoa más humana y justa. Percibimos que con todo esto quieren arruinar un modo de hacer iglesia, y lo vemos como una agresión a esta Iglesia conciliar, sometida a un auténtico acoso y derribo. Lo consideramos radicalmente antievangélico, un auténtico anti-testimonio. Es, además, una zancadilla más a este Papa. Mientras Francisco, con palabras y gestos de solidaridad fuertes hacia los más sufrientes y necesitados así como con denuncias valientes ante la injusticia y la indiferencia, llama sin cesar a la Iglesia a convertirse al Evangelio y abrirse a los últimos, inmigrantes, refugiados, ancianos, parados, presos, prostitutas… Sin embargo, su voz  sufre aquí una especie de efecto-frontón y choca con la ‘muralla Munilla’. El eco del Papa Francisco no resonaría en nuestras parroquias si no fuera por sacerdotes y cristianos concienciados y atentos, y si no fuera por los medios de comunicación e internet. He aquí el contraste: el Papa Francisco, con el espíritu de Jesús, sitúa a los pobres en el primer lugar de la Iglesia y nos orienta a los cristianos en esta dirección, como en el Día Mundial de los Pobres del domingo, en que compartió mesa con 3.000 pobres en un comedor enorme que hizo preparar en el Vaticano; en cambio, el Obispo Munilla, con el espíritu de los mercaderes y negociantes del templo, lleva a la Diócesis en busca del dinero, corriendo tras él. Es el desprestigio de la Iglesia y una burla a esta Diócesis, de graves consecuencias para su propia credibilidad y para ofrecer la fe y del Evangelio. 

Lo decimos como cristianos de parroquias de Gipuzkoa: estamos escandalizados e indignados ante semejante abuso de poder, y también ante los indiferentes en la propia iglesia, que parecen preferir su comodidad a cargar con la cruz de esta injusticia y denunciarlo. No estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados. Solo nos queda alzar nuestra voz y protestar. No más abusos episcopales. No en nuestro nombre. 

Gipuzkoa, 18-11-2018
Inma Urrestarazu Karrera
Juan Antonio Zabala Maiz
+ 42 firmantes

viernes, 9 de noviembre de 2018

Sublimes y confusas expresiones


LAS SUBLIMES Y CONFUSAS EXPRESIONES DEL NUEVO MISAL ROMANO
APROBADO POR LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA.

            Desde hace años, muchos curas hemos estado esperando una nueva edición del Misal Romano porque el que usábamos en la celebración de la Eucaristía contenía expresiones que se habían hecho ininteligibles no sólo para los fieles sino, incluso, para nosotros, que después de haber estudiado tres años de filosofía y cuatro de teología, no podíamos comprender el significado de muchas de sus “sublimes expresiones”. Llamaba la atención, sobre todo, la insistencia que se muestra en sus oraciones, prefacios y plegarias, en concebir la salvación eterna, como si ese fuera el único fruto de la salvación procurada por la vida de Jesús y el único objetivo de la vida cristiana. Otro tanto cabe decir del alcance de la salvación como premio o como fruto de los méritos adquiridos tal y como aparece, sobre todo, en las misas de difuntos. También hemos sufrido presidiendo la celebración, cuando para hablar de la resurrección se refería el texto del Misal, a la inmortalidad del alma, como si fueran la misma cosa.
            Se decía y no sin razón, que “lex orandi, lex credendi”, pero lo que ha sucedido es que la fe, animada por la teología, ha ido evolucionando, mientras que la liturgia, sometida a la disciplina, ha mantenido formulaciones que no expresan la fe de la Iglesia, al menos de una iglesia que ha actualizado su formulación y su vivencia tratando de hacerla adecuada para responder a los interrogantes que le plantea hoy la cultura.

martes, 6 de noviembre de 2018

Dios y la carta de Einstein




Jesús Martínez Gordo

        La subasta de una carta de Albert Einstein de 1954 por la casa Christie’s (Nueva York) el próximo mes de diciembre en la que se puede leer que “la palabra de Dios no es para mí sino la expresión y el producto de la debilidad humana” ha sido presentada por algunos medios como una irrefutable prueba de que renegaba de la existencia de Dios.

Es probable que los promotores, al haber fijado una puja inicial de un millón de dólares, hayan querido resaltar que la razón de ser de semejante cantidad radica en su contenido, supuestamente rupturista, con otras declaraciones en las que el genio de la física moderna se refería a “esa fuerza que está más allá de lo que podemos comprender” o en las que sostenía que “Dios no juega a los dados”. Sin embargo, creo que es una temeridad o, en todo caso, una falta de rigor, interpretar que, con dicha carta, se evidencia la adscripción atea de A. Einstein. Y lo es porque no se tiene debidamente presente la diferencia que existe entre reconocerse deísta (Dios se transparenta en el cosmos como Inteligencia), teísta (concebir a Dios como Persona) y ateo (Ni lo uno ni lo otro. Solo hay azar y materia).

Esa trascendental diferencia volvió al primer plano de la actualidad el año 2004, fecha en la que Antony Flew (el patriarca del ateísmo de raíz científico-empírica durante el siglo XX) comunicó, en un simposio celebrado en la New York University, que aceptaba la existencia de Dios por coherencia con la máxima que había presidido su ateísmo militante: “sigue la argumentación racional hasta donde quiera que te lleve”.

Su paso a la creencia no tenía nada que ver con la fe, con las iglesias o con las confesiones religiosas sino con el reconocimiento de que la explicación creyente era mucho más firme racionalmente que el ateísmo que había liderado hasta entonces. Yo, sostuvo, no sé nada sobre la interacción de los cuerpos físicos en dos partículas subatómicas. Pero estoy interesado en saber, prosiguió, cómo es posible que puedan existir esas partículas o cualquier otra realidad física e, incluso, la misma vida. Movido por este interés, busco alcanzar una explicación racional a partir de las evidencias o pruebas a las que está llegando la ciencia. Obviamente, continuó, las explicaciones posibles son muchas y diferentes. Todos sabemos que la superioridad de unas sobre otras se juega en su mayor o menor consistencia racional, más allá de que se sea educador, marinero, ingeniero, filósofo, abogado o científico. Tener una u otra profesión no proporciona ninguna ventaja especial cuando se busca una explicación racional a partir de los descubrimientos alcanzados, de la misma manera que ser una estrella de fútbol no suministra ninguna clarividencia adicional cuando hay que valorar las ventajas profilácticas de cierta pasta dentífrica.

martes, 23 de octubre de 2018

¿Contra la pederastia o contra la Iglesia?

Escribe en su Blog, Laeto animo (Jue, 01/03/2012)


Jordi Llisterri i Boix (Es Director de CatalunyaReligio.cat, Coordinador de la edición del suplemento Vida Nueva Catalunya y corresponsal de la revista en Catalunya.Es Llicenciado en Ciencias de la Comunicación por la UAB).



Me van a perdonar porque la Iglesia española no la conozco a fondo pero si un poco más la Iglesia catalana. Este domingo el diario El País abre la portada y dedica varias páginas a los casos de abusos de menores entre el clero español. El trabajo periodístico relata que ha localizado 33 condenas de pederastia en España en los últimos 30 años.

Es bien legítimo ante lo conocido (y reconocido) los últimos años en las iglesias del mundo anglosajón y más recientemente de Chile, que nos preguntamos si aquí no ha pasado lo mismo. Estamos en un país con una gran influencia católica y simplemente por una cuestión estadística no se puede descartar.

Esta pregunta la he formulada varias veces los últimos años. La respuesta que siempre he encontrado es que esto no es Boston, ni Spotlight . No hay número tolerable, pero la memoria sobre casos que se han conocido en Cataluña ratifica esta impresión y también da cifras que se pueden contar con los dedos de una o dos manos abriendo la mirada a 30 o 40 años atrás. Los datos de El País no lo desmienten. Poco más de 30 casos en 30 años entre un colectivo que hoy es de 18.000 sacerdotes (teniendo en cuenta que en 30 años el número total de sacerdotes no es una cifra fija y que son muchos más los que han ejercido durante este periodo) .

Hay una explicación razonable para creer que aquí no ha pasado lo mismo que en Irlanda? De entrada, no. Hay algo que explique que hoy en España hay miles de casos tapados que "todavía" no ha salido a la luz? Con todo lo que se ha hablado de este tema durante los últimos 15 años, creo que no. No falta gente que los está buscando. Por lo tanto, nada nos permite negar rotundamente la idea de que España o Cataluña sea un lodazal eclesiástico, ni poner la mano en el fuego por otros, pero más allá de la especulación no hay nada que permita afirmarlo.

jueves, 13 de septiembre de 2018

El VALLE DE LOS CAÍDOS como expresión de una herejía y memoria de la vergüenza.


Ignacio Villota Elejalde

Por un Decreto Ley, aprobado el día 13 en el Congreso de los Diputados, España decide exhumar los restos de Franco, enterrado en el Valle de los Caídos desde noviembre de 1975. Esta noticia se inserta en el espacio de varios meses en que los medios de comunicación han tratado con insistencia el tema de qué hacer con esos restos, por una parte y con todo el monumento, por otra. Hay opiniones de todo tipo en el contexto de un reverdecimiento de grupos nostálgicos con sus “cara al sol y montañas nevadas”, sin dejar de lado la actitud altanera de alguno de los nietos del Dictador. Hay opiniones de todo tipo en el contexto de un  reverdecimiento de grupos nostálgicos con sus “cara al sol y montañas nevadas”, sin dejar de lado la actitud altanera de alguno de los nietos del Dictador.

Los que nos hemos sentido emplazados a hablar en alguna tertulia del tipo que sea, algunos al menos, hemos emitido nuestra opinión. Yo, en un par de ocasiones, desde la perspectiva cristiana, me he decantado por la demolición, tras el vaciamiento de restos humanos y las obras de arte, de orfebrería y escultura. ¿Por qué?




A lo largo de la Historia, la Iglesia y las Naciones, en sus mutuas relaciones, han tenido la tentación de la prevalencia: la Nación, sabedora de la fuerza que suministra una religión domesticada, ya desde  Constantino, ha intentado siempre y  ha conseguido en innumerables ocasiones tener en sus manos la estructura eclesial. Y esa comunidad espiritual, a veces, se ha puesto en manos de esa Nación, de un modo gozoso y muy a gusto, con gran detrimento de principios elementales de la convivencia y de los derechos humanos. A ese fenómeno en la Historia se le ha denominado Cesaropapismo.

 En sentido contrario, la Iglesia, convencida de que su fin espiritual, la salvación eterna, prima infinitamente sobre el fin temporal de las naciones, se ha impuesto a ellas, quitando y poniendo príncipes y manejando el discurrir de la Historia. Hay que aclarar que esta finalidad la ha conseguido en escasos momentos. A este fenómeno se le ha llamado Teocracia.

viernes, 24 de agosto de 2018

Vacío de poder en la Iglesia de EEUU

De ANDREA TORNIELLI
en V.I.


«El escándalo de los abusos y la deslegitimación del episcopado han creado un gran vacío de poder en la Iglesia» de Estados Unidos, en donde se aplica «una mentalidad de corporación, en la que el Papa es visto como el administrador delegado y los obispos como sus gerentes, a quienes él puede simplemente despedir». Lo explica en esta entrevista con Vatican Insider el profesor de teología y estudios religiosos Massimo Faggioli, de la Villanova University de Filadelfia. 


  
¿Qué ha surgido con la publicación del informe de Pennsylvania y por qué ha sacudido tanto a la opinión pública? 
  
El Gran Jurado instituido por el procurador general de Pennsylvania presentó el 14 de agosto un informe que expone con detalles (1400 páginas) la manera en la que los directivos de la Iglesia católica en seis diócesis de Pennsylvania ocultaron los abusos sexuales cometidos por el clero (300 sacerdotes acusados; más de mil víctimas) en los últimos setenta años (en las otras dos diócesis del estado, entre las que está Filadelfia, se había presentado un informe hace algunos años). Surge un marco de encubrimiento sistemático, “de manual”, de los casos de pederastia cometidos por el clero. Un informe semejante, por extensión, pero mucho más sistemático y científico, es el que publicó el John Jay College de la City University of New York en 2001. Los hechos del Gran Jurado no son nuevos, sino en gran parte “históricos”, es decir que se verificaron (en su mayoría) a lo largo de un período que llega hasta los años noventa. El informe ha sorprendido a la opinión pública por algunos motivos. En primer lugar, casi ninguno de los acusados será procesado, no solo porque algunos han fallecido mientras tanto, sino porque los delitos han prescrito. Un segundo factor es la importancia de la Iglesia católica en Pennsylvania, que es uno de los estados cuna del catolicismo estadounidense, tanto en la historia de los últimos dos siglos como en la actualidad (Filadelfia y Pittsburgh son dos diócesis que han dado un elevado número de obispos a la Iglesia estadounidense). El Informe fue publicado en un momento en el que otros escándalos crean un mosaico particularmente inquietante para la Iglesia en Estados Unidos: las revelaciones sobre la doble vida del ex arzobispo de Washington, McCarrick, que provocaron su renuncia del Colegio Cardenalicio (una sanción con poquísimos antecedentes en la historia), y una serie de investigaciones sobre algunos seminarios estadounidenses (Boston, Lincoln, Filadelfia), surgidas gracias a denuncias de abusos sexuales contra los seminaristas dentro de los mismos seminarios. 
  
¿Qué surgió contra el cardenal Donald Wuerl? ¿Qué le parece su posición? 
  
En contra del cardenal Wuerl hay un panorama complejo: por una parte, Wuerl no tuvo miedo de enfrentarse al tribunal de la Signatura Apostólica del Vaticano, que quería que se volviera a admitir a un sacerdote de la diócesis de Pittsburgh al ministerio (y Wuerl prevaleció), mientras

lunes, 23 de julio de 2018

50 años de la cárcel concordataria de Zamora







Represión franquista El infierno de los curas "rojo-separatistas": 50 años de la cárcel concordataria de Zamora

Este domingo se cumple medio siglo de la apertura de la única prisión del mundo destinada a sacerdotes. Allí fueron encerrados los religiosos que se oponían al régimen. Muchos de ellos fueron torturados en comisaría. La Iglesia nunca reconoció su sufrimiento.


La cárcel de Zamora destinada a curas “rojo-separatistas”.


“Ilunpe hontan bizi gara erdi hilak” (“En esta oscuridad vivimos medio muertos”). El bertsolari y ex sacerdote vasco Xabier Amuriza hubiese preferido no tener que escribir nunca aquella frase, pero hubo una época en la que su destino estuvo directamente en manos del demonio. Las puertas del infierno se abrieron formalmente hace 50 años: este domingo se cumple medio siglo de la inauguración de la cárcel concordataria de Zamora, única prisión del mundo destinada a curas “rojo-separatistas”.

“Aquello fue un apartheid. Así, como suena. Fue, además, el símbolo del pacto entre la Iglesia y el Estado franquista”, comenta a Público Juan Mari Zulaika, otro de los vascos encerrados detrás de aquellos muros. En efecto, la prisión abierta en Zamora fue la venganza del nacionalcatolicisimo contra sus “ovejas negras”. O rojas. Una venganza impulsada por el franquismo y bendecida por las instituciones eclesiásticas, fielmente alineadas con los principios del régimen. Amuriza lo resumiría con otra frase lapidaria: “Maldita cárcel ésta. Todavía estamos sanos de la cabeza, pero sobran motivos para enloquecer”. “No en vano, fue una de las peores cárceles de la dictadura”, apunta Zulaika.

“Paradójicamente, el régimen de Franco, que tanto poder había concedido a la Iglesia, acabó sus días persiguiendo sacerdotes. Los más díscolos fueron a parar a un penal, la cárcel concordataria de Zamora, reservada especialmente para el clero”, señala el historiador Francisco Fernández Hoyos en un trabajo titulado “La cárcel concordataria de Zamora: una prisión para curas en la España franquista”. “Ni siquiera países oficialmente ateos como los del bloque comunista, anticlericales por definición, llegaron a tanto”, subraya el experto.

domingo, 1 de julio de 2018

DOS POR UNO



            Hace unos días, en un diario de Bilbao se publicó un artículo sobre el nombramiento de un obispo auxiliar para esta diócesis. Según el periodista responsable de aquella información, el nombramiento se realizaría antes de fin de año y según las fuentes consultadas por el mismo periódico, se daba por hecho que Joseba Segura era uno de los curas incluidos en la terna que D. Mario Iceta había presentado al Papa para que sea nombrado el auxiliar que le había solicitado.

            Podemos pecar de ingenuos pero no deja de extrañarnos que el secreto pontificio sea “revelado” tan fácilmente; un secreto que, según parece, pretende proteger la discreción de todo este trámite y favorecer la libertad del Papa en el nombramiento de los obispos en la Iglesia Católica. Por eso no debemos darle mucha credibilidad a esta información. No puede ser que el Consejo de Redacción de un periódico tenga mayor consideración que los Consejos Diocesanos a la hora de recibir información de un asunto de tanta importancia para la misión de la Iglesia en Bizkaia; no puede ser.

            Pero lo cierto es que fue nuestro obispo quien hizo pensar que se “daba por hecho” que Joseba sería uno de los curas que integrarían la terna de candidatos, porque en la sesión del Consejo de Pastoral, al comunicar a los consejeros que le podían escribir —en privado por supuesto— para proponerle nombres de curas, les vino a decir, ante la extrañeza de muchos consejeros, que con la consulta que hizo para el nombramiento del vicario general ya tenía suficientes datos, siendo así que un obispo auxiliar viene a ser como un vicario general. Con ello, el secreto pontificio se convirtió en un acertijo: “blanco y en botella” y venía a resultar que el voto para elegir un vicario general podría tener un doble efecto: elegimos uno y como en las rebajas, por el mismo precio nos dan dos.

            A mí me cuesta creer que lo que se “da por hecho” se convierta en realidad. No podría entender que a Joseba, recién llegado de Ecuador, después de haberle nombrado vicario general sin haberle dado tiempo para hacerse cargo de la situación de la diócesis, sin darle tiempo para ejercer ni como cura ni como vicario, le nombraran obispo auxiliar. Y no es que carezca de capacidad y cualidades para serlo, que no es eso de lo que aquí se está tratando. Muchos se alegrarían de que así sucediera porque consideran que, en este caso, el fin justificaría los medios y con tal de tener un obispo de las cualidades de Joseba se podría dar por bueno un proceso tan irregular. Pero si estas previsiones se cumplen, el nombramiento, pienso yo, no sería bien aceptado porque los miembros de las Comunidades, Parroquias y Movimientos se sentirán ignorados cuando fueron consultados para nombrar un vicario mientras D. Mario ya estaba haciendo gestiones para nombrar un obispo. También Joseba se verá perjudicado al verse objeto de este juego que no puede ser de su agrado. Y además, si le hacen obispo auxiliar ¿habrá que hacer de nuevo elecciones para vicario general? O si, como dice D. Mario, el obispo auxiliar es como un vicario general, ¿se prescindirá del vicario? Pues podía haberlo dicho antes y nos hubiéramos ahorrado todo el papeleo de las votaciones. A Joseba le podría suceder como a Lopategui, el seleccionador del equipo español de fútbol que, aunque había sido contratado para dirigir a la selección no le han dejado seguir en su puesto porque le ha fichado el Madrid.

lunes, 18 de junio de 2018

Es posible renovar la convivencia




El proceso seguido de escucha y diálogo

Un grupo de personas a las que nos une la espiritualidad de San Ignacio y la preocupación por la justicia, convocadas y acogidas por los centros Cristianisme i Justícia (Barcelona) y Entre Paréntesis (Madrid), nos hemos encontrado a lo largo de los últimos meses para compartir nuestro sentir y parecer sobre la situación dentro de Cataluña y su relación con el conjunto de España. Vivimos en Barcelona, Madrid y Sevilla. Historias diversas y pertenencias múltiples nos definen.

El objetivo primero de estos encuentros fue escucharnos en acogida. Expresar con honestidad y libertad, en un espacio seguro, las emociones que nos ha producido esta difícil situación. Al cabo de un tiempo, avanzamos hacia la opinión sobre lo que ocurre y a la consideración de lo que se podría hacer para aminorar el daño e intuir arreglos.

Nos hemos atrevido a plasmar por escrito algunos puntos, fruto de estos encuentros, sin más pretensión que ofrecerlos a otras personas y colectivos para abrir espacio y ventanas a la reflexión desde unos valores compartidos, y para animar a otros a emprender el mismo camino.

No compartimos la misma posición. Lo recogido en este escrito no refleja unanimidad homogeneizadora. Al contrario, no todas estamos de acuerdo con todo tal y como se recoge; a otros nos habría gustado decir más o menos. Sin embargo, es un primer paso, un mínimo común denominador desde donde seguir avanzando en nuestro proceso de entendernos y escucharnos, de tender puentes y buscar salidas consensuadas a esta crisis. Aquí reside el valor de este documento.

Sugerimos leer este escrito con actitud parecida, de apertura, no de parte, cuestionando lo que tenemos enquistado, con ojos que miran despacio antes de juzgar. Reconocemos que no es fácil tomar distancia en un conflicto tan agudo, lo comprobamos en cada una de nosotras.

Puede ayudar acercarse desde los valores más hondos e íntimos, en los que el (re)encuentro con el otro es posible. Sacudiéndonos, si hace falta, la carga de emoción negativa, fruto de una fuerte polarización, en un conflicto que no debería haber salido del marco del debate político.


Cómo nos sentimos

Sentimos una diversidad de emociones: dolor por las rupturas, solidaridad con quienes más sufren en este proceso, incertidumbre por lo que vendrá, cansancio por la energía invertida, incomprensión con los otros y con uno mismo, miedo por el futuro, por las heridas ya abiertas y las que podrían abrirse.

viernes, 8 de junio de 2018

Carta de Francisco papa a los cristianos de Chile


Al Pueblo de Dios que peregrina en Chile

Queridos hermanos y hermanas:

El pasado 8 de abril convocaba a mis hermanos obispos a Roma para buscar juntos en el corto, mediano y largo plazo caminos de verdad y vida ante una herida abierta, dolorosa, compleja, que desde hace mucho tiempo no deja de sangrar[1]. Y les sugería que invitaran a todo el Santo Pueblo fiel de Dios a ponerse en estado de oración para que el Espíritu Santo nos diera la fuerza de no caer en la tentación de enroscarnos en vacíos juegos de palabras, en diagnósticos sofisticados o en vanos gestos que no nos permitiesen la valentía necesaria para mirar de frente el dolor causado, el rostro de sus víctimas, la magnitud de los acontecimientos. Los invitaba a mirar hacia donde el Espíritu Santo nos impulsa, ya que "cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos ante Dios"[2].

Con alegría y esperanza recibí la noticia de que han sido muchas las comunidades, los pueblos y capillas donde el Pueblo de Dios estuvo rezando, especialmente los días que estábamos reunidos con los obispos: el Pueblo de Dios de rodillas que implora el don del Espíritu Santo para encontrar luz en la Iglesia "herida por su pecado, misericordiada por su Señor, y para que sea cada día convertida en profética por vocación"[3]. Sabemos que la oración nunca es en vano y que "en medio de la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo, que tarde o temprano produce fruto"[4].

1. Apelar a Ustedes, pedirles oración no fue un recurso funcional como tampoco un simple gesto de buena voluntad. Por el contrario, quise enmarcar las cosas en su preciso y precioso lugar y poner el tema donde tiene que estar: la condición del Pueblo de Dios "es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo"[5]. El Santo Pueblo fiel de Dios está ungido con la gracia del Espíritu Santo; por tanto, a la hora de reflexionar, pensar, evaluar, discernir, debemos estar muy atentos a esta unción. Cada vez que como Iglesia, como pastores, como consagrados, hemos olvidado esta certeza erramos el camino. Cada vez que intentamos suplantar, acallar, ningunear, ignorar o reducir a pequeñas elites al Pueblo de Dios en su totalidad y diferencias, construimos comunidades, planes pastorales, acentuaciones teologías, espiritualidades, estructuras sin raíces, sin historia, sin rostros, sin memoria, sin cuerpo, en definitiva, sin vidas. Desenraizarnos de la vida del pueblo de Dios nos precipita a la desolación y perversión de la naturaleza eclesial; la lucha contra una cultura del abuso exige renovar esta certeza

Como le dije a los jóvenes en Maipú quiero decírselo de manera especial a cada uno: "la Santa Madre Iglesia hoy necesita del Pueblo fiel de Dios, necesita que nos interpele […] La Iglesia necesita que Ustedes saquen el carné de mayores de edad, espiritualmente mayores, y tengan el coraje de decirnos, 'esto me gusta', 'este camino me parece que es el que hay que hacer', esto no va. Que nos digan lo que sienten y piensan"[6]. Esto es capaz de involucrarnos a todos en una Iglesia con aire sinodal que sabe poner a Jesús en el centro.

domingo, 20 de mayo de 2018

"Los obispos vascos no acaban de encontrar la mesura requerida ante la disolución de ETA"

(En RD, 19.05.2018)
(Jesús Martínez Gordo, teólogo).-

El pasado 20 de abril ETA reconocía haber causado "daño" en el marco de un "sufrimiento desmedido" que ya "imperaba" antes de que hubiera nacido ("muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas que se habían visto obligadas a huir al extranjero") y que seguía subsistiendo una vez "abandonada la lucha armada".

Mostraba, seguidamente, su "respeto" por los muertos y heridos de sus "acciones" y pedía perdón a las víctimas que había provocado sin que hubieran participado directamente en el conflicto. Manifestando "respeto" por unas y pidiendo "perdón" a otras, establecía una diferenciación entre ellas y dejaba entrever la razón de fondo del comunicado: hemos perdido una batalla, pero no la guerra (es de suponer que solo política a partir de ahora). Y, como es sabido, en todas las batallas siempre hay víctimas que se merecen el "respeto" de quien agrede o repele e inevitables "daños colaterales" por los que hay que pedir "perdón", aunque no guste. A las pocas horas de conocerse esta declaración, los obispos de San Sebastián, Bilbao y Vitoria, junto con los de Pamplona y Bayona, sostenían que en el seno de la Iglesia vasca se habían dado "complicidades, ambigüedades y omisiones" con la violencia terrorista. Pedían, por ello, "sinceramente perdón".

El dolor provocado por esta declaración episcopal ha sido enorme entre muchos de los católicos vascos que han permanecido durante décadas en las primeras filas del pacifismo o que han defendido, contra viento y marea, la urgencia de reconducir el llamado "problema vasco" a parámetros estrictamente políticos o que, incluso, han llegado a sufrir en sus propias carnes la violencia, las amenazas, las extorsiones, el terror y el hostigamiento de ETA.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Preocupación por el Seminario de Bilbao

Carta dirigida por el «Foro de Curas de Bizkaia»
al rector del Seminario de Bilbao
Sr. D. Aitor Uribelarrea



Estimado Aitor:

En nuestra última reunión del “Foro”  (5 de Feb.) hemos tratado, largo y tendido sobre el encuentro-diálogo que tuvimos contigo acerca de nuestro Seminario diocesano. Encuentro que quería significar nuestra preocupación por la marcha  de esta realidad eclesial tan importante para el futuro de nuestra Diócesis.

Fruto de nuestra reunión, estas consideraciones que te hacemos llegar y que nos gustaría las comentaras con los seminaristas (y con quien tú quieras, faltaría más). Nosotros, por nuestra parte, después de un tiempo prudencial las insertaremos en nuestro blog.

Y lo primero que queremos es agradecer tu presencia, seguro que tuviste tus dudas y hasta es posible que hicieras alguna “consulta” antes de decidirte, pero te hiciste presente y eso es lo que importa.

Nuestra Iglesia ha sido responsable, cuando menos por omisión


Demetrio Velasco (en R. D.): "No pudimos coincidir en una condena explícita y clara de ETA"

"Nuestra Iglesia ha sido responsable, cuando menos por omisión, de un proceso de nacionalización de la sociedad vasca"

(Demetrio Velasco. Sacerdote diocesano de Bilbao y catedrático emérito de la Universidad de Deusto).-



Leí con agrado la declaración de los obispos de Pamplona, Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Bayona, reconociendo cierta complicidad, ambigüedad y silencio de la Iglesia vasca ante el fenómeno de ETA y de su entorno legitimador y pidiendo perdón por ello. En mi opinión, la autocrítica, cuando es sincera, aunque sea tardía, tiene siempre una virtualidad positiva para todos.

Por la misma razón he leído con extrañeza y pesar el texto de P. Meabe, P. Etxebeste y A. García, antiguos compañeros de los Secretariados Sociales de las diócesis vascas, titulado "La Iglesia vasca no se ha callado jamás ante los crímenes de ETA", porque, además de afirmar que la declaración de los obispos es "una acusación de parte, carente de objetividad", proclaman con excesiva contundencia algo que siempre me ha parecido nefasto en el proceder apologético de ciertas instancias clericales: afirmar que la Iglesia siempre ha estado donde debía y jamás ha sido cómplice de los crímenes ajenos.

Confieso que también a mí me ha costado escribir estas líneas porque hace ya bastante tiempo que había dejado de opinar críticamente sobre la forma en que nuestra Iglesia ha interpretado su autocomprensión, su relación con la sociedad y su forma de presencia pública en la misma. Pero he creído que, en estos momentos en que todos estamos llamados a construir una memoria lo más fidedigna posible con lo que ha sucedido en nuestra sociedad, no debía permanecer en silencio.

martes, 8 de mayo de 2018

Ningún obispo impuesto… aunque sea auxiliar

Jesús Martínez Gordo


El posible nombramiento de un nuevo obispo auxiliar para la diócesis de Bilbao ha reabierto el problema de la participación del pueblo de Dios en la elección y nombramiento de sus prelados. En el papado de Francisco se ha reforzado el convencimiento de que la designación de quien ha de presidir una iglesia local ha de realizarse escuchando el parecer de los directamente afectados. Y hacerlo, recuperando una tradición católica casi bimilenaria, por fidelidad a la sinodalidad proclamada en el Vaticano II y sin trampa ni cartón, es decir, con claridad y transparencia.

Al Papa S. Celestino I (422-432) se debe lo que, desde el siglo V, es un criterio rector incuestionable en la organización de la vida eclesial: ningún obispo debe ser impuesto. Esta proclama ha sido puesta en práctica de diferentes maneras a lo largo de la historia hasta que una insoportable injerencia de los poderes civiles acaba pervirtiendo la legítima participación del pueblo de Dios. El obispo de Roma se reserva dicho derecho, urgido por la defensa de la libertad de la Iglesia y buscando garantizar la fidelidad de los sucesores de los apóstoles única y exclusivamente al Evangelio.

En el concilio Vaticano II los padres conciliares son conscientes de que la intromisión de la autoridad civil en la elección de los obispos (la llamada crisis galicana) pertenece al pasado, aunque quedan restos de ella. En el postconcilio se busca recuperar, gracias a la sinodalidad y corresponsabilidad bautismal, el protagonismo que tradicionalmente ha tenido el pueblo de Dios en cuestiones que afectan a la vida ordinaria y, sobre todo, en aquellas que comprometen su futuro a medio y largo plazo. Ello explica la demanda de un mayor protagonismo y transparencia en la elección de sus obispos (sean titulares, coadjutores o auxiliares) y la exigencia de cambiar la actual normativa jurídica al respecto.

Como es sabido, el nombramiento de los obispos se rige por el canon 377 & 1, un texto tan importante como desconocido, al menos en una de las dos vías que reconoce y sanciona: “el Sumo Pontífice nombra libremente a los Obispos o confirma a los que han sido legítimamente elegidos”.

1.- El Papa “nombra libremente”

En la primera parte se formula taxativamente lo que para la gran mayoría de los católicos parece ser la única vía posible: el Papa nombra libremente a todos los obispos del mundo.

lunes, 7 de mayo de 2018

Nota de este Foro de Curas

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer (Jn 15, 15).
Aurrerantzean ez deutsuet morroi deituko, morroiak ez dau-eta jakiten nagusiak zer egiten dauan; zuei adiskide deitzen deutsuet, nire Aitak jakinazo deustan guztia adierazo deutsuet-eta (Jn 15, 15).





El Foro de Curas de Bizkaia, reunido en asamblea el día 7 de Mayo de 2018, manifiesta que no participará en la consulta sobre el obispo auxiliar, anunciada D. Mario, dado que no se cumplen los previos de Estudio de necesidades que ya habíamos solicitado  (que es el procedimiento habitual para tomar cualquier decisión importante). Por este mismo motivo invitamos a cuantos organismos y personas lo estimen oportuno a no participar en la consulta anunciada.
Bizkaiko Abadeen Foroak 2018ko lorail honetako 7an egindako batzarre ondorio lez hauxe iragarten dau: Gotzain Laguntzaileari buruzko Mario Gotzain jaunak deitutako kontsultzan ez dauala esku hartuko, horren beharrizana aztertzeko eskariari ez-entzun egin deutsolako (gure ustez, eginbeharreko gauzea izanik). Hau dala-ta, horrela ikusten daben norbanako eta erakundeak ere jarrera bardina hartzera gonbidatzen doguz.