Robert Francis Prevost celebra su primer aniversario como cabeza de la Santa Sede. Ha sido discreto y reflexivo hasta el último momento: la tensión con la Casa Blanca anticipa el continuismo de su antecesor.
Fuente: huffingtonpost
08/05/2026
Hace un año que la chimenea más famosa del mundo anunciaba un nuevo papa con una fumata blanca que traspasó fronteras: Habemus Papam. Una hora más tarde, los católicos daban la bienvenida a un nuevo líder espiritual, el nuevo cabeza de la Iglesia, el papa León XIV, que dio paso a un pontificado que se anticipa extenso, predicando la paz en el mundo y reivindicando, como su antecesor, a los pobres. Hace un año de su primer discurso y el mundo no es un lugar más pacífico que entonces. Hay más guerras, pobreza y conflictos diplómaticos.
Si bien el primer año de papado de León XIV ha sido discreto y reflexivo, lo más destacable ha sido su agenda diplómatica abierta. Cuando aún Roma estaba de luto por la desaparición del papa Francisco, y días antes de su ascensión como cabeza de la Iglesia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su homólogo ucraniano, portagonizaban una reunión bajo la cúpula de la Basílica de San Pedro para discutir la paz. Una imagen, sin lugar a dudas, histórica y simbólica.
Pero más allá de este acontecimiento, si algo es destacable del nuevo papa es su discreción a la hora de mantener estas relaciones diplomáticas. León XIV ha mantenido contactos con líderes como Volodímir Zelensky, y con el ruso, Vladímir Putin; pidió un alto el fuego en Gaza en conversación con el primer ministro israelí; recibió a la opositora venezolana, María Corina Machado, y también al canciller cubano, Bruno Rodríguez, en pleno momento de tensiones entre Estados Unidos y la isla. Además, propuso la Ciudad del Vaticano como sede de las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev.
"León XIV es consciente de los retos del siglo XXI y de cómo líderes como Trump avalan políticas de extrema derecha, regímenes autoritarios y una diplomacia basada en amenazas, no en diálogo", explica Vincenç Lozano, quien fue corresponsal del Vaticano durante décadas para la televisión pública catalana, TV3, y que recientemente ha publicado Sombras Bajo la Cúpula (Roca, 2026).
Bajo la sombra de Francisco
El periodista catalán fue uno de los primeros en apostar por el nombre de Robert Francis Prevost, cuando la prensa lo ignoraba en las quinielas del Cónclave, y define al papa como continuista del dogma de su antecesor, Francisco. Para explicar esta posición, en una conversación telefónica con El HuffPost, recuerda su primera Exhortación Apostólica Dilexi te, en la que puso en el centro de su discurso a Cristo y a los pobres, marginados, refugiados e inmigrates.
"[El nuevo Papa] continúa los movimientos de Francisco, que invitan a la Iglesia a salir de los palacios y acompañar a los heridos del mundo espiritualmente y en lo material", explica el corresponsal catalán en su conversación con este periódico. "Será un Papa del siglo XXI".
A diferencia de Lozano, Jesús Bastante, subdirector de la redacción de Religión Digital, y autor de El aprendiz de Gaudí (Esfera de los libros, 2026), explica en conversación con El HuffPost que la línea dogmática que ha seguido el nuevo papa es muy distinta a la de Francisco. "Es un papa muy distinto a Francisco. Es un papa mucho más reflexivo, menos explosivo, menos profético y más organizado".
"La voluntad de León es profundizar en el camino emprendido por Francisco, eso sí siempre primando la unidad de la Iglesia". Esto tiene una clara implicación y "algunas cuestiones se pueden enfriar". Él cree que temas como "la moral sexual, las bendiciones gays o cuestiones relacionadas con la liturgia" pueden pausarse. "Las cuestiones más controvertidas o bien se están enfriando, o bien se están dejando para más adelante, cuando exista un mayor consenso", termina en este respecto.
Eso sí, todo lo relativo a la sinodalidad, a la participación dentro de la Iglesia y a la apuesta por el aperturismo se va a mantener. "Los temas más sociales. Las cuestiones relativas a la sinoidad, la participación de la Iglesia... va a ser su apuesta", prosigue Bastante.
Primer destino: África
Su primer viaje de Pontificado es prueba del continuismo pastoral que caracteriza los primeros pasos de León XIV como cabeza de la Iglesia Católica. "Es profundamente simbólico. África vive una nueva colonización de recursos y como el papa Francisco, León XIV visita las periferias, donde el catolicismo es minoritario", explica, por su parte, Lozano. Su pasado es revelador, siendo durante años Obispo de Chiclayo (Perú): "Conoce ambos mundos".
Durante el mes de abril, el papa León visitó cuatro países es 11 días: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. El objetivo, claramente pastoral: abordar las necesidades del continente donde vive más de una quinta parte de los católicos en el mundo. Según las estadísticas publicadas por El Vaticano, África es hoy el principal motor de crecimiento de la Iglesia y aporta la mayoría de nuevos bautizados y un número creciente de vocaciones sacerdotales y religiosas, con países como Angola y Camerún entre los más destacados en seminaristas. El centro de gravedad del catolicismo mundial, se mueve así, hacía el sur.
Para Bastante, este viaje es "claramente fundacional". "Fue decidido personalmente por León XIV. Los anteriores —a Turquía o el previsto a España— ya estaban en gran medida pactados", explica en su conversación con este periódico. "Ha demostrado que no tiene miedo a los grandes viajes ni al contacto con la gente. Eso sí, sus destinos son más previsibles: Francisco improvisaba constantemente; León no improvisa. No hay sorpresas", termina.
"Este viaje en un antes y un después", continúa. "África es hoy el gran vivero de vocaciones del mundo, lo que refuerza el simbolismo del viaje", explica. Además, "hay una dimensión personal: León es agustino y san Agustín nació en Hipona, uno de los primeros lugares que visitó en Argelia".
"Una tensión inédita"
La historia no ha podido ser más irónica, y una vez más ha sorprendido con un primer papa norteamericano y Donald Trump en la Casa Blanca. Bastante lo tiene claro: "Una tensión inédita e inevitable". En los últimos meses, la relación entre León XIV y el presidente de Estados Unidos ha dejado a simple vista las diferencias que claramente, les distancian. El cruce de reproches y las continuas provocaciones de Donald Trump, publicando en redes sociales fotos haciendóse pasar por Dios o similares, han acaparado titulares en los medios de comunicación, e incluso ha provocado la ruptura entre la Administración Trump y el Gobierno de Giorgia Meloni, su mayor aliado en Europa, que se posiciona de la mano del Obispo de Roma.
Durante el viaje pastoral a África, el Pontífice contestó al presidente estadounidense después de mostrarse escéptico sobre sus formas de hacer diplomacia. "No tengo miedo", aseguró. "El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz. Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz", agregó en unas declaraciones que dieron la vuelta al mundo.
"Trump cruzó una línea cuando amenazó con destruir 'toda una civilización' en Irán, una apología de crimen de guerra. Ahí el Papa dijo: 'No me doblaré ante nadie'. Defender el diálogo no significa callar ante esas barbaridades", explica, por su parte, Lozano, que recuerda las "provocaciones grotescas" del presidente: "Disfrazarse de Papa, imágenes mesiánicas… Era necesario decir basta".
"No está preparado para abrir el melón"
El progresismo moderado ha caracterizado los primeros meses de León XIV en El Vaticano y ha sido objeto de escrutinio de las voces más conservadores de la Iglesia. Antes de ser elevado a lo más alto, Robert Prevost no se apartó de la posición tradicional de la Iglesia sobre temas como la interrupción voluntaria del embarazo o la eutanasia.
Tal y como recoge el diario El País, en asuntos como el celibato obligatorio de los sacerdotes, el Papa ha guardado silencio, pero en otros, como la ordenación de las mujeres, ha sido contundente: "Clericalizar a las mujeres no necesariamente soluciona un problema, podría generar uno nuevo", aseguró, cuando era cardenal Prevost en 2023.
Sobre los avances doctrinales en materia de derechos de las personas LGTBI+ del papa Francisco, que permitió la bendición de uniones de parejas del mismo sexo, el actual León XIV resaltó que la aplicación de dicha declaración "debía tener en cuenta las diferencias culturales de cada religión". Pero las posturas de Prevost, eran aún más radicales. Entonces, se lamentó de que los medios de comunicación y la cultura popular mostraran "simpatía por creencias y prácticas que están en desacuerdo con el Evangelio", como "el estilo de vida homosexual".
"Sí que es verdad que se ha mostrado muy en contra de cambiar la doctrina. Pero también ha dicho una cosa interesante: ha advertido que los católicos están muy obsesionados con la moral sexual y que la Biblia es mucho más que eso", explica el experto. Eso sí, confirma que se muestra en contra de la bendición de las personas homosexuales. "Queda muchísimo por hacer y creo que Prevost no está preparado para abrir ese melón".
"Ha soportados las campañas del ala más conservadora"
Tanto Bastante como Lozano concluyen que ha sido víctima de sendas campañas de desprestigio del ala más conservadora que han tratado de desacreditar su poder. Sobre todo, con acusaciones presuntamente falsas, sobre su actitud ante los abusos sexuales cuando era Obispo en Perú. "Las acusaciones recientes son montajes del Sodalicio de Vida Cristiana, una organización poderosísima en Perú que Francisco disolvió antes de morir y que ahora busca revancha", explica Lozano en 'El Huffpost'.
"Durante el cónclave intentaron reactivar falseamientos documentales contra Prévost. Todo es falso", recuerda el corresponsal, que acumula una importante lista de fuentes más allá de los pórticos de San Pedro. "Se repetirán estas campañas, como ocurrió con Francisco: guerra sucia impulsada por sectores ultras. Lo veremos en los próximos meses", anticipa.
En este primer año, él cree que el nuevo Papa ha impulsado investigaciones en todo el mundo y "ha obligado", por ejemplo, "a indemnizar a las víctimas españolas". Una posición que comparte con Bastante, que cree que "institucionalmente todavía queda mucho por hacer". "En sus discursos ha sido claro, pero siempre se puede hacer más", termina.
Una mirada al futuro
Lozano señala que León XIV es consciente de muchas realidades que envuelven la actualidad, como el poder de los medios de comunicación, las redes sociales y la inteligencia artificial. En este último año ha denunciado la instrumentalización política de la religión y "ha alertado del poder de las minorías radicales apoyadas por la extrema derecha internacional, las finanzas y los grandes magnates tecnológicos". "Un Papa prepararado para los problemas del siglo XXI".

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Identifícate con tu e-mail para poder moderar los comentarios.
Eskerrik asko.