Javier Martínez Bujanda
Santa Cruz de Campezo,
05/06/2026
Romanos 8, 14-18
Mt 25,31-40
Enmarcado con esta Palabra que acabamos de escuchar, en la que Pablo nos trasmite la confianza de hijos e hijas que podemos depositar en nuestro Dios como Buen Padre y Madre, y con esta página del Evangelio de Mateo en la que se nos expresa la pregunta final que se nos hará… sabiendo que tenemos a Alguien que sabrá entendernos con cariño y comprensión.
Digo que enmarcado en esta Palabra de Dios y ante la oportunidad que se me ofrece en esta homilía, quisiera expresar algo sobre la vida de mi hermano con la intención de que nos pueda ayudar en nuestra vida. Cuando pienso en Txarly o Kakel como le conocíais los más veteranos del lugar, se me ocurren tres características:
CREYENTE
La verdad que no sé si mucho o poco, esto es difícil de cuantificar, pero sí que concretó su ser creyente en ser seguidor de Jesús, de aquel que pasó por la vida haciendo el bien. Un seguidor de Jesús que vivió las bienaventuranzas, y que supo expresar el cariño y el amor hacia los demás. Para quienes nos quedamos aquí, algunos creyentes otros con otras sensibilidades, me parece que hacer de nuestra vida algo parecido a lo de Jesús que “pasó por la vida haciendo el bien” nos puede ayudar a dar sentido a la vida.
CURA
Prefiero cura a sacerdote que además de ser un término que lo somos todos y todas por el bautismo, muchas veces se me hace demasiado sacralizado y algo alejado y selecto en el Pueblo de Dios. Cura es el que cura, el que cuida, el que ofrece un trato humano, el que ayuda…
Y mirando a mi hermano lo concretaría en CAPELLAN que me parece lo mismo, pero ya en un terreno en el que hay mucha vulnerabilidad. Por eso lo veo cerca del que lo pasa mal, cerca de la familia que no sabe lo que hay que hacer porque nunca ha tenido a un hijo en la cárcel, aquel que recoge una bolsa de un familiar para llevársela a un interno, aquel que organiza unas salidas, un camino de Santiago para aquellas personas que están internas, aquel que conoce a un relojero que les arregla los relojes a los internos… aquel que preside las Eucaristías, entendiendo que lo importante son las personas que tiene delante, no lo son las normas, ni el vestuario.
Ciertamente creo que no era muy ortodoxo, pero ¿acaso Jesús fue ortodoxo en sus formas? Las normas, entiendo yo, que nos tienen que ayudar y no sujetar. ¿a Jesús le gustaban las normas que ataban?
Kakel se hizo cura como nos hemos hecho muchos de los aquí presentes… al seminario de muy pequeños y poco a poco descubriendo esa vocación a la que habíamos sido llamados. Después de unos cuantos años de seminario donde nos ofrecieron una formación buena para pensar por nosotros mismos y así poder hacer realidad el mensaje de Jesús en nuestros lugares.
Supo ser cura en el seminario, en los pueblos (Oyon), en Vitoria (Arriaga) y al final en el Centro Penitenciario los últimos años. Aunque en el funeral no es difícil expresar buenos sentimientos, …. Me da la impresión de que en todos estos lugares ha sido querido.
¿Cómo puede ser tan difícil de valorar esta manera de ser cura? ¿Cómo le puede costar tanto a nuestra Iglesia valorar una manera de ser curas que tanto bien hace al Pueblo de Dios y tan agradecido se muestra en muchas de sus manifestaciones? A veces se escucha que es una manera muy social de ser cura…. ¿Pero Jesús, el de Nazaret, no fue social y humano?
Me enternece cuando veo a los internos de Zabaia, bien acompañados por los voluntarios y voluntarias de la Pastoral penitenciaria, hacer proyectos solidarios con unos litros de leche u otras cosas. También me emociona haber visto ayer un centro de flores de los Internos de Zabaia. Evidentemente no están aquí, pero los tenemos muy presentes por medio de estas flores.
HUMANO
Todo esto le llevó a ser muy humano. Un poco bruto a veces, pero muy cariñoso, sencillo y sabiendo coordinar un buen trabajo en equipo, no juzgando, dejando el protagonismo para otros y otras, muy respetuoso, sabiendo ser ejemplo, aunque no fuera su intención, …sabiendo ponerse en el lugar del otro (¡qué distintas se ven las cosas desde dentro y desde fuera de la cárcel…).
En este aspecto humano quisiera mencionar dos aspectos que me parecen significativos: por una parte, el hueco que deja en la familia, pero quiero referirme hoy de un modo especial a la familia que formábamos entre él, Félix y yo. Ha desbordado humanidad, de una manera especial con Félix por su situación. Y también quiero mencionar algo que está cargado de mucho simbolismo… las flores.
Las flores cuando significan amistad, buenos recuerdos, agradecimiento, son flores bonitas, frescas y se agradecen porque sabemos que muestran mucho cariño. Y aprovecho de parte de toda la familia todos los gestos, mensajes, presencias que hemos recibido. Gracias por todo eso. Pero hay también veces que las flores simbólicas o halagos de última hora sirven para muy poco. Como decía el sabio: “Flores en vida, flores en vida… luego ya es tarde”.
Lo he dicho al principio de este comentario. No ha pretendido ser una alabanza vacía hacia nadie, a mi hermano esto no le gustaba, he querido que lo expresado nos sirva para que en nuestra vida, sea desde los planteamientos que cada uno tengamos, nos ayude a reconocer que, haciendo bien las cosas, eso nos hace bien y nos ayuda a dar sentido a la vida. Así deseo que lo podamos entender.
Javier Martínez Bujanda

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