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sábado, 19 de diciembre de 2020

Desconfinar la Navidad

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

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Fuente:  Cristianismeijusticia

J. I. González Faus. [La Vanguardia]

18 de diciembre de 2020

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Ante la perspectiva de tener que pasar unas navidades confinados (sea a nivel doméstico, urbano o perimetral) es posible que crezcan las desilusiones, las protestas y los delitos. Quizás hay otra manera de superar ese encierro, menos arriesgada y más enriquecedora. Diría que, si estamos confinados por fuera miremos de desconfinarnos por dentro. Porque la economía del consumismo y la política del “pan y circo” que nos caracterizan han dejado muy cerrados y vacíos nuestros interiores. Y si no viene algo de fuera, nos deprimimos.


 

La Navidad podría ayudar a enriquecernos y comunicarnos por dentro, aunque nuestros contactos exteriores estén muy empobrecidos. Pasaríamos así de una navidad nada cristiana (para la cual se pide interrumpir el estado de alarma), a una navidad cristiana. Lo cual sería una gran suerte para estas fiestas tan serias y tan desfiguradas.

Llevamos tiempo celebrando unas navidades sin alma, con un cuerpo cubierto de telas de corte inglés y de luces brillantes que iluminan la nada. El confinamiento puede ayudarnos a descubrir el alma de las Navidades. No serán ya perfectas porque esa alma tendrá un “cuerpo” demasiado raquítico; pero quizás así nos capacitemos para una futura recuperación de la verdadera Navidad. Sugiero para eso tres reflexiones.

 

1. Jesús nació confinado. La mismísima presencia máxima de Dios, aislada no ya en una habitación sino en un establo, si hemos de creer a san Lucas. Como es lógico, nadie se enteró más que unos pobres desgraciados que andaban sin techo aquella noche. Luego Jesús vive casi 30 años confinado en un pueblo de mala muerte. Cuando por fin sale fuera evita deliberadamente las grandes ciudades. Tanto que precisamente el evangelio que más exalta la divinidad de Jesús cuenta que sus hermanos le decían: “sal de aquí y vete a Judea para que vean lo que haces: porque nadie actúa de manera tan discreta si quiere adquirir publicidad. Ya que actúas así, manifiéstate al mundo”. Y por no obrar así, “ni los suyos creían en él” (Jn 7, 3.4).

Si, medio encerrados, se produjera en nosotros esta navidad un encuentro con esa Divinidad tan escondida, se nos abriría una infinidad de puertas y nos sentiríamos más libres que nunca.

 

2. Etty Hillesum se confinó en Auschwitz. Esa muchacha judía, famosa por su diario traducido a más de 21 idiomas, era pija y moderna como si hubiera nacido a fines del siglo pasado: una sexualidad muy suelta, peleas constantes con sus padres, y hablando sin parar por teléfono cuando aún no existían los móviles. Su diario comienza deliberando a ver si se acuesta con el psiquiatra. Pero sigue con una increíble evolución espiritual, para terminar con algunas de las mejores páginas místicas del siglo pasado.

A los cinco meses de diario escribe un día: “Dentro de mí hay un pozo muy profundo. Y ahí dentro está Dios. A veces me es accesible. Pero a menudo hay piedras y escombros taponando ese pozo y entonces Dios está enterrado. Hay que desenterrarlo de nuevo”. Todos nosotros tenemos ese mismo pozo profundo que, a veces, no está tapado solo con piedras, sino con un doble candado. Si estas navidades lográramos abrirlo, igual nos pasaba como a Etty quien, en las primeras páginas del diario reniega del sionismo porque se siente de izquierdas (y por tanto universalista) pero luego, teniendo una ocasión clara de escaparse de Auschwitz, la rechazó diciendo: “Debo ir donde va mi pueblo”. A nosotros no se nos pedirá tanto, pero un buen cambio sí que podríamos darlo.

 

3. La hija de don Juan Alba. La cito porque, según cantaban Mª Dolores Pradera y Carlos Cano, “dicen que quiere meterse monja”. Y de monjas voy a hablar.

En un monasterio de Europa de cuyo nombre no quiero acordarme (ponga usted Montserrat, Tutzing, Nuestra señora de París, las clarisas de Ávila o de Godella, Tre Fontane o lo que quiera) hay una superiora, priora, abadesa o como quieran llamarla, cuya historia es la siguiente: un buen día navideño, a sus veintipocos años, le brotó esta pregunta: ¿y si fuera verdad que Dios se ha hecho hombre? Una cosa así no puede ser verdad, parece increíble; pero… ¿y si fuera cierto? ¡Qué serio!

martes, 15 de octubre de 2019

Presentación del libro “La vida es bella a pesar de todo. Las claves de la espiritualidad de Etty Hillesum”


El próximo viernes 18 de octubre a las 19,00h en la parroquia Nuestra Señora del Carmen (Simón Bolívar 4, Indautxu), D. Fernando Arriero Perantón presentará el libro La vida es bella a pesar de todo: claves de la espiritualidad de Etty Hillesum.

Esta obra surge del deseo de dar a conocer los diarios de esta joven judía asesinada en Auschwitz, cuyo itinerario madurativo inspira el objetivo de la Fundación que el autor preside a nivel nacional: provocar procesos de crecimiento integral en personas y comunidades vulnerables.


El libro

Después de que sus diarios hubieran permanecido olvidados más de 40 años, en 1981 salieron a la luz los primeros extractos de los manuscritos de la joven Etty Hillesum que reflejaban una evolución espiritual muy singular: en tan solo dos años y medio pasó de pensar en el suicidio a un diálogo ininterrumpido con Dios. 

Gracias a su amigo y amante Julius Spier, la literatura y la escucha atenta, Etty conectó con sus fuentes más profundas y con el corazón de tantos que acudían a ella en los dramáticos sucesos de la ocupación nazi. Etty optó por la no violencia en medio del campo de Westerbork, donde testimonió con su vida y con sus escritos la verdad desde la que vivía: la vida es bella a pesar de todo. 

Este libro va desgranando cada uno de los diez cuadernos y las cartas que se conservan de Etty Hillesum y, al mismo tiempo, busca identificar las claves espirituales de su itinerario para que nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, podamos vivir con mayor sentido y compasión.

Las claves de la espiritualidad de Etty Hillesum

La joven holandesa descubre la escucha profunda en el silencio como el campo de batalla en la que van a ir madurando las señas de su identidad espiritual:

* Etty pasa de intentar controlar la realidad con la razón a conectar con la realidad a nivel existencial: quiere ser el corazón pensante de los barracones del campo de Westerbork.
* Etty pasa de un escepticismo racionalista y ateo a establecer un diálogo ininterrumpido con Dios, a quien no le pide cuentas de la guerra sino que intenta ayudar y desenterrar en el corazón de los demás.
* Etty pasa de una actitud seductora a ofrecerse gratuitamente como mediadora entre Dios y el ser humano, haciéndose bálsamo de las heridas del mundo y partiéndose como pan para los hambrientos.
* Etty pasa de comprender su cuerpo y los soldados alemanes como enemigos a batir a comprender que ni el cuerpo ni los otros son enemigos sino creado a imagen y semejanza de Dios.
* Etty pasa de vivir con obsesión su vocación de escritora o comprender que su vida misma puede ser un legado para las siguientes generaciones.
* Etty pasa de querer poseer todo lo bello a comprender que solo en la contemplación gratuita se hace posible vivir desde la verdad más honda: que la vida es bella a pesar de todo… y con todo.  


El autor

Fernando Arriero Perantón (Talavera de la Reina, 1979), Doctor en Teología por la Facultad del Norte de España (sede Vitoria) y Licenciado en Ciencias Religiosas por la Universidad de Navarra y en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia de Salamanca, es el presidente de la Fundación Etty Hillesum-España, la cual brinda espacios de crecimiento integral a las personas y comunidades más vulnerables. 

Esta Fundación colabora con la Pastoral Penitenciaria de Logroño, atiende a enfermos en situación de soledad en una clínica de la misma ciudad riojana, ofrece acompañamiento espiritual y cursos de desarrollo personal y humanización de la salud. Asimismo atiende a los niños y mujeres del barrio “El Codito” en Bogotá (Colombia).

Fernando dedica la mayor parte de su tiempo a dar clase de Religión, Psicología y Filosofía a alumnos de Bachillerato, así como a animar la Pastoral Juvenil en el colegio Santa María de Logroño. Convencido de la necesidad de acompañar a los jóvenes en su crecimiento —para el que la espiritualidad es un pilar esencial— invierte muchas horas cada semana a escucharles. De hecho, ha sido nombrado recientemente Director del Secretariado de Pastoral Juvenil de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño por D. Carlos Escribano. Desde esta responsabilidad desea poner su granito de arena en saciar la profunda sed de sentido de tantos jóvenes.

Para conocer más sobrela Fundación Etty Hillesum