En La Nación
13 de febrero de 2021
A raíz de una afección cardíaca murió hoy a los 93 años en Budapest, su ciudad natal, el sacerdote jesuita Francisco Jalics, quien cobró notoriedad en la Argentina cuando fue secuestrado por fuerzas militares durante la dictadura de 1976. Permaneció desaparecido cinco meses, junto a su compañero Orlando Yorio, en momentos en que el padre Jorge Bergoglio —hoy Papa Francisco— era el superior provincial de la orden religiosa en la región.
La detención ilegal de ambos sacerdotes, que permanecieron cautivos en la ESMA, derivó en fuertes acusaciones contra Bergoglio, a quien algunas organizaciones de derechos humanos le endilgaron haber "entregado" a la Junta Militar a los dos sacerdotes jesuitas, que realizaban tareas sociales en barrios de emergencia del Bajo Flores. Dichas acusaciones recrudecieron cuando el arzobispo argentino fue elegido pontífice, en marzo de 2013, pero el propio Jalics las desestimó públicamente desde Alemania, en una declaración pública, al dar por cerrado el episodio.
