martes, 23 de febrero de 2021

Los jóvenes

 

En Laeto animo

Por Jordi Llisterri i Boix

22/02/21

 


Me van a perdonar que haga un poco de sociología de tertulia. Este sábado, por circunstancias que no vienen al caso, me encontré en la plaza Lesseps entre los que estaban montando unas barricadas tras destrozar las tiendas del Paseo de Gracia y la línea de los Mossos a punto de intervenir. De lejos vi también a un sacerdote de la parroquia de Lesseps discutiendo con los que apilaban vallas de obra y contenedores en plena calle para intentar convencerles que no lo hicieran. Confieso que tuve poco espíritu periodístico (y pacifista) y de la única cosa que me preocupé en ese momento fue averiguar por donde salir de allí con ellos dos ojos puestos en el mismo lugar que los tenía cuando había entrado.

La única cosa que claramente pude observar es que todos eran jóvenes. Muy jóvenes. Una evidencia que todo el mundo ha remarcado. Pero ya no tengo tan claro que los que estaban allí sean "los jóvenes".

¿Estamos ante la ‘nouvelle ecclésiologie’ en Francia?

 

Fuente: Vida Nueva

Por:   Cristina Inogés Sanz

22/02/2021

 


 

La Iglesia alemana está celebrando un sínodo cuyo desarrollo ha sido trastocado por la Covid-19. Esto ha supuesto un retraso en la aparición de algunas de sus ponencias, pero no la paralización de las mismas.

Informaba hace unos días Vida Nueva de las tres primeras “bombas” del Camino Sinodal alemán. Ciertamente, para lo que se ve en otras latitudes, la propuesta del sínodo alemán es llamativa, posiblemente necesaria, positiva, pero ¿realizable a nivel católico, es decir, universal?

 

La experiencia alemana, ¿universal?

Queda todavía mucho recorrido hasta que ese sínodo alcance su final y se ve si sus propuestas se pueden hacer realidad. La Iglesia alemana, basta con hacer un rápido recorrido por la historia de la Iglesia, siempre ha ido de punta de lanza en muchas propuestas que, sin duda, en cada momento han podido ser necesarias y no se le puede negar la valentía de proponerlas, de discutirlas, e incluso de soportar la mirada enfurruñada de Roma en algún momento y hasta algún tirón de orejas.

domingo, 21 de febrero de 2021

“Merece el Nobel”

Fuente: Blog Rioja alavesa

Seguro que a él no le gusta, pero a decir de unos cuantos amigos que le conocen y estiman, “Antonio Mijangos merece el Nobel, no sé si el de la Paz, o uno nuevo al que podrían llamar de la Concordia”.

 


Antonio Mijangos ha sabido ser. Ha sabido estar en la Montaña Alavesa, Vitoria, la misión de Los Ríos (Ecuador), Nanclares de la Oca, el Valle de Cuartango, Salvatierra. Ha sabido ser y estar en Laguardia.

 

Un faro para la Comarca

     Ha sabido ser sacerdote al servicio de su Comunidad. De igual manera que supo estar en las Misiones Diocesanas de Ecuador, y en sus diferentes destinos hasta volver a su Laguardia natal. Estar, como dice el diccionario, “saber estar” es hallarse en un lugar con cercanía. Y como él hace, con empatía crítica.

     A última hora de la mañana de este domingo, sin que él supiera nada (venía de decir misa en Elvillar), le han hecho a Antonio un homenaje en Laguardia, donde desde hoy el Salón de Actos llevará su nombre: “Antonio Mijangos. Salón Cultural”.

     Con sentido del humor les ha dicho a los allí congregados, entre ellos el alcalde de Laguardia, Lucio Castañeda: “tengo ya dos “lápidas” en el pueblo, y algún día tendré una tercera… pero las dos que más me gustan son éstas que aún puedo ver en vida”.

     Recuerdo lo que escribí en el Blog cuando le conocí, a modo de presentación, hace ya algo más de dos años.

     “Hijo de agricultores de Laguardia que elaboraban vino a granel de sus viñas, nacido murallas adentro, el sacerdote Antonio Mijangos es un entrevistado soñado, cual si uno se encontrara con la sabiduría de una vida entregada a sus herman@s de aquí, en Álava, y de allí, en Ecuador, al otro lado del mundo”.

 

A Antonio le marcó la estancia en Ecuador, donde pasó 14 años de su vida en las Misiones:

     “Lo digo sencillamente: La religión está al servicio del ser humano. Eso me dije: “Aquí el ser humano no es solo espíritu, sino un cuerpo, y al cuerpo hay que alimentarlo. Antes de hablar de Dios, hay que llenarles el estómago”.

     Aquella entrevista de 2018 terminó con una de esas historias —autobiografía pura— que hablan por la persona. Antonio me contó cómo fue su despedida de Ecuador, tras catorce años de entrega vital a aquella comunidad. Entonces quiso mostrarse valiente, como si aquel adiós a América, con todo lo que significaba, no le afectara en absoluto:

     “Un ‘cacanarro’ vino a darme una foto suya, una foto pequeña y arrugada, para que no le olvidase. Eso me rompió por dentro. Pero me mantuve firme. Me despedí de todos, con aparente tranquilidad. Pareciera que no sentía mi marcha… Hasta que monté en el jeep. Allí, solo en el coche… allí sí. Allí me puse a llorar como un bendito”.

 

.- ¿Hoy volverías a despedirte de la misma manera, Antonio?

     No lo creo. Hoy le pondría más corazón… Hoy dejaría salir mi corazón.

 

 

Argumentario feminista

Fuente: Movimiento Feminista

 (Versión descargable en .PDF)

EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES, DE LA INFANCIA, DE LAS PERSONAS HOMOSEXUALES Y DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN:

CONTRA LA AUTODETERMINACIÓN DE SEXO.

 

Tras la aprobación de la primera ley española de «identidad de género»[1] en el año 2007, se han aprobado, desde 2014, en España un total de 12 leyes autonómicas en esta materia. En 9 de estas leyes se reconoce, a veces como principio general, a veces como derecho, la «autodeterminación de género», cuyas implicaciones fundamentales, en sus correspondientes ámbitos autonómicos, son: 1) La posibilidad de toda persona, que se encuentre o actúe en su territorio, de adecuar su documentación administrativa a la «identidad de género» manifestada; debiendo ser tratada, desde entonces, como mujer u hombre a todos los efectos, con independencia de su sexo legal y sin necesidad de ningún otro requisito añadido a su sola voluntad; y 2) La posibilidad de toda persona, que se encuentre o actúe en su territorio, de acceder a un «proceso de reasignación sexual», con determinadas restricciones en el caso de las personas menores de edad.

Asimismo, desde la misma fecha, se han aprobado en nuestro país 14 protocolos autonómicos marco de actuación educativa, dirigidos a detectar lo que, en ellos, se denominan «situaciones de transexualidad», en referencia a la reproducción de roles y estereotipos sexistas, que la sociedad entiende como típicamente femeninos o masculinos, en niños y niñas, respectivamente, con el objetivo de orientar su proceso de transición social, jurídica y médica al «sexo contrario».

sábado, 20 de febrero de 2021

Lucas Alcázar, transexual… y católico

 FUENTE: Vida Nueva

·         “Rezar ha sido un bálsamo en mi proceso de cambio de sexo”, afirma este joven, que relata a Vida Nueva su particular viacrucis

 


Mi niñez y mi adolescencia fueron bastante complicadas, queriendo ser un niño desde pequeño y sin entender muy bien qué me ocurría. Vivía con el convencimiento de que esa posibilidad no podía existir. Quería jugar con los chicos, vestir como ellos… Siempre he sido la ‘machorra’, que puede ser un insulto banal, pero en esos momentos me dolía muchísimo.

Por eso me pasé casi toda la infancia sin tener amigos y me convertí en un estudiante mediocre. Realmente era un chico, ¡lo era! En mi juventud empiezo a mentir mucho, a autolesionarme… no quería tener pecho y eso me ha marcado mucho”. Así comienza su historia. Quien habla es Lucas Alcázar, transexual y católico. Dos apellidos que no le molestan porque tiene claro que quiere “ser visible dentro de la Iglesia”, pues “es la única manera de ir cambiando corazones”.

Por eso comparte su testimonio. “He dado charlas en entornos eclesiales y no eclesiales. No tiene nada que ver. En una parroquia el rostro de las personas de Iglesia cambia. La capacidad de escucha no es la misma. Viendo a la persona se acaban las condenas y derribamos los prejuicios”, resalta.

Sola ante el peligro

Fuente: DIARIO VASCO (20/02/2021)

Jesús Martínez Gordo
(Teólogo)

 

 

Me refiero a la “soledad” de Nathalie Becquart. Esta religiosa javierana, de nacionalidad francesa, ha sido designada por el Papa Francisco subsecretaria para la oficina del Sínodo de Obispos, a celebrar en octubre de 2022, siendo la única mujer con derecho a voz y voto, por primera vez, en una asamblea integrada exclusivamente por varones. Y me refiero al “peligro” que corre de convertirse, bien a su pesar, en el “nombramiento estrella” que pueda usarse para despistar de lo que está en juego. Si ocurriera eso, creo que no le haría ningún bien a ella ni al Sínodo ya que incrementaría el número de quienes descuidan que lo que se va a debatir es, si se me permite la expresión, una de las “patatas más calientes” que tiene la Iglesia católica desde hace siglos: cómo deshacerse del modelo absolutista de ejercer la autoridad en nombre de “la verdad” o de “la unidad”, administradas solo por varones. Hoy, a diferencia de otros tiempos más autoritarios, y no tan remotos, se pueden distinguir dos líneas de superación: la promovida por Francisco y la liderada por los obispos alemanes.

Para el Papa Bergoglio, todos los bautizados han de caminar juntos; pero no, como ha venido siendo usual, hasta antes de su llegada a la cátedra de Pedro, al toque de corneta de la autoridad eclesial, sino después de haber escuchado lo que piensan al respecto los más de 1.300 millones de católicos sobre el asunto que se trate. Esta estructuración de lo que se llama “sinodalidad” o “caminar juntos” explica que intente “rutinizar”, antes de cada Asamblea de obispos, las oportunas consultas y que insista en que los prelados han de ser portavoces, también, de los pareceres recogidos.

Lo cierto es que, cuando algunas iglesias locales han procedido de manera realmente sinodal, se ha asistido a un magisterio eclesial interpelante e, incluso, movilizador y transformador. Me vienen a la memoria los procesos puestos en funcionamiento por los obispos estadounidenses sobre la carrera armamentista nuclear (1983); las desigualdades económicas (1986) o la promoción de las mujeres en la Iglesia, comprendido el de su acceso al sacerdocio; un asunto que, tras siete años de debate y cuatro redacciones -en este caso, controladas por la Santa Sede- resultó fallido: la Conferencia de obispos de EEUU votó en contra del texto presentado al entender que había sido intelectualmente secuestrado por el Vaticano (1992). O los diferentes encuentros de los obispos latinoamericanos en Medellín (1968), Puebla (1979), Santo Domingo (1992) y Aparecida (2007) con la entrada en escena y reforzamiento de la teología de la liberación, uno de los frutos de la identificación de Jesús con los pobres, la asignatura pendiente del Vaticano II.

Sucede que, en este modelo, el Papa con los obispos -nombrados casi todos a dedo- son los que tienen la última palabra. A los bautizados, consultados en un primer momento, pero ausentes en la votación, solo les queda “recibir” y aplicar lo aprobado por los prelados y confirmado por el sucesor de Pedro. Y, si no están de acuerdo, olvidarlo. Es lo que se llama “la recepción”, una especie de prueba del nueve a la que queda sometida cualquier decisión en la Iglesia y que explica la existencia de una enorme cantidad de magisterio que duerme, a pesar de muchos y denodados esfuerzos, “el sueño de los justos”. Ahí está, como un ejemplo, entre otros, la Encíclica “Humanae vitae” de Pablo VI (1968).

La decisión del Papa sobre las lectoras y acólitas: ¿sucedió algo realmente?

Fuente: La Croix International

Por Massimo Faggioli

Estados Unidos

 

 Los obispos locales continúan ignorando los esfuerzos de Francisco para lograr un cambio en la Iglesia Católica

 


El Papa Francisco ha comenzado el 2021 dando pasos importantes para mejorar el papel de la mujer en la Iglesia Católica.

El 6 de febrero, nombró a la hermana misionera Xaviere Nathalie Becquart como la primera mujer subsecretaria del Sínodo de los Obispos, y parece que será la primera mujer con derecho a voto en las asambleas del Sínodo.

Esta es una noticia muy importante para el Sínodo y, de hecho, "un punto de inflexión para el liderazgo de las mujeres en la Iglesia Católica", Spiritus Domini, el "motu proprio" que Francisco emitió el 11 de enero, es potencialmente aún más importante.

 

Romper la identificación de la autoridad en la Iglesia con el género masculino

Cambia la Ley Canónica para permitir que tanto mujeres como hombres sean instalados formalmente o "admitidos de manera estable a través del rito litúrgico prescrito a los ministerios de lector y acólito".

El Papa señaló que los participantes en la asamblea del Sínodo de 2019 para la Región Panamazónica habían solicitado específicamente este cambio.

Pero también lo habían hecho muchos obispos a lo largo de los años, particularmente durante las diversas asambleas del Sínodo celebradas en el Vaticano.

El arzobispo de París cierra la parroquia experimental "Vaticano II"

Fuetne: La Croix International

Por: Christophe Henning

Francia

 

 El arzobispo Michel Aupetit cierra el Centro Pastoral Saint-Merry, que se estableció en 1975 como un lugar de acogida para las personas al margen de la Iglesia.

 


El arzobispo Michel Aupetit de París ha anunciado que cerrará la que durante mucho tiempo ha sido reconocida como la comunidad católica más progresista de la capital francesa, aparentemente debido a la negativa de sus miembros a aceptar sacerdotes recientes que han sido asignados allí.

“Les anuncio que a partir del 1 de marzo de 2021 finalizará la misión encomendada por el cardenal Marty en 1975 al Centro Pastoral Saint-Merry”, anunció el arzobispo en una carta a la comunidad fechada el 7 de febrero.

Dijo que estaba cerrando el centro debido al clima difícil en Saint-Merry, especialmente en lo que respecta a la actitud de la gente hacia los sacerdotes asignados más recientemente.

"Esta es la segunda vez en menos de tres años que el párroco de su parroquia se ve obligado a dejar su misión abruptamente ante los violentos ataques en su contra", dijo Aupetit, quien fue instalado como arzobispo de París en enero de 2018.

La gente de Saint-Merry ha reaccionado con incredulidad, tristeza e ira.

Estuvieron particularmente sombríos en la celebración de la Eucaristía del domingo pasado, y muchos se quejaron de que la decisión de cerrar su comunidad fue "infundada, excesiva y brutal".

miércoles, 17 de febrero de 2021

Una propuesta para Catalunya

Fuente: El Correo

Por: JAVIER ELZO
Catedrático emérito de Sociología. Universidad de Deusto

16 febrero 2021

 

Sin diálogo no hay solución para salir del estancamiento político

 

Los resultados de las elecciones catalanas apuntan a dos, quizá tres, coaliciones para formar el Govern. Por un lado, la suma de escaños ERC, Junts y la CUP (o su abstención) o En Comú-Podem (aquí con problemas por parte de Junts) suman 74 y 73 escaños, bien por encima de los 68 necesarios. A tenor de lo escuchado a Pere Aragonès, Puigdemont y Dolors Sabater, que insisten en la amnistía, referéndum, autodeterminación e independencia (en modalidades distintas), parece la más probable y en la configuración exclusivamente independentista.

Otra coalición que también tendría 74 escaños sería la conformada por el PSC, ERC y En Comú-Podem, liderada por Pere Aragonès. Pero durante la campaña los independentistas firmaron un documento en el que decían que en ningún caso gobernarían con el PSC y también Salvador Illa, en entrevista en 'El Periódico de Catalunya' que lo resaltó en su primera página, aseguraba que nunca gobernaría con independentistas. Luego esta solución exige que todos hagan aquello de 'donde dije digo ahora digan Diego', lo que tampoco extrañaría mucho en la clase política. Cabe también, al menos en mi cabeza, si Catalunya necesita un revulsivo en búsqueda de un mínimo común denominador que la saque de su actual declive en todo, un Gobierno ERC-PSC-Junts que sumaría 98 escaños, aunque lo veo aún más difícil que el anterior.

En realidad, la polaridad política en Catalunya es evidente y muy fuerte. Pero la polarización no es absoluta. Hay pactos y entendimientos, básicamente a nivel local. Los casos más conocidos son el del Ayuntamiento de Sant Cugat, con una coalición de ERC, PSC y la CUP, y el de la Diputación de Barcelona mediante un pacto entre el PSC y JxCat-PDECat (entonces todavía mezclados). Luego cabe preguntarse por qué esos pactos no son posibles en la Generalitat, como sucede en el Gobierno vasco con el PNV y PSE-PSOE, donde la sabiduría política del PNV prefirió esa opción de 41 escaños a la conformada con EH Bildu pese a que esta coalición tendría 52. Y el Gobierno de Euskadi, y el de las diputaciones con las mismas coaliciones, funcionan razonablemente bien y representan la diversidad política de la sociedad vasca.

Para salir del estancamiento político en Catalunya me parece imprescindible el diálogo. Sin diálogo no hay solución. Pensando en la convivencia a medio y largo plazo sugiero tres medidas, sabiendo que el tema de la independencia es la cuestión principal de la polarización. En primer lugar, la liberación, mediante amnistía, de todos los encarcelados por el 'procès'. La Justicia europea, en Escocia, Bélgica, Alemania y Suiza, ya ha mostrado suficientemente que las decisiones de los tribunales españoles son infundadas. En Catalunya, personalidades en nada independentistas se han pronunciado públicamente en el mismo sentido. Y buscar un arreglo para que los huidos de la Justicia española puedan volver. En España hay ejemplos históricos de resolución de problemas similares; recuerdo el caso del indulto al general Rodríguez Galindo, recién fallecido, condenado a 75 años de prisión por el secuestro y asesinato de Lasa y Zabala y excarcelado cuatro años después, así como el retorno a España de personas que habían huido por razones políticas, durante la Transición.

En segundo lugar, hay que promover un gigantesco programa de reflexión conjunta entre independentistas y constitucionalistas. Generar espacios de encuentro. Algunos existen, como la plataforma 'Converses à Catalunya', más catalanista que independentista, creada por personalidades de diversos ámbitos. Sugiero que, nombrado por el Gobierno de Catalunya y por la Delegación del Gobierno de España en Catalunya, se conforme un colectivo civil de unas quince o veinte personas, no para que hagan un informe, sino para que generen espacios y encuentros de diálogo entre diferentes. Con una figura consensuada que lo dirija.

Finalmente, consecuencia de lo anterior, llevar a cabo dos o tres consultas no vinculantes a la población catalana, durante los próximos cuatro, cinco o seis años, sobre qué tipo de relación quieren los catalanes con España. Para llegar a una consulta pactada con el Estado, vinculante, bajo la supervisión y con el apoyo de la UE, que debería ser aceptada por todos, el Parlamento español incluido.

Poniendo las luces largas, no veo otro horizonte que Europa. Otra Europa más allá de la Europa de los actuales estados. Tampoco defiendo la Europa de los pueblos. Es demasiado complejo. Creo en una Europa fuerte, donde el Parlamento Europeo tenga más capacidad de decidir y en el que se aplique el sabio principio de la subsidiariedad. Habrá siempre, siempre, tiras y aflojas, con constantes disputas sobre la atribución de competencias (a las ciudades, a las autonomías, a los pueblos, a los Estados), todo ello en el marco de un mundo cada vez más planetario cuyo centro de gravedad ya ha transitado del Atlántico al Pacífico. Una Europa y, en ella, una España, Catalunya, Euskadi, Comunidad Valenciana... envejecida sin remedio, con riesgo de convertirse, a breve plazo, en el museo y el geriátrico del mundo.