lunes, 20 de abril de 2026

El presidente de los obispos, contra el Gobierno: “Manifiesta un deseo desmedido de intervenir en la sociedad”

Luis Argüello abre la Asamblea Plenaria de primavera con crítica a Moncloa: “Solo ha querido forzar acuerdos sobre abusos y el Valle de los Caídos”

“Quiero invitar al Ejecutivo y a los monjes a alcanzar un acuerdo razonable y satisfactorio para ambas partes”, ha remarcado

El arzobispo de Valladolid evita felicitar a Rafael Zornoza por su ‘jubilación’ como hace con todos los pastores eméritos

Fuente:   Vida Nueva Digital

Por    Rubén Cruz

20/04/2026

 

“El Gobierno manifiesta un deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil”. Así de contundente se ha mostrado esta mañana el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, hablando sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez en su discurso de la apertura de la Asamblea Plenaria de primavera.

En su amplio discurso, el también arzobispo de Valladolid ha dedicado un apartado a reflexionar sobre las relaciones con los poderes públicos en la que arremete con dureza contra Moncloa.

“El Estado es aconfesional, pero el Gobierno tiende a tomar posturas ‘confesionales’ en materia antropológica, definiendo el comienzo y el final de la vida, la definición del matrimonio y de la familia, y el significado de la sexualidad humana con criterios de fe ideológica, al margen de la ciencia y de las experiencias humanas más elementales”, ha comenzado advirtiendo el prelado.

 

El Gobierno quiere “controlar las instituciones”

Para el líder de los obispos españoles, el Ejecutivo de coalición “tiene también una mirada confesional sobre la historia, y selectiva sobre las víctimas”. Asimismo, “manifiesta un deseo desmedido de controlar las instituciones que aseguran la división de poderes en lo político y la libre concurrencia en lo económico”.

Además, según Argüello, el Ejecutivo tiene “una doble vara de medir, según a quién afecten los asuntos de abuso de poder o de corrupción. Todo ello queriendo asegurar el control sobre los medios de comunicación”.

No obstante, ha señalado a posteriori que “es de mínima honradez reconocer que varias de estas características valdrían para casi todos los gobiernos”.

“Todos tenemos pecado original, y el poder y el dinero son tentaciones muy fuertes. Por ello, renovamos nuestro compromiso de colaboración respetuosa y crítica con el Gobierno y los gobiernos”, ha remarcado Argüello reconociendo la “leal colaboración” con la visita del Papa en junio.

 

¿Por qué un acuerdo con el Gobierno por los abusos?

Como ha dejado claro el presidente del Episcopado, “hemos hablado en estos meses de inmigración, de vivienda, de educación, pero el interés prioritario de este Gobierno, el único en el que ha querido forzar acuerdos, ha sido el asunto de los abusos a menores cometidos únicamente en el seno de la Iglesia y la resignificación del Valle de los Caídos”.

Ante la pregunta que algunos católicos se hacen de por qué han llegado a un acuerdo sobre la reparación integral de víctimas de abusos, Argüello responde: “La Iglesia ha querido dar un paso más en el compromiso de situar a las víctimas en el centro. Hemos querido abrir otra puerta a la reparación integral con la colaboración del Defensor del Pueblo”.

Además, “en el acuerdo -firmado el pasado 30 de marzo- se recoge el compromiso del Gobierno de reparar a víctimas de otros ámbitos; ya el Defensor del Pueblo ha sugerido abordar la de las víctimas de centros de menores”.

Asimismo, Argüello ha confesado que en esta misma Asamblea “seguiremos impulsando todo este camino y someteremos a discusión, y posible aprobación, un decreto general sobre sanciones a clérigos causantes de delitos, además de lo que los posibles procedimientos penales pudieran establecer”. 

 

El malestar de Argüello con Bolaños

No obstante, ha mostrado su preocupación por “la insistencia del Gobierno, al comentar el acuerdo, en no reconocer las reparaciones ya realizadas e insistir en que todo comienza ahora”.

El malestar de Argüello con Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes es más que evidente, pues ha señalado que “ha llegado a decir ‘el Gobierno decide y la Iglesia paga'”. Por ello, le recuerda que “hemos indemnizado, en muchos casos, sin necesidad de que ningún gobierno ni sentencia lo haya impuesto”.

Para acabar el apartado dedicado a las relaciones Iglesia-Estado, Argüello ha aprovechado para lanzar una invitación al Gobierno y a los monjes de la abadía del Valle de los Caídos para “alcanzar un acuerdo razonable y satisfactorio para ambas partes”.

Y es que hace meses la comunidad benedictina interpuso un recurso administrativo contra el concurso para la resignificación de Cuelgamuros sin informar al Vaticano ni al arzobispado de Madrid, una maniobra que frenaría la reforma del enclave, lo que ha provocado la ira en Moncloa, que estaría decidida a echar a los monjes del Valle.

 

Sin felicitación al obispo emérito de Cádiz

Al comienzo de su intervención, en el turno de los tradicionales saludos a los nuevos obispos y eméritos, Argüello ha citado la única renuncia aceptada por el Papa desde la Asamblea Plenaria de otoño hasta hoy: la del obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza.

Sin embargo, sin acompañarla de una felicitación como acostumbra a hacerse en estos casos. Todo ello solo 10 días después de que el Doctrina de la Fe archivara la primera denuncia a un obispo español por abusos sin entrar a determinar si los hechos sucedieron o no. ¿El motivo? No poder determinar si el joven denunciante tenía menos de 16 años cuando se produjeron los supuestos abusos.

También al inicio de su alocución, Argüello ha felicitado la Pascua, recordado al papa Francisco al año de su fallecimiento (21 de abril de 2025) e invitado a alzar la mirada, lema de la visita de León XIV a España.

 

La visita de León XIV, también “política”

El presidente de los obispos ha dedicado el primer punto de su intervención al viaje del Papa a España. Durante sus palabras ha confirmado, como adelantó en exclusiva Vida Nueva, el encuentro que celebrará Robert Francis Prevost en la sede de la Conferencia Episcopal.

“La visita del Papa a España es un acontecimiento de gracia que tiene una dimensión espiritual, pastoral y también política, entendida en sentido clásico: como la acción de los ciudadanos que se organizan para alcanzar el bien común, defender la dignidad de la vida y promover su desarrollo integral, sin olvidarse de los pobres de nuestro mundo interconectado e interdependiente”, ha señalado.

Para Argüello, León XIV es “una personalidad para el encuentro y la reconciliación entre tantas realidades sometidas hoy a dialécticas de contrarios”. Por eso, ante “este momento de burdos e intolerables ataques” -en referencia a la ofensiva de Donald Trump contra el Papa por pedir la paz-, ha pedido un aplauso, correspondido con fuerza por todo el auditorio.

 

“Catolicidad siempre desafiada”

En otro orden, Argüello ha advertido que “la catolicidad siempre es desafiada en la permanente cuestión modernista, que aparece y reaparece en cada momento histórico, al intentar vivir el insuperable y necesario coloquio entre fidelidad y novedad, en sus expresiones concretas de diálogo fecundo entre naturaleza y gracia, Iglesia y sociedad e historia y vida eterna”.

“Pelagianos y gnósticos reaparecen”, ha aseverado, para luego lanzar varias preguntas al aire: “¿Cómo ser católico hoy y aquí? ¿Cómo ha de situarse la Iglesia en su manera de estar en el mundo y en el diálogo con los poderes públicos? ¿Cómo nos ayuda o dificulta el ‘progreso humano” en nuestro camino de santidad hacia el cielo?”.

Desde ahí, Argüello ha reconocido que “en los últimos meses, en el ámbito de nuestra Conferencia, hemos vivido algunas expresiones de estos desafíos en los debates vividos sobre las emociones y sobre las ideologías, y en nuestra presencia en la vida pública”.

 

Las emociones y las nuevas experiencias pastorales

Sobre las emociones, el presidente del Episcopado ha hecho referencia a la Nota doctrinal de la Comisión para la Doctrina de la Fe sobre el papel de las emociones en el acto de fe que lleva por título ‘Cor ad cor loquitur’ —’El corazón habla al corazón’—.

“El reduccionismo emotivista es un riesgo cierto que afecta a las nuevas experiencias, como también a iniciativas de nuevas formas de vida de ‘especial consagración’, demasiado construidas en tornos a liderazgos emotivos y experiencias de impacto afectivo, y el gusto del sentimentalismo espiritual”, ha remarcado el pastor.

En opinión del mitrado, “este tiempo de emociones reduccionistas se contagia también a la convivencia social y política en el fenómeno de la polarización, pues no es solo un choque de ideas, es, fundamentalmente, un fenómeno afectivo”.

“El miedo es el pegamento más fuerte de la polarización. No se ve al oponente como alguien con quien se discrepa, sino como una amenaza existencial. Se cultiva la sensación de que, si el otro bando gana, el estilo de vida propio o los valores fundamentales desaparecerán”, ha subrayado Argüello.

 

Ideologías y “polemicas típicamente polarizadoras”

En relación a las ideologías, Argüello se ha referido una vez más al diálogo mantenido entre la Comisión Ejecutiva y León XIV el pasado 17 de noviembre, de la que, según él, “surgió una polémica típicamente polarizadora sobre a quién se señalaba en esa conversación”, dijo sin citar a Vox ni la extrema derecha.

En este sentido, Argüello ha remarcado que “también el pensamiento teológico y, desde él, la vida eclesial y la acción pastoral se ven afectados por reduccionismos ideológicos”.

“Parten de una idea noble y necesaria que desarrollar pero, sometidas a las reglas reduccionistas del emotivismo y el poder de grupo, hieren el depósito de la fe, causan división en la Iglesia y anestesian la fuerza misionera del Evangelio”, ha puntualizado Argüello, dando paso a ocho ejemplos.

“En antropología han influido con fuerza los ‘estudios de género’. La oposición ’emotiva’ a estas propuestas lleva consigo la negación de la importancia de la participación de la mujer en la vida eclesial y social; también al acompañamiento adecuado a personas con diversa orientación sexual y que se ve interferido por presiones ideológicas que pretenden que el acompañamiento para vivir y abordar su situación personal y eclesial ha de suponer un cambio radical en la visión católica de la antropología y la sexualidad”.

“En eclesiología estamos viviendo, con fuerza, la sinodalidad. La democracia, vivida como ideología, se pretende aplicar a todas las dimensiones de la existencia y perturba la genuina sinodalidad. Como contrapunto, el clericalismo, ideológico y emotivo, sospecha de toda forma de participación y rechaza la sinodalidad con la coartada de una legítima autoridad amenazada”.

“La acción social entra en relación con propuestas ideológicas diversas. Recordemos algunas, como la teología de la liberación con sus contaminaciones marxistas, o su desarrollo actual, la teología de la descolonización, muy influida por las ideologías ‘woke’. Como contrapunto polarizador, la teología de la prosperidad, coartada ideológica para la defensa del poder del dinero”.

“En la acogida de inmigrantes, indudable signo evangélico, percibimos las tensiones ideológicas entre dos polos de la Doctrina Social de la Iglesia: la dignidad humana y el bien común. Caer en el emotivismo compasivo y en las manipulaciones ideológicas es, en este campo, un riesgo muy alto”.

“Las dificultades para la acogida de la Tradición viva de la Iglesia, en el cambio de época iluminado por el Concilio Vaticano II, también se pretenden resolver ideológicamente en una polarización excluyente entre tradicionalistas y progresistas. Esta tensión ha afectado a la relación armónica entre la ‘lex orandi’, la l’ex credendi’ y la ‘lex vivendi’ que se manifiesta en algunas tensiones litúrgicas”.

“La presencia en la vida pública vive, en los extremos, el conflicto entre la privatización de la fe y la pretensión neoconfesional. Para unos, la fe solo aporta valores y motivación, para otros, solo la cristiandad rediviva logrará la relevancia pública de la Iglesia. Las tensiones están servidas, así como los deseos de arrimar el ascua de la fe a la sardina de los intereses ideológicos y partidistas”.

“También en la cuestión nacional y los diversos sentimientos nacionalistas, el emotivismo se hace presente de nuevo, dando pie a tensiones eclesiales y a pretensiones ideológicas que quieren manipular las innegables raíces y cultura cristianas que han ayudado a conformar tanto la conciencia de patria como la idea política de nación, nacionalidades y regiones”

“El Progreso como ideología sustitutiva de la esperanza en la vida eterna no pasa por sus mejores momentos, después del fracaso de las ideologías que prometían el paraíso en la tierra. Pone hoy el acento en la confianza en las nuevas tecnologías derivadas de la inteligencia artificial para vencer al mal, sustituyendo la frágil libertad humana por algoritmos”.

 

Líneas Pastorales de la Conferencia Episcopal

Por último, Argüello ha hecho mención a las recién publicadas Líneas pastorales de la CEE para el cuatrienio 2026-2030 —’¡Poneos en camino!’—: “En esta Asamblea vamos a realizar un ejercicio de conversación en el Espíritu sobre la iniciación cristiana que, junto al anuncio del Evangelio, constituye la primera de las prioridades para el discernimiento y la acción en nuestra Conferencia”.

Asimismo, el presidente de los obispos ha comentado que el equipo de la CEE para la aplicación del Documento final del Sínodo informará sobre la preparación de las asambleas y encuentros eclesiales previstos hasta la Asamblea Eclesial de octubre de 2028.

 

Nuncio Pioppo: “Soy vuestro hermano”

Tras el discurso de Argüello, ha tomado la palabra el nuevo nuncio apostólico del Papa en España, el arzobispo italiano Piero Pioppo, que ha ofrecido su primer saludo a los obispos tras aterrizar en nuestro país en diciembre.

Correspondiendo a la calurosa bienvenida que le ha dedicado Argüello al comienzo de su discurso, Pioppo se ha presentado hablando, por decisión propia, en medio de la Asamblea y no desde la mesa presidencial como se acostumbra a hacer: “Soy vuestro hermano”.

“Gracias por las calidas manifestaciones de acogida cordial, las valoro como testimonio del afecto al Santo Padre”, ha señalado, para luego recordarles que “cuentan todos con la disponibilidad plena y diaria de mi parte”.

Pioppo ha transmitido a todos el saludo del Papa para luego pasar a hablar del viaje del Pontífice. “Es un honor que mi primera tarea sea recibir a León XIV. Les aseguro que los acompaño con mucha ilusión y empeño en la organización del evento”, ha indicado.

“Sé bien que al Papa se le quiere y se le quiere por todas partes. Veo que España ama al Papa”, ha insistido recordando también que mañana se cumple un año del fallecimiento de Francisco. Un cariño que es mutuo, ya que “el Papa conoce bien España y lo ha visitado como superior general de los agustinos”.

Hablando sobre la Iglesia en nuestro país, Pioppo ha subrayado que “el Papa va a ver una Iglesia viva, como he podido comprobar en estos primeros meses”. “Sean pastores entregados a la unidad”, ha concluido el ’embajador’ del Papa mirando a sus “queridísimos hermanos obispos”.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Identifícate con tu e-mail para poder moderar los comentarios.
Eskerrik asko.