Imperio
e imperialismo parecían palabras muertas, pero la realidad las ha resucitado.
Hoy no basta hablar de opresión y de capitalismo para describir la postración
de las grandes mayorías de este mundo. El Norte y las multinacionales lo
someten, como no se había conocido antes. Y muy en especial Estados Unidos. Es
el imperio actual.
Fuente: Reflexión
y Liberación
Por Editor
08/03/2026
Impone su voluntad sobre todo el planeta, con
un poder inmenso, guiado por el pathos del triunfo, en todos los ámbitos de la realidad
y a través de todo: economía que no piensa en el oikos, industria armamentista y
su control, comercio inicuo e injusto, información manipulada o mentirosa, guerra
cruel, terrorismo con apariencias legales y barbarie sin miramientos, irrespeto
y desafío al derecho internacional, violación de los derechos humanos cuando es
necesario, destrucción de la naturaleza… A la larga lo más grave es quizás la contaminación
del aire que respira el espíritu humano que se impone en el planeta: la exaltación del individualismo y del éxito,
como formas superiores de ser humano, y el irresponsable disfrute de la vida como
algo que no admite discusión, sin reparar en recursos. De modo que un deportista,
cantante o actor de cine puede ganar lo equivalente a un alto porcentaje del presupuesto
nacional de una país subsahariano.