Mostrando entradas con la etiqueta Covid-19. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Covid-19. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de enero de 2021

Cardenal de Nicaragua ordena al clero reunirse vía Zoom para evitar covid-19

En swissinfo

Managua, 28 ene (EFE).-

 

El cardenal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, ordenó este jueves al clero que todas sus reuniones deben realizarlas vía Zoom para prevenir la propagación de la pandemia de covid-19, que en las últimas semanas parece haber aumentado en el país centroamericano.

"Las reuniones generales de todo el clero se llevarán a cabo de forma virtual, utilizando la plataforma Zoom", informó Brenes en un mensaje emitido por la Arquidiócesis de Managua.

La decisión del cardenal es parte de una serie de disposiciones para evitar contagios con el coronavirus SARS-CoV-2, que causa el padecimiento de covid-19, según afirmó.

"Las reuniones zonales (...) se harán de forma virtual o presenciales siguiendo un especial protocolo (...). De igual manera realizaremos de forma virtual nuestras reuniones del Consejo Presbiteral y Pastoral. Retomaremos también de forma virtual los encuentros con laicos y consagrados", indicó el purpurado.

Brenes también dispuso que los encuentros de la vida comunitaria se realicen de forma mixta, presencial y virtual.

lunes, 25 de enero de 2021

El estraperlo del Covid

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

_______________________________________

Fuente:   DV

Por  Lourdes Pérez

Subdirectora de El Diario Vasco

 __________________________________________

 


 

Íbamos a salir mejores de ésta, pero no basta con evocar el milagro para que se haga realidad. El combate contra la pandemia es una emergencia sanitaria global, pero no propiamente una guerra por más que nuestra épica de primer mundo privilegiado se empeñara desde el principio en bautizar al Covid-19 con galones de generalato. Con todo, está por ver la devastación que puede acabar provocando el virus en nuestras acomodadas vidas –y, sobre todo, en las de aquellos que ya sufrían día a día para mantenerse en pie- como se prolongue propagándose sin control: hará falta que retorne al mar la oleada del tsunami para calibrar los escombros que ha dejado la enfermedad en nuestra sanidad, en nuestra economía, en nuestra entereza social y también en nuestra moralidad.

sábado, 2 de enero de 2021

Pospandemia: una oportunidad para la fraternidad

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

_______________________________________

Suplemento del Cuaderno n. 221 de CJ - (n. 256) - Diciembre 2020

Roger de Llúria, 13 - 08010 Barcelona - 93 317 23 38

info@fespinal.com — www.cristianismeijusticia.net

__________________________________________

 

     Iniciamos el 2021 con la mirada puesta en el fin de la pandemia. Parece que ahora la pregunta ya no recae sobre cuándo acabará todo esto, sino sobre cómo lo hará y cómo será la vida después de este tiempo tan in­tenso. La inminencia de la vacuna —al me­nos para los denominados «países del Nor­te»— nos hace creer que podremos volver a la misma rutina de antes. Sin embargo, por el camino, el virus de la pobreza sigue haciendo estragos. ¿Habremos aprendido alguna cosa del tiempo que hemos pasado confinados? Aprovechemos este momento para detenernos y revisar aquello que he­mos vivido. Podemos hacerlo recorriendo esos lemas que nos han acompañado todos estos meses. Cuando una expresión se po­pulariza es porque esconde algo esencial del espíritu de nuestro tiempo. Hallarle el significado profundo debe ayudarnos a re­armarnos interiormente para poder vivir el año 2021 con más serenidad, lucidez y compromiso.

 

¿Luchamos contra el virus?

     Desde que empezaron la pandemia y el confinamiento, a la vez que se relegaba el lenguaje inclusivo y la paridad, y empeza­ban a aparecer hombres uniformados en las pantallas de televisión para informarnos sobre la última hora de la lucha contra la COVID-19, los discursos políticos sobre el virus se teñían de un lenguaje bélico que apelaba a la ciudadanía como «soldados», a los profesionales de la sanidad como un «ejército que no deja de combatir», al virus como «el enemigo que vencer» y un «to­dos» irreflexivo, hegemónico y sin mati­ces ni discrepancias. «Guerra», «batalla», «frente»... Un imaginario agresivo y beli­coso se apropió del relato público y privado, y tanto los medios como la población en general —atemorizados e «infoxicados»— lo ratificamos acríticamente.

     Pero el lenguaje de las guerras no es una estrategia para abordar una pandemia. Re­cordemos que, desde tiempos antiguos, la ciencia médica ha afrontado enfermedades infecciosas no solo con hospitales y mé­dicos, sino sobre todo proponiendo mejo­ras en el urbanismo, el alcantarillado y las viviendas; garantizando el acceso al agua potable; mejorando la alimentación de los niños…, pero nunca desplegando ejércitos.

     Por eso, ante el mensaje del miedo y los discursos belicistas como modo de afron­tar las crisis, proponemos a partir de ahora un lenguaje que gire en torno a la vida, la atención, la presencia y el acompañamien­to, a la ternura, el consuelo y la resiliencia. Un lenguaje que, en vez de convocarnos al «combate», nos convoque a construir alter­nativas desde la comunidad y el cuidado.

 

¿Todo va a salir bien?

     Esta ha sido una de las principales expre­siones de aliento en los últimos meses. La hemos visto en muchos carteles y a me­nudo se la decimos a un amigo cuando lo vemos desbordado por un problema de di­fícil solución. A menudo no sabemos cómo van a ir las cosas, pero es imprescindible mantenerse en pie, no tirar la toalla antes de tiempo. Como ese equipo de fútbol que debe remontar dos goles en la segunda par­te para poder ganar el partido. No solo ne­cesitamos que «salga bien», sino «creer que todo saldrá bien».

lunes, 7 de diciembre de 2020

Regalo de Navidad del Papa: ¿Paracetamol en vez de pan dulce?

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

__________________________________

Fuente:  VN

De Valores Religiosos

7 de diciembre de 2020

______________________________

 

Todos los empleados vaticanos recibieron cinco cajas de ese antigripal con un mensaje: "regalo del Papa". Un gesto acorde a los signos de los tiempos, destacó un cura. Sin embargo, esperan la tradicional caja con champagne y pannetone.

 

Cada año, el Papa regala por Navidad a los trabajadores de la Santa Sede el clásico panettone italiano y una botella de prosecco. Sin embargo, tal vez como ‘síntoma’ de lo que se ha vivido este año a causa de la pandemia del Covid-19, Francisco ha tenido un detalle inesperado con los empleados del Vaticano: cinco cajas de paracetamol para cada uno.

Así, las oficinas de la Santa Sede se han llenado de cajas que contenían los antigripales, en las que ponía “regalo del Papa”. Tony Currer, sacerdote de la diócesis de Hexham y Newcastle que actualmente trabaja en el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, ha publicado en Twitter una foto del antigripal que el Papa le ha regalado a él y a sus compañeros.

“Signo de los tiempos”, dice el cura. “Acabo de recibir esto con el mensaje ‘un regalo del Papa’ ¿Es esto lo que vamos a conseguir en lugar de panettone y prosecco este año?”, se pregunta.

Tal como ha podido saber Vida Nueva, efectivamente, todos los empleados del Vaticano han recibido sus medicamentos y, previsiblemente, en los próximos días reciban también la tradicional cesta de Navidad. Sin embargo, este detalle por parte de Francisco parece responder exactamente a lo que señalaba Currer: un signo de los tiempos. Pero, también, un recordatorio de que, si bien la Navidad está a punto de comenzar, lo vivido este año no puede olvidarse.

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

La Iglesia ortodoxa de Grecia, renuente a medidas preventivas, ‘prueba’ la covid-19

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

__________________________________

Fuente:    NACIÓN

5 / 12 / 2020

AFP

______________________________

Después de que cinco obispos se contagiaron y uno de ellos murió, el clero se ha vuelto menos hostil y escéptico

 


Atenas. La poderosa Iglesia ortodoxa griega, hasta ahora ampliamente escéptica e incluso hostil a las medidas impuestas por las autoridades contra el coronavirus, debe hacer frente a la realidad de la pandemia, después de la contaminación de cinco prelados.

La Iglesia “al principio no se dio cuenta de la magnitud del problema”, expresa Chrysostomos Stamoulis, profesor de Teología en la Universidad de Salónica. Pero el mes pasado, al menos cinco obispos se contagiaron de covid-19, y uno de ellos murió.

Entre los enfermos figura el arzobispo Iéronymos, de 82 años, jefe de la influyente Iglesia ortodoxa, no separada del Estado en Grecia.

Tampoco, en el monte Athos, los monjes recluidos se salvaron del virus, a pesar de su aislamiento en un macizo montañoso del norte de Grecia.

Si bien el Estado prohibió los servicios religiosos, al igual que cualquier reunión pública, las iglesias permanecieron abiertas durante el primer confinamiento de la primavera boreal, así como también durante el segundo, que empezó el 7 de noviembre.

Una indulgencia que acarrea numerosas críticas hacia el gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis, cuyos vínculos con la Iglesia son estrechos.

 

Desdén por la prevención

Las imágenes, denunciadas por la oposición, mostraban a miembros del clero sin máscara ni distanciamiento social, e incluso dando la comunión.

El mismo monseñor Iéronymos, mucho antes de su hospitalización, había insistido en la importancia de continuar el ritual de la comunión, a pesar de las reticencias de los científicos. “Sin la comunión no hay Iglesia”, manifestó al diario Kathimerini en primavera.

Poco después del inicio del segundo confinamiento, la asociación de sacerdotes griegos se quejó de medidas "excesivas" que "obstaculizan la libertad de religión".

Solo después del agravamiento de la situación sanitaria y la contaminación de varios prelados, el jefe de la Iglesia llamó al clero a “respetuosamente seguir las reglas y medidas instauradas por las autoridades sanitarias competentes”.

Pero el jefe de la Iglesia tiene dificultades para convencer.

En general, la respuesta del clero ha sido “problemática”, consideró Alexandros Sakellariou, profesor de religión en la universidad a distancia de Grecia.

“Se puede alegar que, como sacerdotes ortodoxos, esperan encontrar a su creador (después de la muerte)”, afirmó. Pero entre mayo y octubre, “sobre todo en las zonas rurales”, los sacerdotes se burlaban de los fieles que venían a la iglesia con una mascarilla, añadió el académico.

Los dignatarios religiosos se han mostrado sin cubrebocas en grandes ceremonias nacionales, como la investidura de nuevos ministros en agosto o durante una importante celebración religiosa en Salónica en octubre. Inclusive un obispo retirado, curado del coronavirus, declaró que su “tratamiento regular” consistió en agua bendita.

En Pascua, la fiesta religiosa más grande de Grecia, la Iglesia se había negado a suspender la comunión. El Santo Sínodo considera que no hay riesgo de contaminación en este ritual, en el que el pan se sumerge en el vino en un solo cáliz.

Aún a mediados de noviembre, la alta autoridad de la Iglesia juzgaba fuera de lugar y “muy exageradas” las llamadas a suspender el sacramento, mientras que el obispo de Creta comparaba el uso de la mascarilla con la “esclavitud”.

Los numerosos matrimonios y bautizos celebrados sin cuidado este verano boreal son sospechosos de haber contribuido al pico de las infecciones de covid-19.