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domingo, 11 de agosto de 2019

«Han ejecutado la decisión papal de abolir el Instituto Juan Pablo II»

De INFOVATICANA  (Stanisław Grygiel)



Aldo María valli realiza una entrevista exclusiva con el profesor Stanisław Grygiel, filósofo polaco, gran amigo de san Juan Pablo II y hasta hace poco, antes de su despido, docente en el Pontificio Instituto teológico fundado precisamente por el papa Wojtyła. 

Una entrevista muy amplia, en la que el profesor Grygiel habla del caso que le ha visto implicado, pero sobre todo, explica cuál es, en su opinión, la naturaleza de la crisis actual de la Iglesia y pronuncia palabras muy claras: «La Iglesia actual necesita un Moisés que, llevado por la ira del Dios misericordioso, con el que habla en la montaña, incendie todo los becerros de oro en cuya adoración el pueblo, con el permiso de muchos pastores, busca la felicidad».

***

Profesor Grygiel, usted, a propósito de la teología actualmente dominante, ha hablado de «pragmatismo teológico». ¿Qué quiere usted decir con esta expresión y cuáles son los objetivos de dicho pragmatismo?

El principio marxista en la manera de pensar es: la praxis precede al y decide sobre el logos, es decir, la verdad. Así ha dado un vuelco no sólo a la vida intelectual del mundo occidental, sino también a la vida de la Iglesia católica. Recuerdo los años 1966-1967, en los que viví en la Universidad Católica de Leuven, en Bélgica, y muchas lecciones de teología y filosofía que seguían este principio. El resultado fue una teología pragmática y una pastoral igualmente pragmática, que no parte de la Persona de Cristo, sino de la descripción sociológica de los distintos comportamientos humanos. Si la mayoría se divorcia, entonces… Muchos teólogos y, sobre todo, muchos pastores en la Iglesia católica se olvidan de hablar con el Hijo del Dios vivo. Les falta la fe en el sentido de la confianza en la Persona de Cristo y, en consecuencia, la fe en el hombre.
La Unión Soviética, al no ser capaz de conquistar Europa occidental con medios militares, intentó penetrar la mentalidad de los intelectuales, para someterla a las órdenes de los señores de este mundo. Lo consiguió a la perfección, como vemos hoy en día, mientras vivimos las desastrosas consecuencias de esa astuta acción de los agentes comunistas y de sus «idiotas útiles» occidentales.

Sabemos que usted ha sido despedido, junto con otros docentes, del Instituto Juan Pablo II sobre el Matrimonio y la Familia. Más allá de su caso particular, ¿qué nos enseña este caso? ¿Por qué esta revolución?

No puedo esconder mi dolor, provocado por el hecho de que el Instituto fundado por san Juan Pablo II haya sido abolido hace dos años. El despido de los profesores representa un acto coherente con esta decisión, por eso no me sorprende. Lamento sólo la confusión a la que han sido arrastrados los estudiantes, y en la que se sienten perdidos. Alguien deberá rendir cuentas un día. San Juan Pablo II preparó con fervor y pasión a los primeros profesores para esta gran misión. Unos meses antes de la fundación del Instituto nos invitó a su apartamento para meditar juntos sobre la situación en la que se encontraba no sólo la Iglesia, sino también el mundo. Quiso crear un Instituto en el que la teología surgiera de la experiencia moral de la persona humana y de la Palabra Divina en la que la verdad del hombre ha sido plenamente revelada. No hay que maravillarse, entonces, que en esa época meditáramos rezando, y rezáramos meditando. Ante Dios y ante el hombre que arde por Él, como ardía la zarza en la montaña en el país de Moria, hay que arrodillarse. En caso contrario, no se comprenderán «el universo y la historia» (cf. Redemptor hominis, n. 1).

Confieso que no llego a comprender por qué razón quienes han ejecutado la decisión papal de abolir el Instituto fundado por san Juan Pablo II hablan de profundización, expansión y ampliación de la enseñanza de Juan Pablo II. No se renueva la casa destruyéndola, incluidos sus fundamentos. Sería mejor hablar clara y francamente según el mandamiento del Evangelio: «Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno» (Mt 5, 37).

jueves, 10 de marzo de 2016

Un llamamiento al papa Francisco


(El País: 09/03/16)




Es apenas concebible que el papa Francisco hubiera pretendido establecer una definición de la infalibilidad papal como la que, en el siglo XIX, promoviera Pío IX con buenas y no tan buenas mañas. Tampoco es imaginable que Francisco tuviera interés, como Pío XII, en la definición de un dogma infalible acerca de María. Lo concebible es, más bien, que el papa Francisco (como en su día Juan XXIII ante los estudiantes del Pontificio Colegio Griego) declarase con una sonrisa: “Ío non sono infallibile” —“Yo no soy infalible”—. En vista del asombro de los estudiantes, el papa Juan añadió: “Solo soy infalible cuando defino ex cathedra, pero nunca lo haré”.

El 18 de diciembre de 1979 el papa Juan Pablo II me retiró la licencia eclesiástica por haber cuestionado la infalibilidad papal. En el segundo volumen de mis memorias, Verdad controvertida, demuestro, apoyándome en una extensa documentación, que se trataba de una acción urdida con precisión y en secreto, jurídicamente impugnable, teológicamente infundada y políticamente contraproducente. El debate acerca de la revocación de la missio canonica y de la infalibilidad se prolongó todavía bastante tiempo. Pero mi reputación ante el pueblo creyente no pudo ser destruida. Y tal como yo había predicho, no han cesado las discusiones en torno a las grandes reformas pendientes. Al contrario: se han agudizado fuertemente bajo los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Estas son las que yo mencionaba entonces: el entendimiento entre las distintas confesiones; el mutuo reconocimiento de los ministerios y de las distintas celebraciones de la eucaristía; las cuestiones del divorcio y de la ordenación de las mujeres; el celibato obligatorio y la catastrófica falta de sacerdotes, y, sobre todo, el gobierno de la Iglesia católica. Y preguntaba: “¿A dónde conducís a nuestra Iglesia?”

lunes, 11 de mayo de 2015

“No tenemos necesidad de sacerdotes caídos del cielo”


Alphonse Borras: 
“No tenemos necesidad de sacerdotes caídos del cielo”




          El año 2011, la revista “Lumière & Vie” entrevistaba a Alphonse Borras, nacido el Lieja (1951) y vicario general de la diócesis del mismo nombre en Bélgica. Doctor en derecho canónico por la Universidad Gregoriana, enseña derecho canónico en la Universidad católica de Lovaina y en el Instituto católico de Paris. Sus publicaciones van, frecuentemente, más allá del campo estricto de los cánones y abordan cuestiones referidas a la Iglesia y a la pastoral; en particular, a las parroquias y a los nuevos ministerios.



            Publicamos parte de una interesante entrevista que le hace la revista “Lumière et Vie” (“Alphonse Borrras, le droit canon au Service de la pastorale”: Lumière et Vie, 289 (2011) 5-20) y que, a pesar de estar editada el año 2011, no ha perdido, en bastantes pasajes, su enorme actualidad  Al menos, para nuestra diócesis.

***

L &V: El código de derecho canónico de 1917 ha sido revisado completamente en 1983 para adaptarlo a las directrices del Vaticano II, ¿qué capacidad de movimiento deja dicha adaptación a las autoridades locales?

Alphonse Borras: (…). En el nuevo código existe claramente un planteamiento más pastoral; se tiene en cuenta la condición común de todos los bautizados (llamados “fieles de Cristo”); se valora la vocación y la misión de todos; se activa una comprensión más rica de la vida consagrada y tiene un mayor peso el derecho particular de las diócesis o el derecho propio, en especial, el de los institutos de vida consagrada. Pero el código no va más lejos de los textos conciliares o de los primeros documentos post-conciliares. Esto es algo particularmente constatable, por ejemplo, en todo lo referente a los consejos pastorales: el código, recoge, ciertamente, lo que dice el concilio, pero no va más allá del concilio.

El papel de las autoridades locales, en mi opinión, está bastante matizado. Siguiendo el último concilio, el código de 1983 puede ser un instrumento precioso para desplegar una eclesiología participativa y favorecer la pluriministerialidad, por citar sólo dos asuntos.

Todo depende de la manera como se lea el código: se puede hacer dando por buena una lectura literal, estrecha, cerrada, en la que el código es leído “en sí mismo”, apartado de la pastoral, como un intra-texto, en el que es fácil encontrar justificaciones a prácticas clericales sin tener en cuenta la corresponsabilidad bautismal de todos los fieles. También, por pereza o por inercia, es posible no verter el derecho universal en derecho particular de las iglesias locales, limitándose a dar por buenas, las más de las veces, “unas orientaciones pastorales” con el fin de evitar “decisiones episcopales” en las que el prelado de la iglesia local se implique promoviendo el derecho diocesano. Por supuesto, en muchas diócesis se han celebrado sínodos diocesanos. Éstos han sido, frecuente y felizmente, el punto de partida de un derecho particular gracias a los “decretos sinodales” en los que el obispo ha hecho uso de su autoridad como legislador, aprobando las disposiciones acordadas por los miembros del sínodo.

Pero sería injusto si no mencionase los obstáculos mayores que provoca la redacción de un derecho particular.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La autocensura de Ratzinger



Ratzinger, 1989

La autocensura de Ratzinger: desaparecen sus posicionamientos abiertos sobre los divorciados casados en el cuarto volumen de sus Obras Completas




Ludovica Eugenio
Adista

El matrimonio es indisoluble. Pero cuando “un primer matrimonio hace tiempo que se ha roto” y de modo irreparable y cuando “un segundo enlace se ha manifestado con un bien moral intachable y está presidido por la fe, especialmente en lo que concierne a la educación de los hijos (de tal manera que la destrucción de este segundo matrimonio acabaría destrozando dicha bondad moral y provocaría daños morales irreparables), en este caso —mediante una vía extrajudicial— contando con el parecer del párroco y de los miembros de la comunidad, se debería consentir acercarse a la comunión a los que viven así”.

Es conocida esta tesis —fechada en 1972— del entonces profesor de teología en Ratisbona Joseph Ratzinger (para entonces ya miembro de la Comisión Teológica Internacional), cinco años antes de ser nombrado arzobispo (y posteriormente cardenal), escrita en un ensayo sobre la indisolubilidad del matrimonio (“Zur Frage nach der Unauflöslichkeit der Ehe. Bemerkungen zum dogmengeschichtlichen Befund und zu seine gegenwärtigen Bedeutung”, pp. 35-56 en:  “Ehe und Ehescheidung. Diskussion unter Christen”, F. Henrich y V. Eid (Dir.); Münchener Akademie-Schriften 59, München, 1972).

Es una afirmación que, además, ha sido recordada por quien, en el actual debate sobre la readmisión sacramental de los divorciados casados, propone una solución “misericordiosa”: el cardenal Walter Kasper, quien la citó con ocasión de su intervención en la sesión de apertura del Consistorio del pasado febrero (2014). 

Que luego, a lo largo del tiempo, Josep Ratzinger se haya movido de esta posición, subrayando con fuerza la indisolubilidad del matrimonio cristiano, hasta excluir la comunión a quien haya llegado a un segundo matrimonio, es algo totalmente plausible. Lo demuestra, por ejemplo, la respuesta totalmente negativa dada a tres obispos alemanes (monseñor Kasper, monseñor Karl Lehmann y monseñor Oskar Saier) cuando, en 1993, solicitaron la admisión a la comunión para los divorciados casados.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Matrimonio y excepciones

Jesús Martínez Gordo
(en RD)

"Sería deseable que bajaran el tono de sus acusaciones"

Don Jesús Martínez Gordo: es doctor en Teología Fundamental y sacerdote de la Diócesis de Bilbao. Es profesor de Teología de la Facultad de Vitoria y colaborador de Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao. Es miembro del Centro “Cristianisme i Justicia” de Barcelona y profesor invitado en la Facultad de Teología de Italia Meridional, en Nápoles. Colabora asiduamente en revistas y publicaciones de España, Europa y Latinoamérica.


El cardenal Burke y la verdad de la misericordia:


El cardenal Raymond Leo Burke es Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y, por ello, responsable de la recta tramitación de las causas de nulidad matrimonial en todos los tribunales de la Iglesia y el encargado de resolver los conflictos de competencia entre los diferentes dicasterios.

Las tesis (y el tono) de R. L. Burke. En declaraciones, previas al Sínodo Extraordinario, no se ha cansado de recordar -criticando la propuesta de W. Kasper, favorable a que los divorciados casados civilmente puedan comulgar- que el ingrediente mínimo y esencial de una respuesta pastoral desde la misericordia es el respeto a la verdad, algo que pasa por el reconocimiento de que, si no ha habido una declaración de nulidad, existe un vínculo indisoluble.

Y lo ha argumentado en los siguientes términos: "la indisolubilidad del vínculo está claramente reconocida, desde la fundación de la Iglesia, en el evangelio de Mateo, por lo que la Iglesia tiene que respetar y promover la verdad del matrimonio de todos los modos posibles, como la unión indisoluble y abierta a la vida entre un hombre y una mujer. No puede haber cambios en eso". Si los hubiera, la Iglesia no estaría cumpliendo las palabras de Cristo en Mt 19,9. Lisa y llanamente, estaría fallando en la defensa de una verdad fundamental para la fe.

En el transcurso del Sínodo Extraordinario ha abundado en dicha tesis sosteniendo que no ve "cómo se pueda conciliar el concepto irreformable de la indisolubilidad del matrimonio con la posibilidad de admitir a la comunión a quien vive una situación irregular (...). Cuando ello sucede, se cuestiona directamente lo que ha dicho Nuestro Señor cuando enseñaba que quien se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio". Se trata de una verdad, ha concluido, que el papa, por ser vicario de Cristo en la tierra y el servidor de la verdad de la fe, ha de respetar.

Más recientemente, en declaraciones a Vida Nueva, ha insistido (un tanto grandilocuentemente, por cierto) que "el pilar de la Iglesia es el matrimonio. Si no enseñamos y vivimos bien esa verdad, estamos perdidos. Dejamos de ser la Iglesia".

La confrontación con W. Kasper.
La confrontación de R. L. Burke -y sus otros cuatro compañeros cardenales- con la propuesta de W. Kasper se presta a diferentes consideraciones de orden escriturístico, patrístico, dogmático y jurídico. Ahora sólo es posible exponer sintéticamente (por motivos de espacios) el estado de la cuestión desde el punto de vista escriturístico.

lunes, 13 de octubre de 2014

Legislar sobre el aborto



B. Forcano

a)      Se podía ver y oír a una parlamentaria de Amaiur en el Congreso de Diputados:
“En mi coño y en mi moño mando yo”. (29.09.2014 en ETB2)

b)      El día 28 del pasado mes de julio publicó EL PAIS un artículo de opinión del Teólogo Benjamín Forcano. Sobre el aborto.
Cuando tantos políticos y eclesiásticos quieres llevarnos hasta “sus mejores decisiones”, evitándonos los “previos”, merece la pena acoger potencialmente como buena y oportuna esta aportación de Forcano.  Precisamente en nuestros días, en que las calles se llenan, movidos por unos y contra otros, de actitudes y lenguajes verdaderamente aberrantes.


Legislar sobre el aborto

BENJAMÍN FORCANO  (teólogo)

El tema del aborto es un caso concreto de cómo el comportamiento de los ciudadanos, cuando se refiere a aspectos importantes de la vida, es objeto de la legislación del Estado, el cual, como velador del Bien Común, trabaja por evitar toda suerte de arbitrariedad, subjetivismo o dogmatismo. Y, para llegar a tal efecto, es bueno que surja el debate y se expliciten las posturas con sus diversos argumentos. Porque en este asunto, aparte razones, hay prejuicios y apriorismos. La verdad no es de nadie, es decir, no la posee nadie, sino que ella, como sinónimo de realidad, "nos puede y se nos impone a todos". La cuestión está en que, cuando de realidad se trata, nos acercamos a ella, más que para verla, para cubrirla con el manto de lo que nosotros pensamos de ella.

 ¿Cuál es, pues, la verdad real del aborto?

 Yo estoy convencido de que, en este punto, puede haber un acuerdo racional, científico y ético político, porque la base de que disponemos para entrar en esa "realidad" es común a todos. Siempre me parecieron certeras las palabras del insigne teólogo E. Schillebeekx: "En lo que respecta a la homosexualidad, no existe una ética cristiana. Es un problema humano, que debe ser resuelto de forma humana. No hay normas específicamente cristianas para juzgar la homosexualidad". Y lo que dice sobre la homosexualidad puede aplicarse igualmente al aborto. Se trata de un problema humano, del que no se ocupa la Biblia y al que hoy podemos acercarnos por la puerta de la ciencia, de la filosofía y de la ética. Se trata simplemente de saber cuándo, en el desarrollo evolutivo del embrión, hay una vida humana.

sábado, 6 de septiembre de 2014

"Me duele la lentitud y el inmovilismo eclesial con respecto a la mujer"

Entrevista a la teóloga Mª José Arana, rscj, premio alandar 2014

Pepa Moleón
Lunes 1ro de septiembre de 2014
Publicado en alandar nº310

http://www.alandar.org/spip-alandar/?Me-duele-la-lentitud-y-el#.VAXfdv7lodU

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Mª José Arana en el Foro Ecuménico de Mujeres Cristianas.
Foto. Iglesia Descalza
Hay mujeres pioneras, que abren caminos para que las cosas sean posibles. Una de ellas es Mª José Arana, religiosa del Sagrado Corazón, que recibió el pasado junio el premio alandar, elegida de manera unánime por el equipo de la revista. Hemos querido hacerle esta entrevista para acercar más aún su trayectoria a nuestros lectores y lectoras. Doctora en teología y diplomada universitaria en sociología por la Universidad de Deusto, lleva décadas luchando desde dentro de la Iglesia católica por construir la igualdad y el reconocimiento de las mujeres. Actualmente es profesora en la Facultad de Teología de Vitoria y en el Instituto de Teología y Pastoral de Bilbao.

¿En qué momento se encuentra la teología feminista en el resto del mundo y en España en particular?
La teología feminista ha hecho un gran esfuerzo de investigación y profundización; tiene un talante, metodología y sensibilidad originales y enriquecedores para la teología en general. Su forma de hacer, reconocida o no, ha influido notablemente en el “quehacer teológico”. En el ámbito internacional, Elisabeth Johnson es un buen ejemplo de ese repensar aspectos claves de los grandes temas teológicos desde la perspectiva feminista.
La teología feminista es plural. Yo no me identifico de la misma forma con unas corrientes que con otras, pero ahí están. En las actas y publicaciones del Congreso, en Salamanca 2011, de la Asociación europea de mujeres para la investigación teológica (ESWTR), en el que tuve el honor también de pronunciar una ponencia, podemos ver una variedad de corrientes y planteamientos.

jueves, 14 de agosto de 2014

El papa Francisco y la teología de la liberación




Jesús Martinez Gordo


El encuentro de la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida (Brasil, 2007) se inserta en la tradición de las cuatro anteriores ediciones. Y como todas ellas, es objeto de diferentes valoraciones, tanto en lo referente a la preparación, desarrollo y aprobación del documento final, como a su importancia eclesial. De no haber sido por la elección de J. M. Bergoglio como papa, es muy probable que no hubiera tenido la relevancia que actualmente presenta gracias, precisamente, a su decisiva intervención.

La novedad (relativa) de Aparecida

Desde que la Congregación para la doctrina de la fe publicara las dos Instrucciones (“Libertatis Nuntius” 1984 y “Libertatis conscientia”, 1986) el debate sobre la teología latinoamericana no gira ya tanto en torno al uso del análisis marxista o sobre la necesidad de las ciencias sociales (algo, por otra parte, ampliamente admitido), sino, en torno al papel de la novedad cristiana en una sociedad que, montada al dictado de los intereses neo-liberales y sumida en una escandalosa pobreza, se encuentra, objetivamente, en las antípodas del Evangelio.

lunes, 11 de agosto de 2014

Fray Clodovis Boff: sólo es posible una Teología de la Liberación bajo la condición de comenzar y terminar en el horizonte de la fe


Natasha Pitts
Adital
 
Ya hace algún tiempo que se habla sobre una crisis de la Teología de la Liberación (TdL), corriente teológica fundada hace 42 años, que se caracteriza por una opción preferencial por los pobres y por la lucha por la justicia social. En palabras de Fray Clodovis Boff –religioso de la orden de los Siervos de María, que junto con su hermano más famoso, Leonardo Boff, fue uno de los principales teólogos de la TdL–, ese modo de teologizar "dio lo que tenía que dar”, o sea, concientizó a la Iglesia sobre la opción preferencial por los pobres, sin embargo, "no tiene más futuro dentro de la iglesia” y por eso está perdiendo cada vez más espacio dentro de ella.


Incluso habiendo participado de la fundación de la TdL, Frei Clodovis asegura que ya tenía sus reservas en virtud de la falta de rigor teórico y de la priorización "de lo político a expensas de la fe”. Con el paso de los años, viendo que esa prioridad no cambiaba, sino que se afirmaba cada vez más, decidió manifestar sus críticas. Hoy, el religioso defiende que desapareciendo en el caudal mayor de la teología cristiana, la Teología de la Liberación cumple su misión histórica. ADITALconversó con Fray Clodovis sobre el asunto. Lea la primera de una serie especial de entrevistas que seránpublicadas todos los viernes por Adital.




lunes, 26 de mayo de 2014

Premian obra del biblista José Antonio Pagola

"Jesus. An Historical Approximation" recibió el premio a la Excelencia Editorial 2014 en el rubro de Teología.




La obra "Jesus. An Historical Approximation", un estudio teológico escrito por el biblista español José Antonio Pagola ha sido galardonado con el premio a la Excelencia Editorial 2014, que otorga la Association of Catholic Publishers de Estados Unidos.

El libro, que ya va por su quinta edición, se ha convertido en breve tiempo en un auténtico bestseller en todo el mundo de habla hispana.

Ahora, esta obra del biblista español José Antonio Pagola está disponible en inglés y su éxito ha sido notorio. En ella, el autor nos presenta una apasionante narrativa de Jesús de Nazaret recuperada desde el contexto del primer siglo; se trata de una reconstrucción de la figura histórica de Jesús de Nazaret, basada en un serio y profundo estudio bíblico y teológico.

¿Quién era Jesús? ¿Cómo pudo haber entendido su propia vida? ¿Qué alternativas quiso revelar con su praxis en el contexto del siglo I? ¿Cuál era la originalidad de su mensaje? ¿En qué sentido el proyecto del Reino estructuró y centró toda su vida? ¿Por qué fue ejecutado y quiénes intervinieron en su muerte?

El autor va reconstruyendo la figura histórica de Jesús a la luz de los datos más recientes y reconocidos en todo el mundo sobre el contexto social, económico, político y religioso en que vivió. En todo momento mantiene un profundo y sincero diálogo con las propuestas más actuales y el aporte de los autores contemporáneos, especialmente del mundo anglosajón.

El premio reconoce la excelencia editorial venezolana cuyos líderes son los prestigiosos teólogos Rafael Luciani y Félix Palazzi.

viernes, 25 de abril de 2014

Sesenta años del evangelio de Helder Cámara, el 'obispo rojo'

El catolicismo progresista cree que es la hora de reivindicar el papel de los ‘santos padres’ de la Iglesia latinoamericana. Sin el fantasma del marxismo, el Papa está recuperando la Teología de la Liberación.

 
Helder Cámara saluda a la madre Teresa de Calcuta en París, en 1985./ AFP

(De El Correo, 23/04/2014)

  Este mes se han cumplido sesenta años de la llegada de Helder Cámara a la diócesis brasileña de Olinda-Recife, donde el sacerdote de Fortaleza desplegaría toda una doctrina evangélica en favor de la justicia social y la defensa de los derechos humanos. Su entronización no tuvo lugar en la catedral, sino en la plaza de esta localidad del estado de Pernambuco, un signo de lo que sería su compromiso con los humillados y perseguidos, con los desheredados de la Tierra. «Cuando doy de comer a un pobre, todos me dicen santo. Pero cuando pregunto por qué un pobre no tiene comida, todos me dicen comunista», solía decir el 'obispo rojo'. ¡Y era el mismo Evangelio que ahora predica el Papa Francisco! Sus ideas y sus pensamientos siguen siendo válidos hoy, más actuales que nunca con un Pontífice que grita que «el capitalismo mata». En estos tiempos de santificaciones exprés, hay que recordar que a don Helder ya le canonizó el pueblo.

Helder Cámara tomó posesión de Recife el 12 de abril de 1964, doce días después del golpe de estado iniciado por el general Olimpio Mourao Filho, que puso en el poder al general Humberto de Alencar Castelo Branco. La asonada fue apoyada por una gran parte de los empresarios y los terratenientes, y por un sector de la jerarquía eclesial. Cuando las Fuerzas Armadas empezaron a detener, torturar y eliminar a los opositores, como en otras dictaduras del Cono Sur, Helder Cámara se puso enfrente y se convirtió en un símbolo de la resistencia. Pronto, aquella figura frágil y pequeña –medía 1,60 y pesaba 58 kilos–, se convirtió en la 'oveja negra' de los militares, que le rebautizaron como el 'obispo rojo'. Los escuadrones de la muerte le amenazaron de manera constante y su casa fue ametrallada en numerosas ocasiones. Su figura se fue engrandeciendo.

Pero su denuncia de las injusticias se amplió con su batalla indesmayable contra la pobreza y la miseria, aquella 'opción preferencial por los pobres' de la Teología de la Liberación que aventó el fantasma de una alianza de la Iglesia con el marxismo. Helder Cámara impulsó el CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) que escribió páginas valientes en Medellín y en Puebla, con la opción por los pobres como columna vertebral, si bien luego ha ido perdiendo centralidad. Con ocasión de la visita de Benedicto XVI a Brasil, el teólogo vasco Rafael Aguirre escribía que «la comunión con Roma se traduce, en la práctica y con demasiada frecuencia, en el control de las iglesias locales por la curia romana, lo que se está poniendo de manifiesto en la política de nombramientos de obispos, dirigida por centros de poder eclesiástico bien identificados, que valoran el servilismo y el clericalismo. El episcopado latinoamericano, que ha dado algunas de las grandes figuras del cristianismo contemporáneo (Óscar Romero, Hélder Cámara) y fue pionero en el Concilio, es hoy irreconocible», se lamentaba en mayo de 2007.

He vuelto a repasar estos días los artículos de Manuel de Unciti, sacerdote y periodista recientemente fallecido, que en su día habilitó una serie en la revista 'Pueblos del Tercer Mundo' con testigos y profetas que lo dieron todo en los países subdesarrollados. Helder Cámara abrió aquella sección. Unciti ha defendido siempre que la Iglesia tendría que pedir perdón por el trato discriminatorio impuesto por alguno de sus hijos. ¿Por que no se honró a Helder Cámara con la púrpura cardenalicia?, se preguntaba. ¿Por qué no hay prisa alguna en beatificar a monseñor Romero?, insistía el sacerdote vasco denunciando que se condenara al ostracismo a algunos obispos proféticos, inmovilizándoles en sedes de menor incidencia en la vida de la comunidad eclesial. También hubo presiones para que no se le concediera el Premio Nobel de la Paz, al que estuvo varias veces nominado.

martes, 22 de abril de 2014

Dar una memoria a Europa: por una Europa pluralista contra una Europa laicista



Johann Baptist Metz[1]


1.- ¿Un proyecto «secular»?

No es el cristianismo el único que tiene hoy problemas consigo mismo Otro tanto le ocurre a la Europa política; y, precisamente, por lo que atañe al cristianismo. ¿Qué quiero decir con esto? En las discusiones de los últimos años en torno a la aprobación de la Constitución de la Unión Europea (más exactamente, del tratado para la Constitución de la Unión Europea) podía oírse una y otra vez: «Europa es un proyecto secular y, por tanto, el cristianismo no tiene lugar alguno en la Constitución europea».

Es absolutamente necesario examinar este punto con más detenimiento; y, en concreto, tanto en lo relacionado con el significado del término «secular» como en lo referente a la neutralidad religioso-cosmovisional de la Constitución europea que se sigue del «proyecto secular Europa». Pues existen dos versiones radicalmente contrapuestas de tal neutralidad. La una puede ser caracterizada como versión laicista; la otra, como versión pluralista; y, según por cuál de ellas se opte, el clima intelectual-moral, el ethos de la nueva Europa, será de índole laicista o de índole pluralista.

La versión pluralista del tratado de la Constitución no excluye la religión de la vida pública, sino que la obliga a confrontarse públicamente con el constitutivo pluralismo de religiones y visiones del mundo. Y lo hace desde la garantía que la Constitución ofrece a la libertad religiosa, que es definida tanto positiva como negativamente, esto es, con la intención de que sea protección «para» la religión, pero también protección «frente a» la religión.

jueves, 10 de abril de 2014

El triduo pascual: memoria del Crucificado y anticipación del final



Jesús Martínez Gordo


La fe y la revelación cristianas tienen su arco de bóveda en el triduo pascual, es, decir, en la articulación del grito de abandono de Jesús el Viernes Santo con el silencio del Sábado Santo y la explosión de (nueva) vida el Domingo de resurrección.

Ciertamente, es una propuesta difícil (cuando no, imposible) de comprender para quienes, como los llamados “nuevos ateos”, practican el fundamentalismo verificacionista  (sólo es real y verdadero lo científico-positivo), pero que tiene la virtud de iluminar (razonable y propositivamente, por supuesto) la existencia personal y colectiva y la misma realidad.

 Nada que ver, por tanto, con una credulidad dominada por “la más absoluta de las ficciones”, por una “voluntad de ceguera que no tiene límites” (M. Onfray) o aficionada a las “antinomias más arriesgadas y extremas” (P. Flores d’Arcais). Y sí mucho que ver con el equilibrio permanentemente inestable que, mostrándose en el Crucificado y Resucitado,  funda el discurso “católico” y su pretensión de verdad, a la vez que ayuda a conocer (y afrontar) la realidad en su riqueza y complejidad.

1.- El grito de abandono del Viernes Santo

En los sinópticos hay dos narraciones de la muerte de Jesús.

Está, en primer lugar, la narración que cuenta el grito de abandono de Jesús en la cruz: “Eloi, Eloí, ¿lema Sabactani?”, “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” (Mc. 15, 33)

Es un grito que recoge la reacción que habitualmente provoca el perecimiento, es decir, la ocasión en la que no sólo se experimenta (y padece) la fragilidad de la existencia humana, sino también la angustia que semejante acontecimiento provoca. Y más si es injusto y antes de tiempo. En la escatología judía, la muerte adentra en el sheol, en el lugar en el que imperan (para siempre) el silencio, las tinieblas y en el que se da un apartamiento total del Dios de la vida, de la abundancia, de la misericordia y, en definitiva, de la felicidad.

Esta narración de la muerte no solo se hace cargo de la soledad y del abandono de Jesús en la cruz (y más, habida cuenta del proceso seguido contra Él), sino también de la angustia que asalta a todos los humanos cuando tenemos que afrontar (más tarde o más temprano) una situación semejante. La experiencia indica –a diferencia de lo que se propone en la dogmática atea- que la muerte es una crítica radical a toda absolutización de la finitud, así como de los intentos de declararla, como ingenuamente sostienen los “nuevos ateos”, aproblemática y satisfecha.

Pero junto con esta narración de la muerte de Jesús, hay otra que enfatiza su inmensa confianza en Dios Padre. El evangelista Lucas cierra la crucifixión de Jesús poniendo en su boca estas palabras: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23, 45).

La confianza y la esperanza presiden el drama del calvario, hasta el punto de dar la impresión de que todo lo demás es secundario y relativo. El mal trago es ya inevitable, pero deja de ser afrontado como un viaje a la nada y al silencio para ser vivido como un adentramiento en la morada de la paz, del amor y de la misericordia definitivas. No es un tránsito hacia el vacío, sino hacia la plenitud y hacia el fundamento de todo amor y justicia; un amor y una justicia de las que es posible hablar y por las que es posible trabajar y disfrutar a partir de sus anticipaciones en la vida y en la historia.

Son, como se puede apreciar, dos narraciones diametralmente opuestas.

La primera expresa el modo de perecer de quien afronta la muerte como adentramiento en el silencio o, en el mejor de los casos, como fusión (y confusión) con el género y perpetuación en la historia (L. Feuerbach). La desesperación que acompaña este modo de morir es una crítica radical de toda dogmática que defienda y proponga –como así sucede entre los “nuevos ateos”- la absolutez, la aproblematicidad y la capacidad plenificante de la finitud. Es el precio que se ha de pagar por su ingenuo e imposible prometeísmo antropológico.

lunes, 17 de marzo de 2014

Reforma de la curia y concilio Vaticano II




Jesús Martínez Gordo


Como es sabido, el Concilio Vaticano II aprueba lo que, probablemente, es una de sus aportaciones eclesiológicas más importante: los obispos son “vicarios y legados de Cristo” y “no deben ser considerados como los vicarios de los pontífices romanos”. Justamente, por ello, han de gobernar sus respectivas iglesias locales con la autoridad de Cristo “que ejercen personalmente” en  su nombre, es decir, de manera “propia, ordinaria e inmediata, aunque su ejercicio esté regulado en última instancia (“ultimatim”) por la suprema autoridad de la Iglesia” (LG 27).

La expresión “en última instancia” (“ultimatim”) ha sido objeto de diferentes interpretaciones en el postconcilio

La que, finalmente, ha acabado imponiéndose es la que ha favorecido la relación entre el primado del Papa y el colegio episcopal a partir de un modelo centrípeto y autoritativo. Y la que, como consecuencia de ello, ha impulsado una curia vaticana sobredimensionada en sus atribuciones y competencias.

Sin embargo, una buena parte de la comunidad teológica no ha dejado de reivindicar la interpretación colegial y sinodal. Probablemente la persona más autorizada es G. Philips (el relator principal de la Constitución Dogmática “Lumen Gentium”) quien, explicando e ilustrando el pasaje citado, señala que los padres conciliares entienden que el obispo de Roma no puede estar interviniendo continuamente en la administración de todas las diócesis del mundo. Su responsabilidad, como sucesor de Pedro, se ciñe a repartir las encomiendas, a ser la instancia de apelación “en última instancia” (“ultimatim”) con el fin de proteger –cuando sea necesario- tanto a los obispos como a sus diocesanos y a cuidar, de manera particular, la comunión y la verdad (G. PHILIPS, “La iglesia y su misterio en el Concilio Vaticano II”, 1, Barcelona, 1966, 436)

Europa y el “Tercer Mundo”



Johann Baptist Metz,
 “Memoria passionis:
una evocación provocadora en una sociedad pluralista”,
pp. 204-208

Ciertamente, la situación actual (en el proceso de globalización) manifiesta potenciales de conflicto absolutamente nuevos, caracterizados no sólo por antagonismos sociales, sino también -y sobre todo- por antagonismos religiosos y culturales. En otros textos he formulado la propuesta de un programa cristiano para el mundo estructurado en torno a la idea de compassio. Aquí, sin embargo, me gustaría llamar la atención sobre puntos de vista que -¡sin estar resueltos!- proceden de una época en la que el globo todavía se podía dividir sin problemas en Primer, Segundo, Tercer (y Cuarto) Mundos.


1.- La Europa de la ilustración política

Los europeos somos todavía universalistas; actuamos movidos por la curiosidad, pero también de forma insensible; seguimos siendo considerados gentes que cruzan fronteras y superan límites, conquistadores y dominadores, misioneros, «exportadores», y siempre y en todo, euro-céntricos.

¿Qué hay de cierto en ello? ¿Qué ha cambiado? ¿Qué es importante tener en cuenta, de cara precisamente al entendimiento de Occidente con el «resto del mundo»?

sábado, 28 de septiembre de 2013

La religiosidad popular y su renovada actualidad

L. Berzano

Profesor ordinario – Universidad de Turín
Coordinador Nacional de las Asociaciones Italianas de Sociología (AIS)
Departamento de Sociología de la Religión


He aquí las tres conclusiones más importantes del Congreso sobre la religiosidad popular celebrado  entre el 19 y el 20 de octubre de 2012 en la basílica del Santo de Padua con la participación de sociólogos y semiólogos tanto italianos como extranjeros:

La primera, la actualidad de la religiosidad popular: algo así como si se estuviera asistiendo al renacimiento de la religión de siempre.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Entrevista completa al cardenal W. Kasper: Francisco “quiere una iglesia pobre y de los pobres”



Marco Burini
Foglio Quotidiano, 21 de julio 2013


Nota de los Editores: la presencia del cardenal W. Kasper en la Facultad de Teología de Vitoria el viernes, 27 de septiembre de 2013, con motivo de la apertura del curso académico para hablar sobre “La situación de la Iglesia ante la Nueva Evangelización: sombras, luces, esperanzas” (12 del mediodía, entrada libre) nos lleva a recuperar completa la entrevista concedida a “Il Foglio Quotidiano” el pasado 21 de julio de 2013 y de la que informamos oportunamente en este blog del Foro de Curas de Bizkaia.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Una teología arrodillada e indignada: F.J. Vitoria Cormenzana

Javi Vitoria presentará su último libro "Una teología arrodillada e indignada. Al servicio de la fe y la justicia" en Arrupe Etxea el próximo 12 de noviembre. El libro está publicado por Sal Terrae con la colaboración de Cristianisme i Justicia. El prólogo está a cargo de Gustavo Gutierrez y el epílogo es de Nicolás Castellano.

sábado, 10 de agosto de 2013

En Bélgica, la universidad católica de Lovaina impartirá la especialidad en teología islámica



 
Anne-Bénédicte Hoffner

En el curso 2014, la Universidad Católica de Lovaina ofrecerá una nueva especialidad en “teología islámica” mediante la oferta de un master en “Religiones del mundo, diálogo interreligioso y estudios religiosos”. Así lo ha comunicado el pasado viernes, 12 de julio de 2013, el ministro flamenco de Juventud y Enseñanza, Pascal Smet, socialista, quien ha presentado esta medida como “una etapa importante en la creación de un marco académico para el islam en Flandes”, tal y como informa “Le quotidien de Morgen”.

lunes, 29 de julio de 2013

Debate: de qué hablamos, cuando hablamos de religión en la escuela




Juan José Millás. Escritor. Periodista. Madrid.
F. Javier Vitoria Cormenzana. Consejo de Iglesia Viva. Bilbao.
Iglesia Viva, 254, abril-junio 2013


I.- Dios y Einstein. Puntuará tanto traducir la Eneida como cantar el Venid y vamos todos con flores a María

Juan José Millás

Un dios que necesita puntuar para la nota media tanto como el Teorema de Pitágoras, es un dios con la autoestima por los suelos.