Fuente: Alfa & Omega
16 de Junio de 2021
Además de
asaltar parroquias católicas en busca de presuntos combatientes, los militares
de Myanmar han requisado o destruido en varios lugares la ayuda humanitaria
para los desplazados internos
Por segunda vez en una semana, el Ejército de Myanmar ha puesto en el punto de mira a los sacerdotes. Michael Aung Ling, párroco de San José en Kanpetlet (estado de Chin), ha sido detenido este miércoles y sigue bajo custodia.
Como explica a la agencia Fides un catequista de la parroquia, los militares se lo han llevado esta mañana tras asaltar su residencia parroquial. Le acusaban de apoyar a las Fuerzas de Defensa de Chinlandia (FDC), por haberles ofrecido refugio en la parroquia. Este grupo es uno de las varias fuerzas de resistencia popular surgidas en todo Myanmar para oponerse al golpe de Estado del 1 de febrero. Con armas caseras y tácticas de guerrilla se enfrentan a los fusiles automáticos y los lanzacohetes de los militares.









