jueves, 16 de abril de 2026

Trump abre un cisma con sus bases cristianas tras su meme encarnando a Jesucristo y los ataques al papa

El nuevo frente con un segmento clave de su electorado suma un dolor de cabeza más a los republicanos de cara a las legislativas de noviembre. En las elecciones de 2024, el 55% de católicos votaron por Trump.

Fuente:   Público

Por   Antònia Crespí Ferrer

WASHINGTON DC

14/04/2026


Foto de archivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saludando en el interior del despacho Oval.
REUTERS / Jonathan Ernst

La guerra de Irán ha provocado una nueva e inesperada brecha entre sus bases. Después del divorcio con algunos gurús del movimiento MAGA, como el expresentador de la Fox News Tucker Carlson, por romper la promesa del "America First", ahora Donald Trump ha hecho enfadar al sector cristiano católico. El lunes, casi en el mismo lapso de tiempo, el republicano cargaba otra vez más contra el papa León XIV y publicaba una imagen creada con IA donde aparecía vestido como si fuera Jesús. Una combinación demasiado pesada incluso para sus seguidores.

Desconcierto y sentimiento de sacrilegio. La imagen hecha con IA corrió como la pólvora y fue la gota que colmó el vaso para muchos activistas conservadores cristianos, que se mostraron incómodos con el presidente. Brilyn Hollyhand, seguidor de Trump y expresidente del Consejo Asesor Juvenil del Comité Republicano, calificó la foto de "blasfemia flagrante". "La fe no es un accesorio. No necesitas presentarte como un salvador cuando tu trayectoria debería hablar por sí sola", decía Hollyhand en un vídeo publicado en X.

       Del mismo modo, John Yep, director ejecutivo de Catholics for Catholics, se mostraba consternado. "Estamos un poco fuera de nosotros", decía al Wall Street Journal el representante de esta organización cristiana que ha celebrado eventos religiosos en la mansión del mandatario en Mar-a-Lago y que tiene vínculos estrechos con el Gobierno de Trump. 

Según Yep, el sentimiento colectivo "era de tristeza, porque realmente estábamos confundidos por este presidente después de que los católicos le dieran un apoyo tan contundente, y sin embargo está tratando nuestra fe con tanto irrespeto en este momento". Yep también contactó privadamente con miembros del Gobierno para expresar su "tristeza". 

La marabunta de críticas y decepción entre otro sector clave de su movimiento provocó algo poco común en Trump: eliminó el post con la imagen. El presidente estadounidense, que es reacio a la disculpa y mucho menos a retractarse, borró la foto. Y aunque no se disculpó, intentó salir del enredo con excusas. "No era una representación [de mí como Jesús]", afirmó el magnate durante una comparecencia en la Casa Blanca ese mismo lunes. "Sí que la publiqué, pero pensé que era yo como médico. Y tenía que ver con la Cruz Roja, como voluntario de la Cruz Roja, una organización que apoyamos; solo los medios de comunicación falsos inventarían una historia así".

En la imagen, Trump sale vestido con los mismos ropajes blancos y rojos que se usan para representar a Jesús mientras cura a un enfermo frente a una bandera estadounidense. Su figura está rodeada de personas que lo miran con admiración y una de ellas tiene las manos en posición de rezo mientras lo mira. Es difícil pensar que esa sea la imagen con la que se representaría a un voluntario de Cruz Roja.

Aunque Trump eliminara la imagen, el mal ya estaba hecho. Sobre todo porque esta había ido precedida de una dura reprimenda contra el papa León XIV por su crítica a la guerra de Irán. "No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear", escribió el magnate el domingo en un largo y virulento post en Truth Social. "Y no quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente lo que me propusieron, con una victoria aplastante".

Trump también cuestionó la legitimidad de la elección de León XIV, afirmando, sin pruebas, que su propia presidencia había posibilitado el ascenso del papa al trono de San Pedro. El comportamiento del papa, añadió, está "perjudicando a la Iglesia Católica".

"León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula", arremetió Trump. "No figuraba en ninguna lista para ser papa, y la Iglesia lo puso allí solo porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano". 

No era la primera vez que Trump chocaba con el papa estadounidense. La semana pasada, cuando el magnate amenazó con destruir por completo la civilización persa, el jefe del catolicismo ya le dedicó unas duras palabras al republicano. León XIV afirmó a la prensa italiana que era "completamente inaceptable" la amenaza. "Ciertamente, hay cuestiones de derecho internacional aquí, pero aún más, es una cuestión moral que concierne al bien del pueblo en su conjunto, en su totalidad". El presidente estadounidense respondió al pontífice con una publicación en Truth Social donde decía que era "débil con el crimen" y "terrible para la política exterior". 

Así como se ha ido alargando la guerra de Irán —que ya entra en su séptima semana—, se ha ido construyendo la tensión entre el Vaticano y la Casa Blanca hasta llegar al estallido actual. Aunque realmente, los encuentros con la Santa Sede no solo se han producido durante el pontificado de León XIV. El predecesor del estadounidense, el papa Francisco, también protagonizó diversos choques con Trump. El año pasado, en pleno cónclave para designar al nuevo jefe espiritual del catolicismo, el presidente compartió otra imagen creada con IA. En esta ocasión no se mostraba a sí mismo como Jesús, sino como el nuevo papa. Imagen que aún se puede encontrar, pues nunca la borró. 

Muchos católicos califican como faltas de respeto a esta acumulación de polémicas, que se ha producido la crisis con las bases católicas. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ya ha salido a defender al papa y ha cargado contra Trump. "Me horroriza que el Presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre", declaró el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la organización, en un comunicado publicado en redes sociales. "El papa León XIV no es su rival, ni tampoco es un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y vela por el bienestar de las almas".

Ahora mismo no es un buen momento para que Trump tenga una crisis también con los votantes católicos. Los pronósticos electorales de cara a las legislativas de noviembre no hacen más que empeorar, al mismo tiempo que se alarga la guerra, y el enfado de este grupo solo puede dar más quebraderos de cabeza. En las elecciones de 2024, el 55% de los católicos -el 62% de los blancos y el 41% de los latinos- votaron por Trump, según el Pew Research.

En medio de este jardín, el vicepresidente JD Vance -que es católico- se encuentra ahora también con una nueva responsabilidad. Más allá de liderar las mediaciones con Irán para llegar a un acuerdo de paz, ahora también tiene que limpiar el estropicio espiritual de su jefe. El lunes por la noche, en una entrevista en la Fox, Vance se amparaba en su autoridad religiosa como creyente para recordar que el papa es una autoridad religiosa y no política. "Es bueno que el papa defienda las causas en las que cree. Dicho esto, a veces tendremos desacuerdos en temas de política pública. El papa ha criticado nuestra política de inmigración, pero en última instancia, es Donald Trump quien establece la política de inmigración de Estados Unidos".

Asimismo, también quitaba hierro a la fotografía hecha con IA. "Creo que el presidente estaba bromeando. Y, por supuesto, lo eliminó porque se dio cuenta de que mucha gente no entendió su humor".

 

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