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jueves, 23 de junio de 2016

Al señor Fdz. Díaz


Señor Ministro del Interior.

Me aseguran que es Ud. Miembro del Opus Dei. Qué bien, porque de esta manera, como Ud. se confesará antes cristiano que miembro del Opus, me va a entender.

Quería hablarle de un caso digno de investigación.

Se trata de un señor que aprovechando la crisis, se fue a un lupanar moderno, protegido, y por poquísimo dinero abusó, maltrató, oprimió, desnudó de dignidad a varias mujeres que buscaban por cualquier medio un garbancito para la boca de sus infantes.

Y hete aquí que a ese señor se le grabó, se publicó su comportamiento…, de modo que, desafortunadamente para él, lo que casi podía él mismo leer como un gesto de misericordia, comenzó a interpretarse por el pueblo llano, que es el juicio que importa, como gravísima corrupción de poder, y escándalo supino, cuando de creyentes se trataba.

Y buscó el señor, con todos los medios a su alcance, que el eslaboncito último de la cadena, el fotógrafo infiel, fuera buscado, cogido, multado y…

Le dije que, como cristiano, Ud. me iba a entender. Sí. Recuerde la Bilbia, 2 Samuel, 12, 7. Déjeme —un poco pretencioso por mi parte es— hacer de Natán y decirle lo que él dijo al rey David, cuando éste quiso buscar y castigar al verdadero culpable:
Señor Ministro: “TÚ ERES ESE HOMBRE”.


Txelis




lunes, 17 de febrero de 2014

«...parte tu pan con el hambriento...»

santiago agrelo martinez (obispo de Tánger)




Santiago Agrelo Martínez obispo de Tanger: "Llevo días sin conexión a Internet. Sólo ahora puedo colgar en el muro la circular que escribí para la Iglesia de Tánger como toma de conciencia ante los muertos en la frontera de Ceuta.


Tánger, 7 de febrero de 2014

A los fieles laicos, a las personas consagradas y a los presbíteros de la Iglesia de Tánger: Paz y Bien.

No te cierres a tu propia carne:

«No hace falta que nadie lo interprete, pues está dicho para que lo entiendan incluso los niños: “Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que va desnudo”.Y después del mandato al alcance de todos, por si hiciese falta, se añade la razón que lo sostiene: “No te cierres a tu propia carne”. ¡El hambriento, el pobre sin techo, el desnudo, son “nuestra propia carne”!
“No te cierres a tu propia carne”: Este único conocimiento bastaría