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viernes, 24 de septiembre de 2021

Sinodoa eta Batzar Nagusia Sínodo y Asamblea Diocesana


 Kanta berri bat entzuten da gure Eliza Katolikoan, eta badirudi Bizkaira ere iritsi dela, gure herriko eliza txikira. Erromatik dator eta sinodoa du izena. Eliza eredu erantzunkidea, elkarrekin ibiltzen saiatzen dena. Sinodoa modan dago. Ez dago aipatzen ez duen Gotzainik. Arrazoiz ala arrazoi barik.

lunes, 15 de febrero de 2021

Carlos García de Andoin: "La Iglesia no puede posponer por más tiempo la reforma sobre su modelo de participación y de gobierno"

En  Noticias de Navarra

una entrevista de trini díaz

14.02.2021

 

El teólogo bilbaíno y doctor en Ciencias Políticas Carlos García de Andoin consideró "urgente cambiar la actual concepción de la Iglesia reservada en exclusiva a varones célibes y ordenados"

 

El director del Instituto de Teología y Pastoral de Bilbao, teólogo, doctor en Ciencias Políticas y profesor de sociología Carlos García de Andoin defendió en el Foro Gogoa que "la Iglesia no puede posponer por más tiempo la reforma sobre su modelo de participación y de gobierno". Considera urgente cambiar su actual concepción excluyente del poder, reservada en exclusiva a varones célibes y ordenados, y extremadamente "endógena, centralista y gerontocrática, no acorde con el Vaticano II". Con la mirada puesta en la Asamblea de Obispos sobre la sinodalidad de 2022 propone dar poder de decisión a los consejos pastorales, confiar ministerios a laicos y laicas, el acceso al diaconado de las mujeres como primer paso para la igualdad real en la Iglesia, impulsar las consultas al pueblo de Dios o prescribir canónicamente la rendición de cuentas.

 

Está muy extendida la cultura negacionista del poder en la Iglesia. Solo existe el servicio.
¿Dificulta esto cualquier cambio?

—Hay que comenzar por aquí porque la cultura eclesial tiende a la demonización o a la espiritualización del poder, lo invisibiliza o sacraliza. Esta cultura negacionista del poder es tajantemente desmentida por la realidad, por la eclesiología, por el Código de Derecho Canónico y por la misma Palabra de Dios. Existe poder, debe existir, y para que ayude a la convivencia de la comunidad y sirva al cumplimiento de sus fines debe ser definido, regulado y ordenado. Eso sí, conforme a los Evangelios, a la tradición apostólica y a la común dignidad humana. El poder es una mediación necesaria también en la Iglesia y no es entendible sino como servicio. No hay que enfrentar poder y servicio.

 

martes, 9 de febrero de 2021

El Vaticano revisa las propuestas del sínodo alemán para vetar obispos, elegir pastores y ordenar mujeres

 Origen:  The Pillar

 


El Vaticano está revisando un conjunto de propuestas que se están considerando para su aprobación por la asamblea general del “Camino sinodal” de la Iglesia católica en Alemania. Las propuestas incluyen la elección de obispos y pastores por miembros de la Iglesia, comités laicos electos con el poder de anular las decisiones de los obispos y una votación entre los católicos alemanes sobre la ordenación de mujeres al sacerdocio.

Las propuestas se hacen en un documento llamado “Texto Fundamental” del Foro y del sínodo, un grupo de trabajo dirigido a proponer cambios a las estructuras de gobierno de la Iglesia Católica. The Pillar obtuvo una copia del documento, que se envió a los líderes de la Iglesia en Alemania.

El texto fue adoptado por el grupo de trabajo en diciembre y ha sido puesto a disposición de todos los miembros del "camino sinodal", una asamblea oficial de obispos alemanes y delegados laicos que tiene como objetivo sugerir cambios estructurales y doctrinales a la Iglesia católica en Alemania.

El grupo de trabajo está presidido por el obispo Franz-Josef Overbeck, quien ha expresado su apertura a la ordenación sacerdotal de la mujer, y por Claudia Luecking-Miche del Comité Central de Católicos Alemanes, una influyente organización laica que se asoció con la conferencia de obispos alemanes para organizar el "camino sinodal" del país.

Los organizadores programarán una votación de toda la asamblea sinodal sobre si adoptar el "Texto Fundamental" como una resolución oficial del sínodo.

Al abordar los sistemas de gobierno de la Iglesia, el texto insta a que “se debe superar la estructura monista de poderes, según la cual los poderes legislativo, ejecutivo y judicial se concentran exclusivamente en la oficina del obispo y, a nivel parroquial, toda la autoridad de liderazgo reside en el párroco, quien puede delegarlo parcialmente en otros, pero también puede retirarlo en cualquier momento en caso de conflicto ”.

A nivel parroquial y diocesano, los comités deben tener el poder de vetar las decisiones tomadas por pastores u obispos, dijo el grupo.

sábado, 23 de enero de 2021

La Iglesia alemana: ¿laboratorio universal?

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.

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Fuente: VN

Por   Mateo González Alonso

22 ene 2021

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·         El Camino Sinodal avanza con propuestas sobre los ministerios, el papel de la mujer o la moral sexual

·         Ningún tema se ha vetado en un debate que busca ser el germen de una Iglesia renovada

·         Visto por algunos como una temeridad, para otros es referencia ante el Sínodo vaticano sobre sinodalidad

 


En 2018, un informe demoledor llegó a la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Alemana. El estudio revelaba que, en el seno de la Iglesia católica, 3.677 menores confirmados sufrieron abusos desde 1946 hasta 2014 por parte de 1.670 religiosos. La edad media de las víctimas no llegaba a los 13 años.

Un “problema masivo”, dijeron los obispos entonces, que abrió una sangría que llega hasta hoy. El número de personas que abandonaron la Iglesia católica aumentó un 26,2% en 2019 –unos cinco puntos por encima de la Iglesia evangélica–, llegando así a la desafección de 272.771 fieles en solo un año.

De este jarro de agua fría –o patata caliente, según se mire–, surgió el Camino Sinodal. Un proceso que ha derivado en una serie de asambleas para afrontar lo que obispos, sacerdotes, religiosos y laicos han establecido como ejes básicos para la renovación pastoral de la Iglesia en Alemania. Una idea que, hasta materializarse, ha debido afrontar algunos recelos, de dentro y de fuera. El anterior presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Reinhard Marx, es quien condujo el proceso previo a las asambleas.

Miembro del Consejo de cardenales de Francisco, el propio Papa respaldó el sínodo con una Carta a los católicos alemanes, firmada el 29 de junio de 2019, en la que recordaba que “las Iglesias particulare … si se encuentran separadas del entero cuerpo eclesial, se debilitan, marchitan y mueren”, frente a las tensiones surgidas ante la posibilidad de que en Alemania se dieran por buenas opciones rechazadas en el resto del orbe católico. Ahora bien, invitaba a todo el Pueblo de Dios a ponerse en “estado de vigilia y conversión que permitan mantener vivas y operantes” las cuestiones del Camino Sinodal.

 

Carta desde Roma

El tono de la carta que, apenas dos meses después, escribió el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, era otro. El purpurado matizaba mucho el alcance o la legitimidad de algunas de las decisiones pastorales que pudieran salir de esta asamblea en temas como el papel de la mujer en la Iglesia, el poder de la Iglesia, el celibato o la integración de los homosexuales –temas esenciales para los organizadores–.

martes, 3 de noviembre de 2020

CONGRESO DEL LAICADO EN MADRID: RETOS CONOCIDOS AÚN PENDIENTES

 

 

Estrella Moreno Laiz

 

Entre el 14 y el 16 de febrero de 2020 se celebró en Madrid, auspiciado por la Conferencia Episcopal Española a través de la comisión de Apostolado Seglar,el congreso de laicos “Pueblo de Dios en salida”. Tal como se presentaba, se convocaba con el objetivo de dinamizar el laicado en España partiendo del protagonismo y la participación de los propios laicos. Para ello, se articuló un proceso previo de reflexión y motivación que debía desarrollarse en las diferentes diócesis españolas, en torno a un documento marco con unas cuestiones para su reflexión. Y ahora se pretende generar un post-congreso que siga impulsando el trabajo en las diversas diócesis en torno a los mismos subrayados.

El Congreso, celebrado antes de la situación de pandemia, fue un éxito de participación para los organizadores: 1867 congresistas representantes de todas las diócesis españolas, movimientos y asociaciones laicales, congregaciones religiosas e institutos seculares, acompañados por 70 obispos y 153 presbíteros que se hicieron presentes en algún momento a lo largo de esos dos días y medio.

Además de una ponencia inicial y los espacios de oración y celebración, el congreso se articuló en torno a cuatro grandes contenidos o itinerarios (primer anuncio, acompañamiento, presencia en la vida pública y procesos formativos) que se desarrollaron cada uno, a partir de una ponencia inicial, en distintos talleres donde se presentaba una experiencia concreta relacionada con esa dimensión. Finalmente, hubo un espacio en el que compartir en pequeños grupos las llamadas recibidas en torno a qué actitudes convertir, qué procesos activar y qué proyectos proponer.

La ponencia final, que intentaba recoger las cuestiones más significativas, subrayaba algunas de ellas:

·        La identidad de la Iglesia toda y de cada una de sus vocaciones como discípula misionera que debe desarrollar su acción en un contexto secular y pluralista.

·        La sinodalidad como forma de trabajo necesaria para una iglesia en salida

·        El protagonismo del laicado dentro de una iglesia de comunión

·        El discernimiento como actitud fundamental para responder a la llamada que Dios nos hace hoy a través de la realidad.

lunes, 26 de octubre de 2020

Francia: ¿están los laicos por un Sínodo?

NOTA:    En el equipo de mantenimiento del BLOG hemos llegado a entender que, en las circunstancias que nos envuelven (el CONFINAMIENTO POR «COVID-19») bien podríamos prestar el servicio de abrir el BLOG a iniciativas que puedan redundar en aliento para quienes se sientan en soledad, incomunicadas o necesitadas de expresarse.
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Fuente:     settimananews

Lorenzo Prezzi

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Unos cuarenta movimientos eclesiales, comunidades y asociaciones francesas, han acordado en una “Carta de Intenciones” (aún no pública) emprender un camino de reforma eclesial. Por primera vez, sectores muy diferentes de la Iglesia y asociaciones dedicadas a actividades sociales se han preguntado cómo ayudar a la Iglesia en este difícil momento. Informa de ello La Croix (16 de octubre) subrayando el papel integrador de la iniciativa, llamada “Promesses d'Eglise”. 

 


 Una respuesta

Todo arranca de la “Carta al Pueblo de Dios” (20 de agosto de 2018) en la que el Papa llamaba al mundo laical a colaborar frente a la devastación causada por el maltrato infantil. Un pequeño grupo informal se reunió preguntándose qué hacer.

Unos meses más tarde, en la primera reunión (mayo de 2019), se juntaron representantes de una treintena de colectivos eclesiales, de lo más diverso: desde la “Communauté de l'Emmanuel” hasta la “CCFD-Terre Solidaire”, pasando por las “Semaines sociales” o la “DCC (delegación católica de cooperación)”, el “Secours catholique” y “Chemin-Neuf”.

martes, 19 de noviembre de 2019

Propuestas para la “conversión sinodal” de la Iglesia y de nuestras comunidades



Jesús Martínez Gordo, teólogo
           
La lectura del texto aprobado en la última Asamblea Episcopal de la Amazonía (2019) me ha recordado la Constitución Apostólica “Episcopalis communio” (2018), publicada poco antes del Sínodo sobre los jóvenes. Y, juntamente con ello, algunas críticas acerca de la gestión de Francisco que, con diferentes modulaciones, se pueden oír en determinados medios eclesiales: al Papa le encantan los gestos, pero es sorprendentemente parco en la toma de decisiones. Compartiendo esta última observación -aunque con cautelas que he venido señalando antes de ahora- me parece oportuno reivindicar la importancia de las disposiciones que ha tomado sobre la sinodalidad eclesial. Me permito recuperar un texto que -oportunamente actualizado- escribí al respecto no hace mucho.

El objetivo “mayor” y los “secundarios” del actual Papa

Francisco dejó bien claro que en su pontificado los pobres iban a ser los primeros, colocando un peldaño más bajo el ecumenismo, el diálogo interreligioso y lo que, en su día llamó la “conversión del papado”; un objetivo -éste último- que entendió estrechamente vinculado con la reforma de la curia vaticana y con el impulso de un gobierno corresponsable y colegial sobre la base de una Iglesia, ante todo y, sobre todo, sinodal, es decir, decidida a caminar junta y de manera armónica. Al papa Bergoglio se debe que la comunidad católica haya dado, a lo largo de estos últimos tiempos, más pasos en esta dirección que durante los cincuenta años que han transcurrido desde la finalización del concilio Vaticano II.

Lo hizo, primero, consultando al pueblo de Dios antes de la celebración de los dos Sínodos, uno ordinario (2014) y otro extraordinario (2015), dedicados a la pastoral familiar y a la moral sexual. Como resultado de tales consultas, algunas Conferencias Episcopales, además de subir a sus respectivas páginas webs los balances que arrojaban dichas exploraciones, las presentaron y defendieron, posteriormente, en el aula sinodal. Era una primera señal, de que -a diferencia de lo que venía siendo habitual en los decenios anteriores- algo se estaba moviendo en el gobierno de la Iglesia y en la manera de elaborar magisterio.

Y lo volvió a hacer promulgando la Constitución “Episcopalis communio” (septiembre 2018) sobre lo que se podría denominar la “conversión sinodal” del papado y de la Iglesia; un texto que, por cierto, pasó con más pena que gloria ante los medios de comunicación social e, incluso, ante instancias que tradicionalmente han venido reivindicando el mayor protagonismo de todos los bautizados en la marcha de la comunidad católica.

sábado, 12 de octubre de 2019

La Iglesia alemana, marxista



Jesús Martínez Gordo (Teólogo)
El Diario Vasco,
6 de octubre 2019

        ¿Marxista? Sí. Pero no porque se someta a los dictados de Carlos Marx, sino porque, presidida su Conferencia Episcopal por el cardenal Reinhard Marx, entiende que ha llegado la hora de reformarse a fondo. La crisis de credibilidad que padece es de un enorme calado: por los abusos a menores y su encubrimiento; por la manera autocrática como se ejerce el poder, algo cada día más insoportable en una cultura democrática; por el arrinconamiento de la mujer y por el mantenimiento de una moral sexual en las antípodas de la que asume la inmensa mayoría de los católicos. La consecuencia de todo ello es una espectacular pérdida de fieles. Y la convicción de que urge una reforma radical. Por eso, ha puesto en marcha, contra viento y marea, un “proceso sinodal vinculante” que, a partir del próximo diciembre y durante dos años, diagnosticará y propondrá al Papa, con toda libertad, lo que estime oportuno sobre cuatro problemas: el “poder, la participación y la división de poderes en la Iglesia”; “la moral sexual”; “la forma de vida sacerdotal” y el papel de las “mujeres en el servicio y en el ministerio en la Iglesia”.
        Es una iniciativa que no solo ha levantado ampollas en los sectores involucionistas, sino también en los espacios de confort en los que se ha venido moviendo hasta el presente una curia vaticana que, diseñada más en referencia a un modelo de gobierno monárquico y absolutista que evangélico y corresponsable, ha reaccionado de la única manera que sabe: reclamando su exclusiva competencia sobre los asuntos que se van a abordar y denunciando el procedimiento que se piensa activar. Pero de ahí también la respuesta de los alemanes: “ninguna profundización teológica hace daño a nadie, especialmente a la Iglesia” (Mons. Genn). Y si, como consecuencia de dicha profundización, hay que cambiar las leyes; se cambian. Todo un ejemplo de arrojo evangélico que se echa muy de menos en otros espacios más cercanos en los que el involucionismo, el nepotismo, el carrerismo y la mediocridad campan por sus fueros.

domingo, 12 de mayo de 2019

Pederastia eclesial, diaconado femenino y reforma de la Curia. Un alto en el camino



Jesús Martínez Gordo
(Teólogo)

Conviene hacer un alto en el camino para mirar lo andado durante estos primeros meses del 2019 y, levantando la vista, otear el horizonte más inmediato al que se dirige la Iglesia católica en los restantes. El cuatrimestre que acabamos de despedir ha estado marcado por el drama de la pederastia eclesial, por la Cumbre de presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo en Roma (21-24 febrero) y por el discurso final del Papa. No le han faltado críticas, cierto que, con muy diferente fundamento, por haber contextualizado esta tragedia en el marco de una plaga mundial silenciada y particularmente presente en las relaciones de proximidad; por haber culpado de ella a Satanás, tirando balones fuera; por no haber propuesto medidas concretas; por no haber dado más protagonismo a las víctimas y por no haber atajado el clericalismo, la causa más radical de tan deleznable comportamiento.

En el tiempo transcurrido desde la clausura, el Papa Bergoglio ha aprobado —tal y como se acordó en la Cumbre— una nueva legislación al respecto y hemos sabido que va a incorporar, en breve, entre las Instituciones ligadas a la Santa Sede, la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, creada en 2014. Pero, quizá, su mejor servicio haya sido que, tras años de silencio cómplice, está logrando socializar en toda la Iglesia el criterio del “encubrimiento cero”, así como primando la escucha y acompañamiento a las víctimas, sin descuidar la reparación del daño causado hasta donde sea posible. En el origen de este radical cambio —promovido, no se olvide, por él— se halla su encontronazo, por esta cuestión, con algunos medios de comunicación chilenos visitando aquella Iglesia; la posterior investigación para poder contar con datos fiables; su reconocimiento público de haber estado deficientemente informado y de haber adoptado decisiones erróneas, (como el nombramiento de obispos acusados de encubrimiento) y, sobre todo, el Informe sobre la pederastia en algunas diócesis de Pensilvania (2018).

domingo, 6 de octubre de 2013

La iglesia alemana busca “modernizarse” activando la sinodalidad y la corresponsabilidad

Camille Le Tallec, (Berlín)
Anne-Bénédicte Hoffner


Los obispos alemanes se han reunido, del lunes 23 de septiembre al viernes, 26 septiembre (2013), en Fulda (Hesse), para su asamblea plenaria de otoño. Y lo han hecho dos semanas después de haber tenido el tercer encuentro del “proceso de diálogo” (del 13 y al 14 de septiembre) en Stuttgart (Baden-Württemberg). 

File:Catedral de Fulda.jpgSus debates han girado, sobre todo, en torno a esta iniciativa, puesta en funcionamiento en otoño de 2010 por la Conferencia de los Obispos Alemanes (DBK) después de haber tenido conocimiento de los abusos sexuales dentro de la iglesia. Se trata de una reflexión en profundidad sobre los desafíos a los que ha de enfrentarse la iglesia, implicando en él a todos los actores directamente concernidos, incluidos, obviamente, los laicos, y que ha de continuar hasta el año 2015.