domingo, 22 de marzo de 2026

Cómo la Iglesia ortodoxa rusa amplía su influencia en África

La Iglesia Ortodoxa Rusa lleva años ganando presencia e importancia en África. Para los expertos, se trata de un pilar más del poder blando del Kremlin.

Fuente:   DW

Por   Martina Schwikowski

18/03/2026


Oficio religioso en Bangui: crece la presencia de la Iglesia ortodoxa rusa en África. Imagen: DW

Desde hace tres años, fieles se reúnen en Saint-André de Bimbo para celebrar el servicio religioso de la Iglesia ortodoxa rusa. Esta pequeña comunidad está ubicada en la ciudad de Bimbo, muy cerca de Bangui, la capital de la República Centroafricana.

Uno de los asistentes es Patrick, de 38 años. Antes pertenecía a la Iglesia católica romana, pero se convirtió a la Iglesia ortodoxa rusa. "Me uní a esta Iglesia porque me gustan las enseñanzas de la Biblia, la manera en que nos hablan y cómo nos acompañan espiritualmente a través de la oración", dice Patrick a DW.

"A través de esta conversión siento que se está produciendo un cambio positivo en mi vida. Me siento bien en mi nueva Iglesia, en mi nueva fe, y voy a seguir este camino".

 

¿Liturgia en ruso? ¡No hay problema!

Olive, de 35 años, también está feliz de formar parte de la nueva comunidad. No tiene reparos frente a la tradición ortodoxa rusa: "La fe no tiene nada que ver con la nacionalidad. Todos adoramos al mismo Dios", afirma.

Dice sentirse cómoda, aunque la liturgia se celebre en ruso: "No es un problema, porque hay intérpretes que nos explican lo que se dice en ruso".

Saint-André de Bimbo está dirigida por el padre Marcel Voyémawa. Él también se convirtió; antes era sacerdote de la Iglesia ortodoxa griega. Las iglesias ortodoxas se organizan geográficamente en patriarcados: África estaba bajo el Patriarcado de Alejandría, es decir, vinculada a la Iglesia ortodoxa griega. Sin embargo, Voyémawa defiende la autenticidad teológica de su nueva Iglesia en la emisora radial Lengo Songo, utilizando también términos técnicos:

"Aquí tenemos la verdadera teología dogmática. La Iglesia ortodoxa está formada por Iglesias autocéfalas (independientes), cada una con su propia tradición local. Lo que las diferencia es, sobre todo, la lengua del servicio religioso".

A su juicio, la Iglesia ortodoxa rusa se basa en valores apostólicos universales, es decir, en consonancia con la enseñanza de los discípulos de Jesús. "Ir a todas partes, esa es la universalidad de la Iglesia, el apostolado. Eso define la fe ortodoxa y el Credo de Nicea-Constantinopla, que la Iglesia y los Padres de la Iglesia han preservado fielmente".

Saint-André de Bimbo es solo uno de muchos ejemplos que muestran cómo la Iglesia ortodoxa rusa gana presencia en el continente y continúa expandiéndose. Según el Patriarcado de Moscú, ya existirían 350 comunidades en más de 30 países africanos.

En países como Sudáfrica, Tanzania, Uganda o Kenia se construyen iglesias cuyas instalaciones se asemejan a las de San Petersburgo y tienen poco en común con las tradiciones religiosas locales.

 

La Iglesia como poder blando

Sin embargo, expertos aconsejan cautela respecto a las cifras difundidas por la Iglesia. Entre ellos, Regina Elsner, teóloga católica y profesora de estudios de las Iglesias orientales y ecumenismo en la Universidad de Münster. Considera que en los últimos años se han creado menos iglesias de las que afirma la Iglesia rusa.

"La Iglesia ortodoxa rusa debe considerarse claramente parte del ‘soft power' (o 'poder blando') ruso", señala Elsner en entrevista con DW. "Esto no significa que toda la Iglesia represente siempre intereses estatales". Pero, desde la década de 1950, existe una estrecha cooperación con el Estado en muchos ámbitos.

Desde entonces, la Iglesia ha desarrollado una amplia presencia internacional, tanto a través de comunidades y estructuras eclesiásticas como mediante representaciones en organismos internacionales como Naciones Unidas o la Unión Europea.

"En África, la Iglesia ortodoxa rusa ha estado presente durante años principalmente en las representaciones diplomáticas rusas. Desde 2022, esta presencia se ha ampliado con una estructura eclesiástica propia y con la pretensión de ser la única y verdadera Iglesia ortodoxa para el continente", explica Elsner.

 

Promoción sutil de los intereses rusos

Según la teóloga, la influencia de la Iglesia no se manifiesta como propaganda directa, sino como una promoción más sutil de los intereses rusos. Dos temas son centrales: "Por un lado, Rusia y la Iglesia ortodoxa rusa se han presentado durante años como defensores activos de los cristianos perseguidos en muchos países africanos". Pocos países se han comprometido tanto internacionalmente con esta causa, lo que ha generado simpatía hacia Rusia entre estos cristianos.

Esto está vinculado a la postura de esta iglesia contra el llamado colonialismo occidental liberal: "La iglesia rusa está explotando y reforzando las reservas generalizadas sobre la democracia y las políticas de derechos humanos de los países occidentales, especialmente entre la población religiosa y entre las iglesias africanas ya existentes, y legitima así el apoyo a la presencia rusa", subraya Elsner.

Natallia Vasilevich, teóloga y politóloga bielorrusa relaciona esta expansión de la Iglesia ortodoxa rusa, además, con la presencia rusa en África de redes de la estructura militar privada conocida como Grupo Wagner.

Para ella, "estas actividades de la Iglesia ortodoxa rusa en el continente son profundamente destructivas para la ortodoxia africana; aprovechan la debilidad financiera de las comunidades locales y atraen a clérigos y fieles mediante incentivos materiales, lo que genera tensiones dentro de las comunidades".

 

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