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Fuente: DW.COM
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La Iglesia católica en Alemania se encuentra en estado de convulsión. Debido a la escasez de sacerdotes, pronto habrá muchas menos parroquias, incluso en Colonia, una de las diócesis más ricas del mundo.
A sus 53 años, Wolfgang Picken es todavía uno de varios pastores católicos en el centro de Bonn. Como deán de la ciudad, es el rostro más destacado de la iglesia en la antigua capital federal. Pero, desde la Bonner Münster, y según los planes de la Arquidiócesis de Colonia, Picken pronto será responsable de muchas más iglesias que antes. Será un "cambio loco", dice a DW.
Roma no cede: un sacerdote tiene que dirigir
'Reforma estructural' es ahora un concepto clave para la Iglesia católica. En vista del número decreciente de clérigos activos y la previsible disminución de los ingresos fiscales de la Iglesia, las diócesis se están reposicionando.
La Arquidiócesis de Colonia, que es la diócesis con el mayor número de miembros en Alemania y una de las más ricas del mundo, quiere convertir a alrededor de 500 parroquias en unas 50 grandes congregaciones para 2030, cada una encabezada por un sacerdote. Colonia es el ejemplo más destacado hasta ahora.
El desmantelamiento de estructuras es la consecuencia más clara de la escasez de sacerdotes que afecta a la Iglesia católica en Alemania desde hace años. Los funcionarios eclesiásticos han abordado internamente el tema todo este tiempo. Pero, desde este año, el debate es cada vez más amplio. Cuando los obispos alemanes celebren su sesión plenaria de otoño en Fulda, esta semana, seguramente debatirán también el tema. Es una pieza del rompecabezas que lleva de la crisis de la Iglesia a la imaginación de su futuro, lidiando con escándalos de abusos y debates con Roma.
Ya en julio, una declaración del Vaticano sobre la reforma estructural causó irritación entre muchos obispos alemanes. La Congregación para el Clero insistió en que las congregaciones de la Iglesia deben ser dirigidas por un sacerdote siempre, en claro rechazo a cualquier intento de confiar el liderazgo de las parroquias a equipos de sacerdotes y laicos en igualdad de derechos. Pero el número de sacerdotes sigue disminuyendo, y las parroquias son cada vez más grandes. La administración es un frente; y la labor pastoral, otro.
"Irreal y absurdo"
El presidente del Comité Central de los Católicos Alemanes, Thomas Sternberg, ha dicho que, tras leer las instrucciones tuvo que "tragar en seco. Entonces, me dije: esto es, en parte, tan irreal y absurdo". Y hasta los obispos fueron igualmente claros. El arzobispo de Bamberg, Ludwig Schick, un abogado canónico, calificó la carta de "teológicamente deficiente". Y habló de que hacía "más mal que bien".
La diócesis de Trier es la que más años lleva trabajando en la reforma estructural. Una propuesta ya le fue anulada por el Vaticano en 2019. Disponía convertir sus 887 parroquias en 35 grandes parroquias, bajo el liderazgo de un equipo de sacerdotes y laicos. Tras el veto romano, se establecerán 172 asociaciones, cada una dirigida por un pastor.
La diócesis de Mainz, por su parte, quiere convertir 134 unidades de atención pastoral en 50 parroquias para el 2030, cada una igualmente con un pastor. Se "encontrarán formas adecuadas de compartir la responsabilidad", dice el obispo Peter Kohlgraf.


