Harrera on eginez,
berari jarraituko deutsogu zorion bidean urtean zehar.
Acogiéndolo, le seguiremos a lo largo del año camino de la felicidad.
I.
Supón una alianza (un anillo),
en ella engastado un Diamante.
no desde la superficie,
sino desde dentro,
engastado,
el Diamante.
La alianza eres tú.
Llena todo el cilindro
de la alianza
el Diamante,
da consistencia al oro.
La alianza eres tú.
Supón tu alianza en el fuego,
extraño fuego convirtiendo
el oro en bronce,
el bronce en latón…
o casi la alianza toda en madera herrumbrada…
La alianza eres tú
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II.
No supongas más,
contempla:
puede en la lucha al fuego el Diamante,
más duro que el oro,
más fuerte que el fuego,
el Diamante.
Sostiene el Diamante a la alianza
y resulta ella, ya y por ello,
cerrada a la imposible descomposición.
La alianza eres tú,
siempre sostenida
por el Diamante.
Aun viviéndote en llamas o hielos,
quemada o mordida,
contempla la alianza,
nota la pulsión del Diamante.
Ya nadie te lo arrebatará.
Y él es tu alianza.
Y la alianza eres tú.
Es la Navidad cristiana.
Sé Navidad cristiana.
Prolóngala durante todo el año.
Compón
- tu alianza junto a otras,
con las de cuantos otros u otras te toquen-
una gruesa cadena,
toda abrillantada por el Diamante.
Todo otro distinto intento
es ya imposible para el ser humano.
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