· Ante las insinuaciones de revertirlas, el Episcopado justificó en una reunión su labor de conservación
Fuente: Vida Nueva
Por: José Beltrán
28/02/21
En la Asamblea Permanente de la Conferencia Episcopal celebrada el 23 y 24 de febrero, pocos sobresaltos. Al menos en lo que a la cuestión de las inmatriculaciones se refiere. El hecho de que el Colegio de Registradores no encontrara ni una sola irregularidad en los 34.961 bienes registrados en la era Aznar, ha dado algo más que un respiro a los obispos españoles.
Saben que en principio hay poco donde rascar. Aun así, siempre se tiene la mosca detrás de la oreja. Aunque los conflictos abiertos con particulares y autoridades públicas por la propiedad de algunos bienes son mínimos, preocupa que se puedan airear –como ya se está haciendo en algunos medios– presentando el todo por una más reducida parte que no afectaría ni al uno por ciento de las propiedades.
Tampoco esperan una avalancha de denuncias, a pesar de que Moncloa dejara la puerta abierta y de que algunas asociaciones anticlericales, gobiernos regionales y ayuntamientos de distintos puntos del país, pero con una bandera política compartida, hayan dejado caer que podrían dar un paso al frente. Especialmente significativo resulta el ruido que en estos días se está generando desde Valencia.
