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jueves, 4 de febrero de 2021

Vacunad a los obispos

Origen:  Laeto animo

Por Jordi Llisterri i Boix. Lun, 01/02/2021

 



Me van a perdonar si soy un poco indiscreto. Un cura me cuenta que ha dormido muy mal los últimos días. No sabía si había hecho bien. Y me decía que sobre todo no lo contara a nadie.

Pues lo cuento. Hicieron la vacunación en una residencia de ancianos donde pasa muchas horas. Cuando estaban terminando, vacunados los ancianos y el personal de la residencia, sobraban tres dosis que se tenían que tirar. La dirección del centro llamó al cura que vive cerca para que fuera. El sacerdote insistió en preguntar si estaba seguro de que le tocaba a él. Y si no había nadie más del centro que pasará delante. Pero le dijeron que no. Que se vacunara él. Y ya está hecho.

Al cabo de unos días se organizó el gran revuelo porque en una situación similar el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, se había vacunado. El cura ya se veía víctima del mismo escándalo por una situación que no había buscado: "sólo de pensar en esto, ahora no lo haría".

jueves, 7 de enero de 2021

Los obispos reaccionan al caos en el Capitolio en declaraciones y tweets

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

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Fuente:  ncregister

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“Oramos fervientemente por la paz y la protección de Dios sobre nuestro país, nuestros legisladores y todos los que se encuentran en peligro este terrible día”.

7 de enero de 2021

Nota del editor: este artículo se actualizará a medida que se publiquen más declaraciones.

 

Arzobispo Samuel J. Aquila (Denver):  ¡Oremos por nuestro país para que reine la paz y la civilidad en este tiempo de transición! Jesús es el camino a la verdadera paz, una paz que nadie puede quitar. ¡Seamos sus instrumentos de paz! "

 

Arzobispo Salvatore J. Cordileone (San Francisco):

 Atacar el Capitolio de los Estados Unidos para expresar su temor de que se haya negado la democracia es incorrecto y también contraproducente. Las dudas sobre la celebración de elecciones libres y justas no pueden resolverse mediante la violencia contra las instituciones democráticas.

“A las muertes por una pandemia y la destrucción causada por los medios de subsistencia de las personas, no es necesario agregar un intento de guerra civil. Pedí el fin de la violencia en las calles cuando ocurrió este verano. Hago un llamado a todos los estadounidenses de buena voluntad para que denuncien esta violencia contra el Capitolio de nuestra nación ahora.

“Que el Príncipe de Paz ponga fin a esta lucha y traiga salud y críticas constructivas en el lugar del gobierno de la turba. Y que Dios bendiga a Estados Unidos ".

 

Obispo Daniel E. Flores (Brownsville, Texas):

“El Evangelio en sí mismo es una advertencia severa y enérgica contra la acción de la multitud. Si las instituciones de orden y las transiciones legales de autoridad son sistemáticamente deconstruidas y pisoteadas por los intereses propios de las facciones, esto conduce a eso, a una turba. Que gobiernen los elegidos ”.

 

Arzobispo José Gomez (Los Ángeles, presidente de la USCCB):

 Me uno a personas de buena voluntad para condenar la violencia de hoy en el Capitolio de los Estados Unidos. Esto no es lo que somos como estadounidenses. Oro por los miembros del personal del Congreso y del Capitolio y por la policía y todos los que trabajan para restaurar el orden y la seguridad pública.

“La transición pacífica del poder es uno de los sellos distintivos de esta gran nación. En este momento preocupante, debemos volver a comprometernos con los valores y principios de nuestra democracia y unirnos como una nación bajo Dios. Nos encomiendo a todos al corazón de la Santísima Virgen María. Que ella nos guíe por los caminos de la paz y nos obtenga la sabiduría y la gracia de un verdadero patriotismo y amor a la patria ”.

 

Cardenal Wilton Gregory (Washington, DC):

“Nuestro Capitolio de los Estados Unidos es un terreno sagrado y un lugar donde personas durante los últimos siglos se han manifestado con razón, representando una amplia variedad de opiniones. Los estadounidenses debemos honrar el lugar donde se debaten y deciden las leyes y políticas de nuestra nación. Deberíamos sentirnos violados cuando el legado de libertad consagrado en ese edificio es irrespetado y profanado.

domingo, 3 de enero de 2021

Se buscan obispos: estas 7 diócesis españolas esperan pastor

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

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Fuente: VIDANUEVADIGITAL

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Se buscan obispos. Razón: Bernardito Auza. El nuncio apostólico en España tiene la misión este 2021 de encontrar obispos para las 7 diócesis españolas en sede vacante. Ciudad Rodrigo, Jerez, Mondoñedo-Ferrol, Bilbao, Ibiza, Coria-Cáceres y Calahorra y La Calzada-Logroño esperan pastor.

Todos los nombramientos episcopales de la era Auza –a excepción de Javier Vilanova, como obispo auxiliar de Barcelona– han sido traslados. Cambios de cromo. Por ende, el representante del Papa en España tiene que promocionar a sacerdotes al episcopado para que las 70 diócesis españolas cuenten con su pastor.

 

Ciudad Rodrigo

El 16 de enero de 2019, el papa Francisco aceptaba la renuncia de Raúl Berzosa como obispo de Ciudad Rodrigo. Después de un período de reflexión, el prelado presentaba su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis mirobrigense. El Papa aceptaba ‘simpliciter’ la decisión de Berzosa, de 61 años, una fórmula latina con la que se busca eximir de más argumentos a la renuncia y respetar su privacidad. La noticia llegaba solo seis meses después de que Francisco concediera al pastor dejar su sede episcopal  “por motivos personales” tras siete años al frente.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Nuevos nombramientos de obispos y “conversión eclesial”

 

 Jesús Martínez Gordo
(Teólogo)

 


Después de veinticinco años al frente de la diócesis de Bilbao (quince con mons. Ricardo Blázquez y diez con mons. Mario Iceta) casi nadie niega me dice un amigo que estos obispos fueron enviados para reconducirnos al “buen camino” de la involución eclesial, formulada en el Sínodo de obispos de los Países Bajos (1980) y, a partir de entonces, ejecutada sin consideraciones de ninguna clase. Las “Conclusiones” de este singular y atípico Sínodo, celebrado en el Vaticano, bajo la presidencia de Juan Pablo II y los “pesos pesados” de la curia vaticana de aquel tiempo, han sido aplicadas con penosos y más que lamentables resultados no solo en Holanda, sino también en otros lugares. Y, por supuesto, en el País Vasco, la “Holanda del Norte”. Lo han hecho al pie de la letra, estando al frente de la Conferencia Episcopal el cardenal mons. Rouco, en armoniosa y cordial entente con diferentes nuncios en Madrid. El punto capital de aquel Sínodo (y de la hoja de ruta en que cuajó) ha venido siendo el nombramiento de obispos con un perfil ajustado a las susodichas “Conclusiones” que invito a leer detenidamente a los más interesados. Y el problema que había que atajar era la recepción del Vaticano II en curso. Es referencial al respecto la Asamblea Diocesana (1984-1987) de Bilbao y las propuestas votadas y aprobadas: una buena parte, ratificadas por los obispos de entonces (mons. Larrea y Uriarte) y otras, muy pocas, referidas a asuntos reservados a la Santa Sede, comunicadas por los obispos al Vaticano.

 

Estamos hablando de un acontecimiento (la Asamblea Diocesana) y de un “modus operandi”, sinodal y corresponsable, que encendió todas las alarmas en la Santa Sede, ocupada —como estaba, ya por aquellos años en recepcionar involutivamente el Vaticano II y en aplicar la hoja de ruta “aprobada” en el famoso Sínodo holandés en la Santa Sede de enero de 1980. Por eso, no extraña que, desde el minuto uno, ni mons. Blázquez ni mons. Iceta quisieran saber nada de dicha Asamblea Diocesana ni, por supuesto de una nueva o, incluso, de un Sínodo (canónicamente, más controlable por ellos). Ya se sabe, el gato escaldado del agua huye… aunque sea fría. Ha habido quien me ha recordado que, siempre que se les preguntaba si habían recibido consignas al respecto, tanto mons. Blázquez como mons. Iceta respondían que no había nada de nada al respecto; que todo eran “fantasías conspiranoicas”. Y siempre, apunta quien me lo ha trasladado, recibían la misma o parecida réplica: es muy probable que no haya consignas porque Vds. habida cuenta del perfil teológico, espiritual y pastoral que presentan son la consigna.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Casi cuarenta diócesis deberán cambiar de obispo en cinco años



Los próximos años van a estar marcados por numerosos relevos pastorales en las diócesis españolas, unos movimientos que podrían afectar a la de Asidonia-Jerez.

Según los datos ofrecidos por la Conferencia Episcopal Española (CEE), en un horizonte de cinco años habrán alcanzado los 75 años casi cuarenta obispos, siendo esta la edad a la que suele presentarse la renuncia a Roma.


El obispo de Asidonia-Jerez, José Mazuelos, no se encuentra entre los prelados próximos a la edad de jubilación. Más bien al contrario, ya que con 59 años se encuentra en el grupo de obispos jóvenes llamado a cubrir las vacantes que se vayan produciendo en otras diócesis.

El caso es que a lo largo del presente ejercicio han alcanzado la edad de jubilación siete prelados y en 2020 lo harán otros cinco. Entre 2021 y 2022 serán 18 los obispos que lleguen a los 75 años y presenten su renuncia por edad.

Eso implicará movimientos en treinta diócesis españolas en un periodo de tiempo relativamente cercano. Y en la mayoría de los casos para cubrir esas vacantes deberá recurrirse a los obispos de menor edad.

Entre ellos se encuentra José Mazuelos, que el pasado mes de junio cumplió diez años al frente de Asidonia-Jerez y que por tanto estaría en disposición de ser trasladado a otra diócesis.

Según los datos de la CEE, actualmente hay 28 obispos titulares con 69 años o menos, a los que deben sumarse otros 15 que ejercen como auxiliares y a los que podría encomendarse diócesis propia. Seis de esos obispos titulares tienen ya más de 65 años, lo que significa que en el supuesto de que fueran trasladados su labor al frente de esas nuevas diócesis sería relativamente breve.

Con menos de 65 años quedan 23 obispos titulares. Dentro de este grupo Mazuelos ocupa por edad una posición intermedia, lo que facilitaría un hipotético traslado. Más aún si se tiene en cuenta que ya ha cumplido diez años al frente de Asidonia.

Además es el obispo más joven de las diócesis andaluzas, donde deben producirse varias vacantes en estos próximos años, empezando por Huelva, cuyo prelado ya ha cumplido los 75 años. El de Sevilla tiene 74; los de Almería y Jaén, 73; el de Granada, 72; y los de Málaga y Cádiz, 70.

viernes, 19 de julio de 2019

Irrelevancia

Por Jordi Llisterri i Boix. Mar, 16/07/2019
en 
Laeto animo





Me van a perdonar porque es un tema que no debería tener mucho recorrido. El pasado viernes el cardenal Juan José Omella fue a declarar a un juzgado de Barcelona por una denuncia de falsificación de documento privado interpuesta por un exsacerdote. Miguel Ángel Barco lo acusa de haber ocultado información en el procedimiento canónico que lo condujo a la reducción al estado laical. Todo es de la época en que Omella era obispo de Logroño.
Digo que no debería tener recorrido porqué quien firma la denuncia es un personaje que acumula una rastra de situaciones al menos extravagantes a la sombra del anterior obispo de Alcalá de Henares y arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña. Obispo defenestrado fulminantemente por el papa Francisco en noviembre de 2014, poco después de que el cardenal Rouco terminara su mandato a la Conferencia Episcopal Española, en la sede de Madrid, y en  la Congregación para los Obispos.
Barco (y sus avalistas) es uno de esos personajes tradicionalistas y de misa de espaldas al mundo dignas de estudio. De los que son tan papistas que son capaces de destruir la Iglesia si el papa no les gusta. Y forma parte de un grupo bien organizado a nivel internacional, con recursos, coro mediático, y abogado de nombre ruso que se dedica a grabar conversaciones a escondidas para filtrar convenientemente a sus terminales pseudoperiodísticas. Contra quien apuntan no es contra Omella, es contra el papa Francisco. Por ello, un caso sin mucha sustancia aparente liderado por un supuesto francotirador ha llegado a los tribunales. No estamos en Torre Annunziata, pero si hay un magistrado con ganas de protagonismo tenemos el caso servido por una temporada.
Pero no es de eso de lo que quería hablar. Un caso como éste tiene todos los elementos para convertirse en carne de cañón mediático. No cada semana un cardenal es llamado a declarar como investigado en un juzgado. El viernes el caso fue cubierto por las agencias y salió en los digitales y sobriamente en algún informativo, pero ha tenido mucho menos recorrido de lo que sería esperable por todos los ingredientes que tiene. El sábado no aparecia en ninguna portada en papel.
Esto mismo ha ocurrido en distintos relevantes hechos eclesiales de los últimos años. Se han convertido en un tema interno o de información especializada. Por ejemplo, dos grandes nombramientos episcopales determinantes en Cataluña, el de Barcelona y el de Tarragona, tuvieron muy poco seguimiento. Apenas fueron noticia el día en que se anunciaron. Planellas sólo tuvo espacio en una de las cuatro portadas de los diarios nacionales. Omella, en tres de cuatro, pero bien reducido.
Cuesta recordar otra dinámica eclesial que no esté vinculada con polémicas de cintura para abajo que haya tenido relieve informativo los últimos años. Si, por ejemplo, 25 años después hoy se hiciera un nuevo Concilio Provincial en Cataluña, ¿tendría el mismo seguimiento? Probablemente no. En realidad, ¿queda mucha gente hoy que sepa qué es un Concilio? ¿O que en Cataluña hay diez obispados? Para no preguntarse si saben quién es su obispo. ¿O capaz de distinguir un canónigo de un obispo? Ya no digo que saber que es un auxiliar... ni un coadjutor. O ¿qué impacto tendría un nuevo documento episcopal como Raíces Cristianas de Cataluña? ¿O la prensa catalana ha hablado mucho del relieve del nuncio, que es determinante para los próximos nombramientos episcopales en Cataluña? Por no hablar del impacto que no tendría un nuevo Congreso de la Vida Religiosa. Temas que en los entornos eclesiales nos hacen perder el mundo de vista pero que no tienen ninguna relevancia en el mundo.
El obispado de Lleida, ¿la gente sabría que existe si no hubiera el litigio de la Franja? Quizás suena más por otros motivos el de Solsona. Pero hay obispos absolutamente desaparecidos de la esfera mediática. Muchas veces en las ruedas de prensa del Cáritas, que acertadamente suelen ser presididas por un mitrado, lo que dice el obispo pasa como si fuera transparente. O más allá de dos o tres monjas mediáticas y del abad de Montserrat (perdón por mezclarlo todo), ¿hay algún otro religioso o religiosa con voz social claramente identificable por la sociedad catalana?
Como venimos de una sobrerrepresentación eclesial, esta irrelevancia también puede parecer positiva. Pero del nacionalcatolicismo ya han pasado 40 años. Y en Cataluña sigue habiendo más de la mitad de población que se declara católica. Aparte del Barça y del "procés", no hay ningún grupo o movimiento social que mueva tanta gente. Y tiene más presencia en el territorio que oficinas tiene "la Caixa". En cambio, lo que pasa en la institución que debería representar estos católicos ha perdido relevancia. Hay sindicatos que nadie sabe a quién representan o partidos políticos que no reúnen ni cien mil votos, con muchísima más incidencia en el relato público.
Podríamos decir que esto es debido a que la prensa sólo busca escándalo. Y en el caso citado del arzobispo de Barcelona es positivo que se le dé la justa medida y que, supongo, se haya trabajado bien con los medios para que la cosa no se desbordara. Pero hace pensar que ni una historia con todos los elementos para el escándalo casi no sea noticia.
Habría muchos elementos para profundizar en las causas de esta irrelevancia eclesial. Pero creo que ahí está.