La Iglesia Católica en el cantón de Solothurn, con unos 72.000 fieles, está actualmente dividida en 16 zonas pastorales que comprenden 70 parroquias y 72 municipios eclesiásticos. Desde hace dos años se está llevando a cabo un proceso de reforma destinado a simplificar la organización.
Fuente: cath.ch
Barbara Ludwig / traducción y adaptación de Maurice Page
08/05/2026

La ciudad de Solothurn es la sede del obispado de Basilea © Wikimedia Commons ch-info.ch CC BY-SA 3.0
Recientemente, aproximadamente 90 personas de diversos organismos debatieron sobre los próximos pasos en el proceso de reforma.
Un comité directivo para el proceso de reforma
En términos prácticos, ahora debe establecerse un comité directivo para liderar el proceso. La visión es reagrupar la Iglesia de Solothurn en cuatro parroquias y cuatro municipios eclesiásticos, cada uno responsable de las finanzas, la administración y la infraestructura.
La futura estructura tiene como objetivo simplificar la organización de la iglesia, hacerla más eficiente y adaptarla mejor al contexto social en constante evolución, con el fin de “garantizar la presencia a largo plazo de la Iglesia en el cantón y acercarla a las realidades de la vida actual”.
Aún no hay decisiones vinculantes.
En una entrevista con kath.ch, el presidente del Consejo Sinodal, Urs Umbricht, aclaró que aún no se han tomado decisiones vinculantes sobre el número futuro de parroquias y áreas pastorales. Se barajan varios modelos para su implementación práctica, como asociaciones parroquiales intermunicipales u otras estructuras organizativas. Tampoco existe un calendario establecido. Se prevén foros regionales para fomentar la participación de las partes interesadas sobre el terreno y garantizar un amplio apoyo al proyecto. Las fusiones de parroquias no pueden imponerse desde arriba; son ellas mismas quienes deciden sobre las fusiones.
El cantón también tendrá voz y voto. En Solothurn, cualquier fusión de una parroquia eclesiástica (como corporación pública) debe ser aprobada por el Gran Consejo, explica Urs Umbricht.
La agrupación de parroquias y áreas pastorales es responsabilidad del obispo diocesano.
Menos miembros y menos dinero
Varios factores contribuyen a la reforma de las estructuras eclesiásticas. El primero es la disminución de la membresía. En los últimos veinte años, la membresía de la iglesia en el cantón ha disminuido aproximadamente un 30%. Actualmente se sitúa en torno a los 72.000 feligreses y se prevé que siga disminuyendo en el futuro. Esto también implica una disminución de los ingresos procedentes de los impuestos eclesiásticos.
Al mismo tiempo, la escasez de personal en las parroquias se agrava. Cada vez es más difícil encontrar consejeros parroquiales. La falta de sacerdotes y personal pastoral también influye cada vez más. «En el futuro, la Iglesia tendrá que depender más de los voluntarios y de una mayor participación de los fieles».
El obispo apoya el proyecto de cuatro parroquias.
El proyecto de cuatro parroquias también cuenta con el apoyo del obispo diocesano Felix Gmür. Ante el cambio, es importante identificar y debatir abiertamente las oportunidades, las ventajas y también las preocupaciones, explicó el obispo Gmür en la reunión de Olten. «El objetivo es contribuir activamente a dar forma al futuro de la Iglesia, en lugar de dejarse abrumar por los acontecimientos»
cath.ch/kath.ch/mp
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