sábado, 12 de octubre de 2019

La Iglesia alemana, marxista



Jesús Martínez Gordo (Teólogo)
El Diario Vasco,
6 de octubre 2019

        ¿Marxista? Sí. Pero no porque se someta a los dictados de Carlos Marx, sino porque, presidida su Conferencia Episcopal por el cardenal Reinhard Marx, entiende que ha llegado la hora de reformarse a fondo. La crisis de credibilidad que padece es de un enorme calado: por los abusos a menores y su encubrimiento; por la manera autocrática como se ejerce el poder, algo cada día más insoportable en una cultura democrática; por el arrinconamiento de la mujer y por el mantenimiento de una moral sexual en las antípodas de la que asume la inmensa mayoría de los católicos. La consecuencia de todo ello es una espectacular pérdida de fieles. Y la convicción de que urge una reforma radical. Por eso, ha puesto en marcha, contra viento y marea, un “proceso sinodal vinculante” que, a partir del próximo diciembre y durante dos años, diagnosticará y propondrá al Papa, con toda libertad, lo que estime oportuno sobre cuatro problemas: el “poder, la participación y la división de poderes en la Iglesia”; “la moral sexual”; “la forma de vida sacerdotal” y el papel de las “mujeres en el servicio y en el ministerio en la Iglesia”.
        Es una iniciativa que no solo ha levantado ampollas en los sectores involucionistas, sino también en los espacios de confort en los que se ha venido moviendo hasta el presente una curia vaticana que, diseñada más en referencia a un modelo de gobierno monárquico y absolutista que evangélico y corresponsable, ha reaccionado de la única manera que sabe: reclamando su exclusiva competencia sobre los asuntos que se van a abordar y denunciando el procedimiento que se piensa activar. Pero de ahí también la respuesta de los alemanes: “ninguna profundización teológica hace daño a nadie, especialmente a la Iglesia” (Mons. Genn). Y si, como consecuencia de dicha profundización, hay que cambiar las leyes; se cambian. Todo un ejemplo de arrojo evangélico que se echa muy de menos en otros espacios más cercanos en los que el involucionismo, el nepotismo, el carrerismo y la mediocridad campan por sus fueros.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Las sufragistas del Sínodo



    Las diez superioras generales que participan en el Sínodo quieren votar, igual que sus homólogos varones. La española María Luisa Berzosa, consultora de la Secretaría General del Sínodo, conecta este debate con la reflexión sobre posibles «nuevos ministerios» en la Iglesia: «¿Es que solo puede haber varones ordenados o nada?»



    ¿Podrán votar las diez religiosas representantes de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG)? Al cierre de esta edición, la respuesta seguía en el aire. La Santa Sede consultó este verano por medio de un cuestionario a los participantes en el Sínodo, que esperaban salir finalmente de dudas con el reglamento que incluirá la documentación que recibirán a su llegada al aula sinodal.
    Hasta 2018, el sufragio estaba reservado a los padres sinodales ordenados. Pero en el Sínodo de los Jóvenes Francisco alteró en el último momento de su puño y letra el reglamento para no discriminar a los dos únicos superiores religiosos no sacerdotes, los de Maristas y Lasalle. Cuando el primero de ambos, el mexicano Ernesto Sánchez, acudió a agradecerle el gesto, le preguntó a Francisco si contemplaba extender la medida a las superioras generales. Canónicamente –adujo– no existen diferencias. Con una sonrisa en los labios, el Papa respondió: «Piano, piano [despacio, despacio]».
    Los cambios, sin embargo, podrían llegar antes de lo previsto. El sufragio de las superioras generales es visto por muchos como un paso decisivo en el proceso de dotar al Sínodo de mayor representatividad, de modo que la institución no sea solo un instrumento para la colegialidad episcopal, sino que permita una participación más diversa de las Iglesias locales.
    Al mismo tiempo el debate se ha convertido en símbolo de la rebelión contra la posición subalterna de la mujer en la Iglesia, una asignatura pendiente a la que en varias ocasiones se ha referido de forma abierta el Pontífice. El sufragio de las superioras generales será uno de los puntos centrales en el acto reivindicativo convocado este jueves en la plaza de San Pedro por la organización Voices of Faith, en el que van a participar religiosas de diversos países (de España, la benedictina Teresa Forcades). Con este ambiente de fondo ha dado la vuelta al mundo la noticia de la exitosa defensa de un la tesis doctoral en la Gregoriana, presentada la pasada semana por una religiosa de Togo, sobre abusos sexuales y de poder de sacerdotes a religiosas en cinco países subsaharianos, la primera tesis de esta temática en una universidad pontificia.

Falta de curas en la Amazonía erosiona la influencia católica


(De france24.com) 

    La falta de sacerdotes católicos en la Amazonía está erosionando la influencia de la Iglesia en esta remota región, advirtió un obispo en el norte de Brasil días antes de que empiece en el Vaticano el sínodo dedicado a la selva tropical.


    Wilmar Santin, uno de los obispos brasileños que irá a la reunión entre el 6 y el 27 de octubre dijo que el catolicismo cede terreno a las Iglesias evangélicas y que necesita mejorar su estrategia.
    "¿Qué nuevos caminos podemos ofrecer a nuestros rebaños para que pastoreen aquí y no vayan donde el vecino?", reflexionó Santin, quien preside un área amazónica equivalente a casi la mitad de Alemania. "Porque no estamos dando o preservando el pasto para ellos como deberíamos. Estamos fallando", reconoce.
    En Brasil hay pocos indígenas sacerdotes.
    Pero para que haya más candidatos a ordenarse, dice Santin a la AFP, sería necesario flexibilizar algunas exigencias de la formación.
    Con menos misionarios europeos viniendo a América Latina, incorporar indígenas al sacerdocio es una necesidad, coincide el obispo español David Martínez en la ciudad amazónica de Puerto Maldonado, Perú.
    "No queremos ser una Iglesia que visita las comunidades, queremos ser una Iglesia que permanece", expresó Martínez, quien también es secretario del sínodo de la Amazonía.
    En la ciudad próxima a la triple frontera con Bolivia y Brasil, Martínez afirmó que "la Iglesia católica quiere que los indígenas asuman su liderazgo, que la sientan como propia y no como una institución foránea".
    Otra opción, que será discutida en el sínodo, es permitir que hombres casados en áreas remotas asuman el sacerdocio.
    El papa Francisco comentó en enero que el celibato "es un regalo para la Iglesia", pero ha repetido que no hay una doctrina que prohíba a hombres casados de cierta edad ser curas, por lo que la disciplina podría ser modificada.
    El sumo pontífice concede que pueden abrirse "algunas posibilidades para lugares lejanos" como las islas del pacífico o la Amazonía, donde hay "necesidad pastoral", sin embargo aclara que la decisión no es solo suya.
    Santin explica que 21 sacerdotes y nueve hermanos sirven en la prelatura de Itaituba, de 175.365 km² y dividida en seis municipios.
    "Es un número pequeño para estas necesidades", contó en su casa del pueblo ribereño, en el estado de Pará.
    Aunque Brasil continúa siendo el país con más católicos, sus fieles se han reducido mientras crecen las Iglesias evangélicas. Cerca de 64% de su población se identificó como católica en 2010, porcentaje inferior al 74% del censo de 2000.
    Brasil fue en 2013 el primer destino internacional del papa Francisco, quien defendió acercar la Iglesia a la gente.

- Denunciar "barbaridades" -
    Las amenazas a la Amazonía también están en la agenda del sínodo. Esto ha irritado al presidente Jair Bolsonaro, quien ha sido cuestionado por gobiernos europeos y activistas por su política ambiental.
    Bolsonaro acusa a sus críticos, principalmente a su par francés Emmanuel Macron, de amenazar la soberanía brasileña. También acusa a la prensa de mentir sobre la extensión de la deforestación y los incendios en la selva tropical. El mandatario también señaló a oenegés como posibles responsables de encender las llamas.
    Escéptico del cambio climático, confirmó a la prensa local en agosto que la inteligencia brasileña vigilaría el sínodo.
    "El gobierno tiene una teoría de la conspiración imaginaria (...) que somos subversivos y queremos que Francia venga aquí", opina Santin. "No quiero que Pará se convierta en la Guyana Francesa".

Cuando un papa molesta mucho


Por J. ELZO (Sociólogo)




"Los ataques estadounidenses contra mí son un honor", debió declarar el Papa Francisco, en el avión que lo llevaba a Mozambique el pasado 4 de septiembre. Y añadió con una sonrisa, según la agencia AFP, "esto es una bomba", cuando el periodista de “La Croix”, Nicolas Senèze, le entregó el libro titulado, en traducción al castellano, "Cómo Estados Unidos quiere cambiar de papa" (Bayard, París, 2019, 276 p.)

La tesis central del libro puede resumirse así, en palabras del propio autor: "al darse cuenta de que no van a poder cambiar los mensajes del Papa (ni lograr que dimita), deciden cambiar ... de papa" (p. 208). Los que así deciden son los nuevos amos de la Iglesia de EE. UU, los laicos conservadores multimillonarios americanos, primera fuente financiera del Vaticano de siempre y, que ahora, arruinadas las diócesis americanas por los costes de los abusos sexuales del clero, estos laicos multimillonarios tienen más poder en esas diócesis que los propios obispos. Reprochan al papa Francisco, básicamente, su rechazo a la mera ética de la prosperidad y su condena al dios Dinero.

Primero intentaron cambiar a Francisco con mil tretas, siendo la mayor, la del Informe Viganò, que el autor etiqueta como “el putsch”. Viganò, que fue nuncio en EE. UU, pidió, entre otras cosas, la dimisión de Francisco quien respondió a este ataque, apelando a los periodistas (en el vuelo de vuelta de un viaje a Irlanda cuando se divulgó el Informe Viganò) que valoraran el Informe según su propio criterio de periodistas. No dijo más y no dimitió.

Fracasado el putsch, los multimillonarios americanos, deciden Intervenir, mafiosamente, en el desarrollo del nuevo cónclave. A tal fin, van a conformar, desde septiembre de 2019 hasta 2020, un Dossier de cada uno de los cardenales electores de un eventual próximo cónclave, indicando, entre otros aspectos, su nivel de implicación en los abusos sexuales (la misma excusa que utilizó Viganò para pedir la dimisión de Francisco, aunque a ellos lo que les preocupa es la crítica de Francisco a la divinización del dinero). Así los comportamientos de cada cardenal, según un baremo creado "ad hoc", serían calificados como de "grave culpabilidad", "acusaciones creíbles de culpabilidad"..."sin reproche".

Todo este montaje lleva la etiqueta de "Red Hat Report " (Informe Sombrero Rojo), en el que ya trabajan 40 investigadores (periodistas, observadores eméritos del Vaticano, antiguos agentes del FBI., etc.). Para el primer año ya dispondrían de más de un millón de dólares. Uno de sus objetivos consistiría en modificar los contenidos de los cardenales en Wikipedia, pues, a lo que parece, en anteriores conclaves los consultaron los cardenales para saber algo más unos de otros. El autor del libro, Nicolás Senèze,  transcribe, de la carta enviada a los multimillonarios por el coordinador de "Red Hat Report", este significativo párrafo, referido al cardenal Parolin, para algunos un posible sucesor de Francisco: "la página Wikipedia del muy corrompido (sic) secretario de Estado del Vaticano, actualmente es muy clemente, no incluyendo relación alguna con un escándalo, pese al hecho de que ha sido asociado, en varias ocasiones (resic), con escándalos bancarios, y ha sido citado en la carta de Viganò". Y añade, "nosotros podemos cambiar esto" de tal suerte que el cardenal Parolin,"sea reconocido en el mundo entero como una vergüenza para la Iglesia". Poco importa, añade Senèze, que "Parolin nunca haya sido relacionado con escándalo financiero alguno; lo importante aquí será la acusación, por muy gratuita que sea" concluye. (Ver las páginas 252-258).


Obviamente en la iglesia, hay personas y colectivos que tratan de contrarrestar esta situación. Por ejemplo, el director del portal de información religiosa más seguido en castellano, “Religión Digital”, titula el domingo 6 de octubre de 2019, su crónica tras el consistorio en el que se les impuso el birrete a los nuevos cardenales, de este modo: “Bergoglio ata su sucesión con nuevos cardenales de frontera”, al que añade este subtitular "A expensas de lo que decida el Espíritu Santo, la primavera francisquista seguirá floreciendo tras la marcha o la eventual renuncia de su hacedor”. Añade que “con los nuevos cardenales, Francisco asegura su sucesión, porque el pueblo santo de Dios no aceptaría un ‘Papa a contrario’”. Además, la mayoría del colegio cardenalicio es ya bergogliana. En números concretos: 67 de 120, aunque apela a continuación al Espíritu Santo.
Y tiene razón en hacerlo, pues, al menos a mí, se me antoja que el Espíritu Santo es del todo punto imprevisible a la hora de elegir un papa, pues la historia nos ha mostrado que han sido escogidos papas en los que resulta particularmente difícil ver, en su elección, su divina mano. Acérquense, por ejemplo, a la figura del valenciano de los Borgia, el papa Alejandro VI, simplemente mirando en Wikipedia. ¿En que estaría pensando el Espíritu Santo en su elección en 1492? Quizá, mirando ya a América, se despistó.

jueves, 3 de octubre de 2019

El Papa pide una Iglesia que no pierda el tiempo en “llorar” por “los fieles que ya no tiene”


Insta a los sacerdotes y religiosos a no ser “notarios de la fe y guardianes de la gracia” sino misioneros” y para ello ha insiste en “no vivir una fe de sacristía”

(De «La Vanguardia» 02/10/2019)

    El Papa ha pedido una Iglesia que no pierda el tiempo en “llorar” por las cosas “que no funcionan” o por “los fieles que ya no tiene” en la misa que ha celebrado en la Basílica de San Pedro con la que ha inaugurado el Mes Misionero Extraordinario, una iniciativa sin precedentes.
    “Una Iglesia en salida, misionera, es una Iglesia que no pierde el tiempo en llorar por las cosas que no funcionan, por los fieles que ya no tiene, por los valores de antaño que ya no están. Una Iglesia que no busca oasis protegidos para estar tranquila; sino que solo desea ser sal de la tierra y fermento para el mundo”, ha señalado el pontífice durante la homilía.
    El Santo Padre, que ha presidido el rezo de las vísperas en la memoria litúrgica de Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de las misiones, ha señalado que este mes de octubre dedicado a las misiones “quiere ser una sacudida que nos impulse a ser activos en el bien”. Así, ha instado a los sacerdotes y religiosos a no ser “notarios de la fe y guardianes de la gracia” sino misioneros” y para ello ha insistido en “no vivir una fe de sacristía”.
    Para el Papa esto se resume en una actitud: “Cuando vivimos la vida como un peso y no como un don; cuando en el centro estamos nosotros con nuestros problemas, y no nuestros hermanos y hermanas que esperan ser amados”. Francisco ha incidido en que el Señor “ama una Iglesia en salida”. “Si no está en salida no es Iglesia”, ha indicado.
    “Sabe que esta es su fuerza, la misma de Jesús: no la relevancia social o institucional, sino el amor humilde y gratuito”, ha dicho el Papa. Y sobre la fe ha enfatizado: “Dios no nos preguntará si hemos conservado celosamente la vida y la fe, sino si la hemos puesto en juego, arriesgando, quizá perdiendo el prestigio (...) La hemos recibido no para enterrarla, sino para ponerla en juego; no para conservarla, sino para darla.
    Quien está con Jesús sabe que se tiene lo que se da, se posee lo que se entrega; y el secreto para poseer la vida es entregarla. Vivir de omisiones es renegar de nuestra vocación: la omisión es contraria a la misión”. El Santo Padre ha dedicado su homilía a definir cuál es la clave del ser misionero mientras que ha subrayado que propagar la fe “no es propaganda o proselitismo”.
    Asimismo, el Papa ha advertido sobre los pecados de omisión que van en contra de la misión, porque “en vez de transmitir la alegría, nos cerramos en un triste victimismo, pensando que ninguno nos ama”.
    Para el Papa, el primer pecado es ser “quejumbrosos” y decir “que todo va mal, en el mundo y en la Iglesia”. El segundo es ser “esclavos de los miedos que inmovilizan” y dejarse “paralizar del ‘siempre se ha hecho así’“. Y el último es “vivir la vida como un peso y no como un don”.

miércoles, 2 de octubre de 2019

¿Cómo jubilar a un Dios, si se admite que nos ha creado?


En realidad, cómo escribir la historia cuando, tras la Ilustración, la razón deviene, o se propone devenir, autónoma, pero sin renunciar al Dios creador. Es lo que nos ofrece Didier Le Fur en su libro "Et ils mirent Dieu à la retraite. Une brève histoire de l'histoire". Passés/Composés, París 2019, 233 p.

Un libro, muy franco-francés en su contenido, pero europeo en la intención y planteamientos del autor. Un regalo para el intelecto. Lo he leído coincidiendo con una intervención, felizmente superada, de una hernia enrevesada, y aprovechando las largas noches de hospital, sin nada ni nadie que me distrajera.

El libro describe, con detalle, los esfuerzos de los historiadores, cuando en el Renacimiento decidieron autonomizarse de Dios a la hora de hacer historia, las diferentes formas y maneras de hacer historia y/o filosofía de la historia. Muchos, hasta bien entrado el siglo XIX, a lo sumo aceptaban al Dios creador, pero que después dejó al hombre (hoy diríamos hombre y mujer) decidir a su guisa. El título del libro, que puede traducirse "Y jubilaron a Dios" expresa bien el pensamiento dominante desde comienzos del siglo XVII. Se aceptaba al Dios creador, incluso Voltaire, pero no al Dios providencia con la excepción de algunos cristianos como Bossuet.

La concepción de la historia de Descartes, Spinoza, Vico, Bossuet, Bayle, el ya mentado Voltaire (ya he encargado su increíble "Filosofía de la historia", cuyo antisemitismo hace bueno al propio Wagner, ver pp. 90 y ss.), F. Bacon, Condorcet, Guizot, Malebranche, Michelet, Lessing, Hobbes, Herder, Febvre etc., etc., es analizada en este más que remarcable libro.

Historia revisada de un jesuita que llegó a ser Papa


JESÚS VILLEGAS (en «Público»: 01/10/2019)

    La pasada semana se presentaba en Madrid el libro Salvados por Francisco (Ediciones B). Su autor, el escritor y periodista argentino Aldo Duzdevich fue miembro de la organización peronista Montoneros y posteriormente diputado nacional por el Partido Justicialista.
    Salvados por Francisco, según nos cuenta desde el aeropuerto de Madrid-Barajas poco antes de volar hacia París para continuar con su presentación en la capital francesa, es el resultado de una investigación que trata de hacer justicia frente a lo que define como "una calumnia que se desató en Argentina" en la que se establecía que el entonces sacerdote Jorge Bergoglio tuvo una actitud colaboracionista con la dictadura militar de Jorge Rafael Videla (1976-1983).
    Con este libro, que considera necesario y se culpa de no haber escrito antes, intenta poner de relieve la valentía que mostró el actual Papa a la hora de jugarse la vida salvando a muchos jesuitas de ser torturados y asesinados a manos de los militares en una de las etapas más oscuras de la historia argentina.
    En dicha presentación, que tuvo lugar en la Iglesia de San Antón del madrileño barrio de Chueca, Duzdevich estuvo acompañado del Padre Ángel, presidente y fundador de Mensajeros de la Paz, y también del Cardenal de Madrid, Carlos Osoro, que quiso destacar la labor de Bergoglio en esos años difíciles "asumiendo que había que sobrevivir, salvando la vida de muchas personas y actuando en consecuencia".

Iluminando sombras
    Fue durante el pasado mes de marzo que Aldo Duzdevich presentaba en Buenos Aires un libro de 240 páginas en el que se recogen 25 entrevistas a protagonistas que cuentan cómo el entonces jefe de la misión provincial de la Compañía de Jesús ayudó a muchas víctimas de la dictadura militar a salvar sus vidas intentando sacarles del país poniendo en riesgo su propia integridad.
    El ex diputado argentino nos comenta que Salvados por Francisco ademas de poner de relieve la valentía del actual Papa, viene del mismo modo a refutar la larga investigación que realizara el también periodista argentino Horacio Verbitsky y que responsabilizaba a Bergoglio de haber sido funcional al régimen militar.
    Verbitsky sustentaba estos hechos en una carta escrita por un jesuita húngaro que por entonces vivía en Buenos Aires, Francisco Jalics, que confesaba años más tarde ya en democracia, que el responsable provincial de su congregación, Bergoglio, les había delatado a él y a otro sacerdote, Orlando Yorio, facilitando que fueran detenidos por la Junta Militar y conducidos a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), convertida por aquel entonces en centro clandestino de detención, tortura y exterminio.
    Por el contrario, Duzdevich recuerda que Jalics, que reside en Alemania desde 1978, ya reconoció en 2013 que Bergoglio no los denunció ni a Yorio ni a él y que le quedó claro que esa sospecha era infundada. De hecho el propio Jalics declaró, en una web de los jesuitas alemanes, que años después de su secuestro tuvo la oportunidad de hablar con el que por entonces era arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, reconciliándose con un abrazo y “dando los hechos por cerrados”.

Los obispos alertan sobre esos partidos que instigan a ‘defenderse’ de los inmigrantes


De «PeriodistaDigital» 29/09/2019)

    Sin medias tintas. Así es el mensaje escrito por los obispos con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, que se celebra este domingo 29 de septiembre de 2019.
    «Es inaceptable humanamente y resulta de lo más ajena al Evangelio la mentalidad que contribuye a cosechar votos en las elecciones políticas favoreciendo librarse de lo que consideran el lastre de las migraciones. Y es más lamentable aun cuando tal mentalidad encuentra eco favorable en algunos miembros de nuestras comunidades cristianas», se lee en el mensaje de la Comisión Episcopal de Migraciones.
    «Cómo le dolía a nuestro presidente, D. Juan Antonio, fallecido inesperadamente hace unos meses, que grupos que se presentaban como afines a los cristianos quieran convencernos de que, en vez de defender a los inmigrantes, hay que defenderse de ellos», recuerda el texto episcopal, en alusión al desaparecido obispo de Astorga, también muy comprometido con el tema de las migraciones, y uno de los primeros en pedir el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).

Manifestación de Mujeres Católicas en Roma


(De «La Vanguardia» 29/09/2019)
ROMA, 29 (EUROPA PRESS)

Mujeres católicas se manifestarán el próximo jueves 3 de octubre en la Plaza de San Pedro y lanzarán la iniciativa #votesforcatholicwomen, para exigir al Papa y a los obispos la plena igualdad de la Iglesia, sólo unos pocos días de que arranque el Sínodo de la Amazonía. "El evento del 3 de octubre es la culminación de un camino de mujeres religiosas en todo el mundo que han sido invitadas a Roma para hablar de sus experiencias y sus demandas de igualdad tanto en liderazgo como en toma de desiciones en la Iglesia católica", ha señalado a Europa Press Stephanie Lorenzo, directora de comunicaciones de Voices of Faith (Voces de Fe), una de las asociaciones feministas más activas dentro de la Iglesia católica. Sus reivindicaciones nacieron cuando en el último Sínodo de los Jóvenes, apenas una docena de mujeres participaron en los debates, pero ninguna de ellas pudo votar el texto final. En ese momento, la Unión de Superioras Generales (UISG) urgió a los organizadores de la asamblea sinodal a que cambiasen la norma para permitir, al menos, que las representantes de las Congregaciones religiosas que participaban pudieran votar. "El Sínodo de la Amazonía que comenzará a principios de octubre es clave para la Iglesia católica y ninguna mujer tiene capacidad de voto. Aunque esos caminos afectarán también a las religiosas y las congregaciones femeninas. Hay 180 padres sinodales con derecho a voto, y ninguno es mujer. ¿Qué es lo que está perdiendo nuestra iglesia sin la experiencia, habilidades, talentos y dones de la mitad de sus miembros? Queremos llamar la atención sobre este hecho y la falta de mujeres en los roles de toma de decisiones en toda la iglesia", especifica Lorenzo. El voto en los debates sinodales es un paso que ya se ha conseguido para los religiosos, pero que sigue vetado a las mujeres. "Esto es incorrecto e injusto porque los hermanos religiosos tienen el mismo estatus canónico que las religiosas superiores. Solo pedimos igualdad e inclusión", asegura. Por ello, han lanzado un vídeo y una petición a través de su web en la que claman por la igualdad de derechos y responsabilidades en el seno de la Iglesia. En el evento del 3 de octubre tomarán la voz una decena de religiosas de todo el mundo, entre ellas la catalana Teresa Forcades. Sin embargo, todavía no han obtenido respuesta alguna: "El año pasado participamos en la petición global a través de Internet #votesforcatholicwomen donde nuevamente instamos a que las mujeres religiosas pudieran tener derecho a voto en el Sínodo. Conseguimos más de 9.600 firmas que mandamos a la oficina del Sínodo pero todavía no hemos obtenido ninguna respuesta. Esperamos que toda respuesta no sea solo de palabra sino acciones concretas", concluye.