jueves, 10 de marzo de 2016

Ningún obispo impuesto...: Tampoco en 2016




 Jesús Martinez Gordo

Nuevamente, malestar y perplejidad en la Iglesia católica vasca. Y también, incertidumbre.


Malestar, en primer lugar, y mucho, en la diócesis de S. Sebastián por la gestión de Mons. J. I. Munilla a lo largo de los seis años que lleva al frente de la misma. Es lo que se concluye del último balance dado a conocer por “Eutsi Berrituz”, un importante, y numeroso, colectivo de sacerdotes, religiosos, religiosas, laicas y laicos guipuzcoanos, y del que se ha tenido conocimiento a través de diferentes medios de comunicación social.

Perplejidad, en segundo lugar, por el silencio público de Mons. M. Iceta, obispo de Bilbao, ante las reiteradas denuncias por no haber recibido ni escuchado a la familia de un ex-alumno del colegio Gaztelueta, presuntamente víctima de abusos por parte de su profesor-tutor. Y perplejidad también por el procedimiento empleado en la nominación, del nuevo obispo de Vitoria, el sacerdote navarro J. C. Elizalde, continuando, por desgracia, la línea imperante estos dos últimos siglos.

E, igualmente, incertidumbre por el rumbo que pueda marcar el nuevo equipo de prelados a partir del próximo 12 de marzo (fecha de ordenación y entrada del obispo de Vitoria).

¿Se va a “cerrar el círculo”, al parecer, diseñado hace algún tiempo por el cardenal, ahora arzobispo emérito de Madrid, A. M. Rouco, con el propósito de “normalizar” y “desnacionalizar” estas iglesias? En consecuencia con ello ¿se seguirá aparcando toda participación corresponsable (democrática) en la elección, por ejemplo, de los vicarios generales de Bilbao? Los mismos vicarios generales, prolongados en su tarea, sin consulta de ninguna clase al pueblo de Dios, ¿van a seguir jugando al posibilismo en nombre de una supuesta paz y tranquilidad diocesanas que acaba dañando la corresponsabilidad eclesial y su credibilidad personal?

viernes, 26 de febrero de 2016

La inutilidad del odio



EL RENACIDO

Título original: The revenant. Dirección: Alejandro González Iñárritu. País: USA. Año: 2015. Duración: 156 min. Género: Drama. Interpretación: Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Will Poulter, Domhnall Gleeson, Lukas Haas, Paul Anderson. Guion: Alejandro González Iñárritu y Mark L. Smith; basado en la novela de Michael Punke. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Música: Ryuichi Sakamoto y Alva Noto.



Pocas veces una película ha sido filmada en condiciones de tan extrema dureza. El visionario director Alejandro González Iñarritu logra con “El renacido” unas cotas de espectacularidad asombrosas. Todo en esta película es fascinante y brutal, el paisaje, la fotografía, la historia y una inolvidable interpretación de Leonardo di Caprio.

En 1820, un grupo de cazadores en busca de pieles, sufre el ataque de una tribu india. En medio de la huida, uno de los supervivientes (experto montañero) resulta herido de muerte por la agresión de un oso. Viendo que nada pueden hacer por él, sus compañeros lo abandonan en el bosque. Uno de ellos mata al hijo del malherido que, impotente, mira horrorizado el crimen.  Sorprendentemente el odio y la sed de venganza hacen que el herido se reponga y busque desesperadamente matar al asesino de su hijo y vengarse de quienes lo abandonaron a su suerte. El film está basado en un personaje histórico, Hugh Glass, trampero y explorador de finales del siglo XIX.

Desde su primera obra (“Amores perros”) González Iñarritu se ha mostrado como uno de los directores que mejor explora el dolor y la soledad del ser humano. Con películas absolutamente apasionadas (“21 gramos”, “Babel”, “Biutiful”, “Birdman”) el director disecciona el alma humana con un hondo sentido pesimista pero dotado de una cierta espiritualidad y dibuja en la pantalla seres humanos que, en medio del sufrimiento, buscan una razón última que dé sentido a la vida. Su cine es excesivo, descarnado, dotado de una intensidad tan molesta como provocativa. En “El renacido” todas estas características estilísticas adquieren una perfección extraordinaria. El director indaga en el misterio del hombre haciéndonos pensar en la fuerza de la persona cuando está sumida en el aislamiento y desposeída de todo.

Sobre la actuación del Obispo, D. José Ignacio Munilla

Eutsi Berrituz, Grupo de cristianos de Gipuzkoa, quiere nuevamente dar a conocer a los miembros de la Iglesia de Gipuzkoa y a todos los guipuzcoanos su opinión y valoración de la situación de la diócesis y las actuaciones de D. José Ignacio Munilla. Sólo considera aquellas más graves o que mayor eco han tenido.

No estamos de acuerdo con todo lo que dice y hace D. José Ignacio Munilla. La Iglesia de Gipuzkoa es diversa y la del Sr. Obispo no es la única e indiscutible voz de la diócesis. Tenemos en cuenta, también, que el silencio ante algunos comportamientos puede fortalecer y extender una imagen equivocada de la Iglesia en la sociedad. Queremos al mismo tiempo reivindicar que nosotros y nosotras también somos Iglesia.


(Traducción del original en Euskera)

Introducción.

 Hace ahora aproximadamente un año, al cumplirse cinco años del inicio del episcopado de D. José Ignacio Munilla en nuestra diócesis, el grupo de cristianos Eutsi Berrituz, publicó un documento en el que se manifestaban sus opiniones y valoración acerca de la actuación pastoral de D. José Ignacio. Ahora, un año después, aunque lo entonces manifestado siga vigente, no vamos a volver a repetirlo. Nos limitaremos en esta ocasión, principalmente a manifestar nuestra opinión y valoración sobre su actuación durante este sexto año de su episcopado en Donostia.

Queremos, en primer lugar, manifestar a todos los cristianos que forman la diócesis y a los guipuzcoanos en general, que también nosotros y nosotras somos Iglesia; que en la Iglesia de Guipúzcoa hay voces diversas, y que la del Sr. Obispo no es la única ni la exclusiva. No queremos que nuestro silencio ante determinadas palabras y actuaciones pueda ser interpretado como aprobación o conformidad con las mismas; palabras y hechos que además no quedan circunscritos al ámbito intraeclesial, sino que tienen una repercusión pública en nuestra sociedad. Por ello queremos expresar, públicamente, nuestras opiniones, criterios y valoraciones.

No nos referiremos a todos los acontecimientos ocurridos este año en la diócesis, sino a los que en nuestro criterio han sido los más importantes o han alcanzado un mayor eco mediático.

  1.  Sobre algunas enseñanzas y criterios públicos del Sr. Obispo.
 a) En su momento hicimos público lo que pensábamos sobre sus afirmaciones sobre la ideología de género en la homilía del 15 de Agosto de 2015 en la Iglesia de Santa María de Donostia, por tanto, no las repetiremos aquí.

b) Sínodo de la familia.

 Consideramos que sus manifestaciones en Radio María en torno a los temas más problemáticos del último Sínodo (paternidad responsable, acceso a la comunión eucarística de los divorciados que hubieran contraído un segundo matrimonio civil, homosexualidad) fueron apresuradas, fruto de una lectura subjetiva y de una apreciación errónea, que desembocaron en conclusiones equivocadas. En manera alguna dichas declaraciones contribuyeron a serenar las conciencias de tantos cristianos que viven acuciados por dichos problemas. 

No era este el objetivo pastoral del Sr. Obispo, el suyo correspondía a la urgencia de manifestar que nada había cambiado en estos problemas, y que la única vía posible, era la que él, y la de los que como él piensan: la doctrina “tradicional “, que no admite cambio ni modificación alguna. De esta manera, creemos, que también él mismo cayó en la manipulación que tan duramente achacó a los medios de comunicación. Creemos que actuó con una ligereza impropia de los graves problemas de los que se trata.

Pensamos que una mayor prudencia es necesaria en temas tan delicados y dolorosos. Pertrechado en la Doctrina Tradicional y el Código de Derecho Canónico , parece el Sr. Obispo, olvidar la prioridad de la misericordia que el Papa Francisco no cesa de repetir en este Año de la Misericordia. Recordamos: “no hay nada que tenga mayor prioridad que la Misericordia de Dios”.

¿Por qué apresurarse a dictaminar que la comunión de las personas divorciadas vueltas a casar es imposible?. Si todo fuera tan nítido no se ve que fuera necesaria la convocatoria de un Sínodo, precedido por dos consultas a todas la iglesias del mundo. 

Abundando en este mismo sentido, hay un grupo importante de obispos y teólogos de la Iglesia, poco sospechosos de heterodoxia, que han expresado actitudes más abiertas, especialmente en el caso del acceso a la comunión eucarística de los divorciados vueltos a casar. ¿Por qué cerrarse a esas actitudes? Parece que el Sr. Obispo y sus seguidores no pueden soportar la menor apertura. De lo contrario, ¿a qué se debe la dura denuncia contra algunos obispos de Alemania, que hizo en Radio María? ¿Acaso los que no piensan como él son enemigos de la Iglesia? ¿También el Papa?

Sarrera.

 Orain dela urte bete inguru, D. Jose Ignacio Munilla gure elizbarrutira gotzain etorri zela bost urte betetzen zirela eta, idatzi bat argitaratu zuen Eutsi Berrituz kristau-taldeak bere haren jarduerari buruzko iritziak azalduz. Orain, urte bete geroago, orduko iritziak ez ditugu errepikatuko, nahiz eta baliokoak izan oraindik, baina bai zer pentsatzen dugun adierazi, berriz ere, urte bete honetan berak esandako eta egindakoei buruz.

Izan ere, elizbarrutiko eliztarrei gure iritzien berri eman nahi diegu eta gipuzkoar guztiei adierazi ez gaudela eliztar guztiak gure gotzainak esan eta egiten duen guztiarekin ados. Gipuzkoako Eliza anitza dela eta gotzainarena ez dela elizbarrutiko hitz bakarra eta eztabaidatu ezina. Kontuan hartu dugu, baita ere, zenbait jokaeraren aurrean isilik gelditzeak Elizaren irudi okerra indartzen eta zabaltzen lagun dezakeela gizartean. Gainera, gotzainaren esanak eta jokaerak publiko egiten dira, ez dira Eliza barnean gelditzen. Eta gu ere Eliza garela aldarrikatu nahi dugu bide batez.

Ez ditugu elizbarrutiko gertaera guztiak aipatuko, larrienak edo oihartzun handiena izan dutenak soilik.


1. Gotzainaren irakatsi eta iritzi publiko batzuei buruz.

a) 2015eko abuztuaren 15ean Donostiako Santa Maria elizan egin zuen homilian genero ideologiari buruz esandakoaz gure iritzia argitaratu genuen bere egunean, ez dugu, beraz, hemen errepikatuko.

b) Familia Sinodoaren inguruan.

Familiaren Sinodoaren azken dokumentuko gai arazotsuenei buruz (aitatasun arduratsua, banatu eta berriz ezkonduen jaunartzea, homosexualitatea) gotzainak Radio Marian esandakoaz, gure iritzia hau da: presaka egindako interpretazioa izan zela berak egindakoa; irakurketa pertsonala eta okerra egin zuela, beraz, ondorio okerretara iritsi zela; komunikabideek egiten dituzten manipulazioak gogor salatu ondoren, manipulazioan erori zela bera ere; borondate oneko eliztar askoren kontzientzietako ekaitzak argitzea eta baretzea baino gehiago, ezer ez dela aldatu, arrazoi izaten jarraitzen dutela berak eta berak bezala pentsatzen dutenak presaka esatea izan zuela helburu.

 Banatu eta berriz ezkonduek jaunartzea ezinezko dela esan zuen, ateak erabat itxiz. Aita santuak idazteko duen exhortazioan zer esaten duen zain geldituko gara, baina gure gotzainak arinkeriaz jokatu zuela uste dugu.

 Hori baino zuhurtasun handiagoa behar luke fede eta moral gaietan elizbarrutiko argi eta maisu izateko ardura duen gotzainak. Badirudi ez duela eliztar askok bizi duten sufrimenduaren berri. Non da hor errukia? Dotrina eta Zuzenbide Kanonikoaren Kodea dira lehentasuna dutenak dirudienez, gero ahal bada errukia. Aita santuak esan du berriz ere, Errukiaren Urte Santuaren hasierako ate irekitze ondorengo audientzian: “Ez dago ezer Jaungoikoaren errukiak baino lehentasun handiagoa duenik”.

 Nork esan dio gure gotzainari gai horretan aldaketak ezinezkoak direla? Hori hain garbia balitz Elizarentzat (Eliza osoarentzat edo gehiengoarentzat) ez zegoen Sinodoaren beharrik.

 Bestalde, heterodoxia susmopean ez dauden eliz agintari batzuek jarrera irekiagoa azaldu dute Sinodoaren ondorioen dokumentua irakurri ondoren. Oker daude, nonbait, gure gotzainaren ustez.

 Borondate oneko pertsona asko dago Familiaren Sinodotik bere kontzientzia baketzeko moduko zerbait ateratzeko zain eta zerbait irekitzen hasiko ote delakoaren itxaropena dute. Baina batzuk ate hori berehala itxi nahian, zirrikiturik txikiena ere estaliko lukete. Norbaitzuk irekiera jarrera ezin dutela eraman dirudi. Askori ez zaie batere axola Sinodoak esandakoa, ezta D. Jose Ignacio Munillak zer esaten duen ere, baina gutako askori min ematen dio horrelako jarrera itxiak.

 Errurik gabe egoera zailak bizitzen ari direnek merezi dute errukia, era horretako jarreretan ageri ez den errukia.

 Frantziskok: “Zein itsusia den eta zenbat kalte egiten duen Elizako emakume nahiz gizon baten zorroztasunak, itxaropenik sortzen ez duen Elizaren zurruntasunak”

 

lunes, 22 de febrero de 2016

Encontrarse a sí misma

Por TXELIS


Yamila...

Gusto tiene. Se compró un vaquero precioso. Pero su ritmo, más lento que el de la adolescente que ya no es, le jugó una mala pasada; sólo se fijó en lo que buscaba, un pantalón vaquero, nuevo, entero por supuesto.

Ya de vuelta, y a la vista de unas mocetas con pantalones con aberturas varias como gateritas, “cómo lo hago” se dijo.

No más llegar a casa, se lanzó a la obra; y las hizo: machacando con dos piedras distintas dos; con la punta de una plancha otra; y otras dos mediante otras artes.
Pero esperó, y el día del estreno de sus pantalones nuevos volvió a llegar tarde; pues ya las que casi podrían ser hijas de sus amigas habían cubierto todas las ventanitas de sus respectivos pantalones con petachos de telas distintas cosidos de dentro afuera.

No se lo esperaba. Pero lo rehízo (que no son “arreglos”, sino “creaciones” las gateritas ahora tapadas desde dentro). Y como casi no los había estrenado, re-tuvo los pantalones nuevos.

jueves, 18 de febrero de 2016

¿Por qué se encabronó Bertín Osborne?

Por Ignacio Villota Elejalde



Esa es la expresión que utilizó Bertín, cuando en una tertulia en cierta cadena de radio, la moderadora sacó a relucir los muertos o asesinados del bando republicano. Aunque encabronar suene como mal, en el diccionario de la Academia de la Lengua se define como irritar, enojar. Efectivamente, a Bertín le estaba irritando que le hablaran de la Memoria Histórica, es decir, del recuerdo, de la justa rehabilitación de tantos ejecutados por el bando franquista y de la recuperación de sus restos. Todo ello a partir de la ley de Zapatero, para cuya ejecución el gobierno de Rajoy no ha librado  ni un euro en toda la legislatura. La tesis de Bertín Osborne, como la del Partido Popular y toda la derecha, es que hay que olvidar algo tan lejano. Que a él le mataron siete tíos en Paracuellos del Jarama y que ya lo ha olvidado. Algo parecido a lo que un joven dirigente del PP, dijo sobre este tema: “Los socialistas son unos carcas que hablan de la guerra del abuelito”.  Luego se retractó, pero ya estaba dicho.

Bertín y muchos bertines de este país olvidan que los “muertos por  Dios y por España” fueron homenajeados, enaltecidos y resarcidos por Franco. Que su recuerdo quedó grabado en las páginas doradas de la historia del Movimiento Nacional, aunque, obviamente, dejaron mucho dolor en sus familias. Pero lo que parece que no saben es que los muertos o asesinados por el bando franquista lo fueron por “rojos”, “marxistas”, “republicanos sin Dios”, “odio a España” y mil otras lindezas y sandeces. No se les rehabilitó nunca, se satanizó su memoria, a sus familiares se les vilipendió, a veces se les persiguió, les colgaron el sambenito de rojos… todo ello porque sus muertos fueron socialistas, comunistas, nacionalistas o, simplemente, leales a la República.

sábado, 30 de enero de 2016

Y van...



 Por  Sebas García Trujillo
en DEIA, 30/01/16


CONSTE, antes de nada, que soy un entusiasta del Papa Francisco. En poco tiempo ha impulsado un apreciable giro en la Iglesia católica hacia posiciones que yo creo son más evangélicas que las anteriores y cuya toma de decisión me parecía había de resultarle mucho más larga y costosa que la que él ha sido capaz de asumir. Y lo ha hecho, además, pese a las trabas que en no pocas ocasiones le está poniendo una curia anquilosada desde hace años y reforzada en su integrismo durante los dos últimos pontificados.

Este entusiasmo templado mío no me impide reconocer que ciertos cambios que muchos católicos percibimos como urgentes en la Iglesia se estén demorando demasiado. He de reconocer, sin embargo, que pilotar la nave de la Iglesia católica exige a su timonel no poca prudencia para que la comunión entre sus fieles —cardenales y obispos incluidos— no se resienta demasiado, con riesgo, incluso, de saltar hecha pedazos. No obstante, hay que reconocer que esta prudencia está prolongando el sufrimiento de no pocos fieles (el caso de ciertos divorciados, por ejemplo) y un alto número de abandonos en la Iglesia católica.

Los cristianos no debiéramos olvidar que tan importante como la comunión entre los fieles es que la salvación aportada por Jesús llegue a ser experimentada lo antes y lo más ampliamente posible por todo ser humano de buena voluntad (et in terra pax hominibus, bonae voluntatis); lo que en mi opinión no está sucediendo en la actualidad con la intensidad que debiera, entre otras muchas causas, por la torpeza de algunos cristianos y por la falta de respuestas adecuadas de estos a la actual problemática de los seres humanos.


Este exordio viene como anillo al dedo para expresar algunas reflexiones personales con motivo del reciente nombramiento del obispo de Vitoria-Gasteiz. Muchos católicos que esperábamos que el Papa Francisco potenciara una nueva manera más participativa y abierta para efectuar la elección de los obispos hemos experimentado una nueva decepción. Y van…

Y es que las diócesis vascas, con ciertos altibajos, fuimos pioneras en el seguimiento y puesta en práctica del Concilio Vaticano II, como han reconocido durante años la mayoría de los expertos que nos han visitado o han analizado las conclusiones y puesta en práctica de la Asamblea Diocesana en la diócesis de Bilbao entre 1984-87, que supo leer los signos de los tiempos con una dosis de sabiduría y espíritu evangélicos que se venía fraguando entre nosotros desde muchos años atrás (el seminario de Vitoria ha sido reconocido como uno de los mejores y más abiertos de Europa en la primera mitad del siglo XX).

viernes, 29 de enero de 2016

Misericordia en la pantalla




“FRANCISCO, EL PADRE JORGE”

Dirección: Beda Docampo Feijoo. Guión: Beda Docampo Feijóo César Gómez Copello (Libro: Elisabetta Pique). País: Argentina, España. Año 2015. Música: Federico Jusid. Fotografía: Kiko de la Rica. Intérpretes: Darío Grandinetti, Silvia Abascal, Leticia Brédice, Carlos Hipólito, Alejandro Awada, Jorge Marrale, Emilio Gutiérrez Caba.



La edición en dvd del film “Francisco, el padre Jorge” es una buena ocasión para ver esta sorprendente película que intenta profundizar en la vida del santo padre Francisco.

La práctica totalidad de los papas que ha habido tras la segunda Gran Guerra han tenido su reflejo en la pantalla. Con mayor o menor acierto, la vida de los pontífices ha sido tan intensa que ha merecido la atención de directores de cine y televisión que han narrado las aventuras humanas y espirituales de hombres tan significativos. Incluso la vida del papa Juan Pablo I, que tuvo un pontificado brevísimo, fue llevada a la televisión por Giorgio Capitani en “La sonrisa de Dios” (2016).

Ha habido, no obstante algo común a todos estos films, todos ellos se ha hecho una vez sus protagonistas reales, los papas, ya habían muerto. En “Francisco, el padre Jorge” no ocurre lo mismo. Su director, Beda Docampo, tiene la osadía de hacer un film sobre Francisco cuando éste está en la plenitud de su pontificado.

Utilizando como excusa la investigación que una periodista española (Silvia Abascal) hace del cardenal Bergoglio, el film va recorriendo la vida del padre Jorge (Darío Grandinetti). La historia comienza con la adolescencia y juventud de Jorge, su descubrimiento de la vocación religiosa, sus renuncias y sus primeros tiempos de ministerio sacerdotal. Apremiado por todo lo que quiere contar, esta primera parte del film es algo farragosa; las escenas se suceden una tras otras sin solución de continuidad. Beda Docampo quiere explicar muchas cosas y tiene poco tiempo: el compromiso por los pobres, el enfrentamiento con las autoridades, la denuncia de la droga, la resistencia a los sobornos, el carácter popular del sacerdote y su abrumadora autoridad.

Cuando el film entra a narrar los ocho últimos años del cardenal Bergoglio hasta que llega al pontificado, es cuando funciona mejor. Los gestos, las miradas, las palabras, las escenas ya fluyen más pausadas y ordenadas. El espectador saborea entonces más la historia.

La película es sencilla pero narrada con intensidad; el interés no decae en ningún momento. Parece más pensada para el mercado televisivo que para la gran pantalla. Los actores están correctos y sobresale Grandinetti, poniéndose convincentemente en la piel de Francisco.

Recomendable para entender la figura gigantesca de un pontífice que, en su sencillez, resulta una figura histórica grandiosa. A través de su metraje, en “El padre Jorge” vemos el tesón de una Iglesia que se empeña en estar al lado de los pobres, desde las Villas Miseria de Buenos Aires, hasta el mismísimo Vaticano de Roma.

En este año de la Misericordia es un film de visión casi obligada, que nos acerca a un testigo del evangelio que conmueve por su paz interior, por sus palabras y por sus gestos, que es un testigo de paz y de interreligiosidad…una personalidad, en fin, tan grande que ya ha sido llevado al cine otra vez. “Llamadme Francisco” de Pietro Valsecchi se acaba de estrenar en Italia.
JOSAN MONTULL

miércoles, 27 de enero de 2016

El inquietante obispo Munilla

Por Lontxo Oihartzabal Rezola
en "Noticias de Gipuzkoa"
Un "hecho reciente ha venido a inquietarme... profundamente. Es algo bien conocido que en la diócesis de Gipuzkoa son relativamente numerosos los sacerdotes, religiosos y religiosas y hombres y mujeres laicas que no están de acuerdo con la orientación pastoral que el obispo Munilla está intentado implantar en esta Iglesia local. Ahí están las opiniones y valoraciones hechas públicas durante el pasado año por un grupo numeroso de sacerdotes diocesanos, por un grupo de miembros del Consejo Pastoral, por el grupo de cristianos denominado Eutsi Berrituz, sin tener en cuenta las que se le han presentado de palabra en diversas reuniones de los consejos de presbíteros y de arciprestes, según nos han transmitido personalmente algunos de sus miembros.
Según el obispo, no son más que “crítica, murmuración, cotilleo y maledicencia”. Ha elegido una vía excesivamente débil para intentar acallar las voces que discrepan con su actuación. A pensar eso me lleva su escrito Jubileo de la Misericordia, donde verbalmente se nos dice: “A este respecto, os propongo un gran compromiso para este Jubileo: arrancar de nosotros toda crítica, murmuración, cotilleo y maledicencia. ¿Cómo vamos a celebrar el jubileo de la Misericordia si nos juzgamos continuamente los unos a los otros?” Si nos atuviéramos a la literalidad de este texto, deberíamos pensar que el obispo tiene conciencia de haber andado por ahí criticando, murmurando, cotilleando y hablando mal de otros, pues así lo expresa cuando dice “arrancar de nosotros”, “si nos juzgamos continuamente”, etc.

viernes, 15 de enero de 2016

Nuevo desaire para la Iglesia Vasca



Por J. M. Rodríguez Chavarría,
Noticias de Gipuzkoa 13-01-2016

El nombramiento del obispo de Vitoria, en sustitución de monseñor Asurmendi por alcanzar la edad de jubilación, reitera el criterio que ha prevalecido en los últimos nombramientos de obispos para las diócesis de la CAV: se busca fuera de las propias diócesis a quienes han de liderarlas, desautorizando implícitamente a los que han estado sirviendo aquí a la institución contra viento y marea. Es el mismo caso de Iceta y Munilla, nacidos en Bizkaia y Gipuzkoa pero que salieron a formarse en otras sedes, en clara muestra de desafección a sus diócesis naturales. Volvieron con bastón de mando apoyados por el entonces todopoderoso Rouco Varela, miembro muchos años de la Congregación para el nombramiento de los obispos. 

La decepción de muchos católicos vascos por la decisión papal no debe, con todo, centrarse en la responsabilidad de Francisco quien, por otro lado, es una figura ampliamente aprobada y apoyada en estas tierras. 

La diócesis de Vitoria-Gasteiz, al fin y al cabo, es una más de las 2.845 diócesis que la Iglesia católica tiene en el mundo. Su dimensión supone algo más del 0,02% de los católicos del mundo. Pretender que el Papa dedique un tiempo que no tiene a analizar las distintas variables que en el nombramiento intervienen es sencillamente imposible.
Debemos mirar a sus hombres de confianza en el Estado. En primer lugar, el arzobispo Omella, nombrado en 2014 miembro de la poderosa Congregación para los Obispos, que propone los nombramientos al Papa, y designado un año después arzobispo de Barcelona. En segundo lugar, a los nombrados cardenales: el octogenario Fernando Sebastián y el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez. 

lunes, 11 de enero de 2016

Provocación y convivencia

Por Jesús Mtz. Gordo, teólogo (en kiosko y más)


El semanario satírico ‘Charlie Hebdo’ vuelve a ser objeto de polémica en el primer aniversario del atentado yihadista sufrido por su redacción. En esta ocasión por una caricatura en la que Dios, bajo el título ‘Un año después el asesino sigue corriendo’, lleva un fusil Kalashnikov a la espalda y, manchado de sangre, huye. En el editorial, Laurent Sourisseau, el director del semanario y uno de los supervivientes del ataque terrorista, denunciaba a los «fanáticos embrutecidos por el Corán», pero también «a los benditos idiotas de otras religiones» que «nos deseaban el infierno en el que creen por habernos atrevido a reírnos de la religión».

 Las reacciones no se han hecho esperar. Muchos periódicos han recogido el editorial publicado por L’Osservatore Romano y titulado ‘La fe manipulada’. El diario vaticano denunciaba «una imagen que hiere a todos los creyentes de las diferentes religiones». Es una caricatura, proseguía, citando a Anouar Kbibech, presidente del Consejo francés del culto musulmán, «que no ayuda, en un momento en el que necesitamos estar codo con codo». Esta reacción vaticana sintonizaba con el comentario realizado por un portavoz del episcopado francés cuando se preguntaba si éste es «el tipo de polémica que Francia necesita». Y con el mismo cardenal VingtTrois cuando se negaba a comentar dicha portada porque, sencillamente, «se ha hecho para provocar».

Menos conocidas son las declaraciones de Bruno Forte. Tanto la caricatura como el editorial, manifestaba el teólogo y secretario general del Sínodo de los obispos, están muy alejadas «de la verdad, porque todas las religiones, no solo la cristiana, sino también la hebraica y la musulmana, predican la no violencia en nombre de Dios. Si acaso, lo violento es asumir una postura ideológica» que juzga y excluye a los demás en nombre de una pretendida posesión absoluta de la verdad.