Mostrando entradas con la etiqueta matrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta matrimonio. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de noviembre de 2014

Matrimonio y excepciones

Jesús Martínez Gordo
(en RD)

"Sería deseable que bajaran el tono de sus acusaciones"

Don Jesús Martínez Gordo: es doctor en Teología Fundamental y sacerdote de la Diócesis de Bilbao. Es profesor de Teología de la Facultad de Vitoria y colaborador de Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao. Es miembro del Centro “Cristianisme i Justicia” de Barcelona y profesor invitado en la Facultad de Teología de Italia Meridional, en Nápoles. Colabora asiduamente en revistas y publicaciones de España, Europa y Latinoamérica.


El cardenal Burke y la verdad de la misericordia:


El cardenal Raymond Leo Burke es Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y, por ello, responsable de la recta tramitación de las causas de nulidad matrimonial en todos los tribunales de la Iglesia y el encargado de resolver los conflictos de competencia entre los diferentes dicasterios.

Las tesis (y el tono) de R. L. Burke. En declaraciones, previas al Sínodo Extraordinario, no se ha cansado de recordar -criticando la propuesta de W. Kasper, favorable a que los divorciados casados civilmente puedan comulgar- que el ingrediente mínimo y esencial de una respuesta pastoral desde la misericordia es el respeto a la verdad, algo que pasa por el reconocimiento de que, si no ha habido una declaración de nulidad, existe un vínculo indisoluble.

Y lo ha argumentado en los siguientes términos: "la indisolubilidad del vínculo está claramente reconocida, desde la fundación de la Iglesia, en el evangelio de Mateo, por lo que la Iglesia tiene que respetar y promover la verdad del matrimonio de todos los modos posibles, como la unión indisoluble y abierta a la vida entre un hombre y una mujer. No puede haber cambios en eso". Si los hubiera, la Iglesia no estaría cumpliendo las palabras de Cristo en Mt 19,9. Lisa y llanamente, estaría fallando en la defensa de una verdad fundamental para la fe.

En el transcurso del Sínodo Extraordinario ha abundado en dicha tesis sosteniendo que no ve "cómo se pueda conciliar el concepto irreformable de la indisolubilidad del matrimonio con la posibilidad de admitir a la comunión a quien vive una situación irregular (...). Cuando ello sucede, se cuestiona directamente lo que ha dicho Nuestro Señor cuando enseñaba que quien se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio". Se trata de una verdad, ha concluido, que el papa, por ser vicario de Cristo en la tierra y el servidor de la verdad de la fe, ha de respetar.

Más recientemente, en declaraciones a Vida Nueva, ha insistido (un tanto grandilocuentemente, por cierto) que "el pilar de la Iglesia es el matrimonio. Si no enseñamos y vivimos bien esa verdad, estamos perdidos. Dejamos de ser la Iglesia".

La confrontación con W. Kasper.
La confrontación de R. L. Burke -y sus otros cuatro compañeros cardenales- con la propuesta de W. Kasper se presta a diferentes consideraciones de orden escriturístico, patrístico, dogmático y jurídico. Ahora sólo es posible exponer sintéticamente (por motivos de espacios) el estado de la cuestión desde el punto de vista escriturístico.

viernes, 16 de agosto de 2013

Cuando los cristianos casaban homosexuales...


En este icono, San Sergio y San Baco están unidos en presencia de su “pronubus” (testigo de boda), Jesucristo. (Days.pravoslavie.rus)


La Iglesia, ¿contra las bodas gay? Según varios historiadores, no siempre ha sido así: en la Edad Media fueron numerosas las uniones masculinas
 


Por Arnaud Gonzague
Nouvel Observateur, julio de 2013

Es bien conocida la cantinela: el matrimonio -por supuesto, el cristiano- es la unión de un hombre y de una mujer. Excepto que la iglesia de la Edad Media ha celebrado –eso parece- bodas homosexuales. Se sabe gracias al historiador americano John Richard Boswell (“Las uniones del mismo sexo en la Europa antigua y medieval”)[1]. Él fue quien descubrió que los cristianos griegos de los siglos X y XI bendijeron oficialmente “uniones del mismo sexo”.

martes, 12 de junio de 2012

“Nosotros damos la comunión a los divorciados vueltos a casar”


 170 sacerdotes  alemanes desafían el Magisterio
Valerio Gigante
36732. Friburgo-Adista

Los divorciados “viven plenamente en la iglesia”, ha manifestado Benedicto XVI en Bresso, el pasado 3 de junio, durante la misa final conclusiva del VII foro mundial de las familias. Declaración de alcance, recogida por los periódicos y las televisiones. Pero de ninguna importancia práctica. Que los divorciados formen parte de la Iglesia, en cuanto bautizados, es algo que nadie puede negar, incluso entre los prelados más conservadores. 

Sobre todo, si, después de dar por finalizado el matrimonio, no han contraído otro. La cuestión -la que sigue en pie- es la posibilidad de que los divorciados que se hayan vuelto a casar, o que convivan, puedan participar en la eucaristía y en los demás sacramentos.