Bonn – ¿Escuchar, sí, pero no tener voz ni voto? En su encíclica, el Papa León XIV formula un criterio para evaluar a la Iglesia. Para Mario Trifunovic, el Pontífice revela así una tensión nueva, pero a la vez antigua.
Fuente: katholisch.de
Por Mario Trifunovic
28/05/2026
Una frase de la encíclica del Papa León XIV sobre la IA es particularmente destacable. No se trata de la cita de «El Señor de los Anillos» de Tolkien, sino de un párrafo sobre los procesos de toma de decisiones y la responsabilidad compartida en la Iglesia. En el punto 87 de «Magnifica Humanitas», el Pontífice escribe: «En concreto, la participación de los bautizados en los procesos de toma de decisiones y su responsabilidad compartida en la misión se realizan mediante cuerpos de participación real, no meramente nominal».
La verdadera importancia de esta afirmación radica en su contraste con la realidad dentro de la Iglesia. Durante años, Roma ha enfatizado la distinción entre consulta y toma de decisiones. En particular, con respecto al Camino Sinodal, se ha señalado repetidamente que los órganos sinodales tienen como función asesorar, pero no deben poseer un verdadero poder de decisión. Participación, sí, pero codecisión, no.
En este contexto, la formulación de León es notable. Porque si la participación ha de ser «real y no meramente nominal», entonces no basta con escuchar a los fieles y, si es necesario, nombrar comisiones. La responsabilidad compartida también tendría que estar más presente a nivel institucional. Y eso es precisamente lo que aún falta en gran parte de la Iglesia.
Mientras tanto, la frase antes mencionada apunta a un problema más profundo, pero ya conocido: la Iglesia exige participación, subsidiariedad y reparto de responsabilidades en la sociedad y la política. Pero, ¿qué ocurre dentro de la propia Iglesia? Allí, estas normas suelen aplicarse solo de forma limitada. En consecuencia, surge una tensión entre la jerarquía y los principios formulados que pretenden representar un orden justo.
La declaración del Papa aún podría resultar importante. Si bien no resuelve la tensión, sí la visibiliza. Esto sienta las bases para el debate. Si León XIV toma en serio sus propias palabras, la Iglesia deberá ser juzgada según si la responsabilidad compartida en el futuro es algo más que una mera retórica sobre la participación.
Por Mario Trifunovic
El autor
Mario Trifunovic es editor en katholisch.de.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Identifícate con tu e-mail para poder moderar los comentarios.
Eskerrik asko.