Aunque poco conocidas, existen también figuras políticas de izquierdas que se consideran católicas y que han querido compartir sus opiniones sobre el histórico discurso de León XIV ante las Cortes Generales.
Fuente: Noticias Obreras
09/06/2026
La histórica referente socialista, Paquita Sauquillo, el concejal de Más Madrid, José Luis Nieto Bueno; el portavoz de EU‑Podem en Alicante, Manolo Copé; y el militante de Izquierda Unida y exconcejal en Madrid, Carlos Sánchez Mato, siguieron con gran interés el mensaje papal.
La experimentada referente socialista confiesa que nunca había visto una ovación tan prolongada en el hemiciclo y considera que el mensaje de Robert Prevost fue “completo y valiente”.
“Ha tratado temas actuales en el mundo y fundamentales para España, como la inmigración, la paz y ha insistido en la dignidad humana”, añade.
Con una larga carrera política a sus espaldas, Sauquillo valora que el Papa haya pedido “escuchar, ponerse en el lugar del otro y reconocer la dignidad del ser humano”, justo en en un Congreso muy polarizado “donde cada cual va a lo suyo”.
A ella, le parece lógico que haya abordado temas controvertidos desde el punto de vista de la Iglesia como el aborto y la eutanasia, por lo que agradece el tono de sus palabras: “no ha partido de la condena, ha expuesto con respeto su visión”.
Sauquillo: Respeto por las diferencias
Desde su punto de vista, “la Iglesia parece tener una comprensión novedosa de la convivencia, la pluralidad, el respeto a la diversidad” y “ha pedido perdón” también por la pederastia en su seno, aunque duda de que esta actitud sea unánime en “toda la Iglesia y en todos los obispos”.
Sauquillo subraya también la profundidad de sus reflexiones sobre la libertad y la pluralidad, sin convertir al Islam en una amenaza”. “El Papa ha planteado que la unidad no significa uniformidad, sino entender que somos diferentes. Ese mensaje es fundamental en una sociedad tan polarizada”.
Con todo, teme que los aplausos de la clase política no pasen de ahí. “Ya he escuchado a algunos dirigentes decir que estaban de acuerdo en todo con el Papa, pero sin ninguna intención de llevar a la práctica lo que supone”.
“Ha dejado claro que el otro que llega huyendo de la pobreza o del cambio climático es un ser humano cuyos derechos humanos deben ser respetados”, apunta Saquillo.
Tras haber contemplado el silencio en la misa de Cibeles de más de un millón de personas o el seguimiento multitudinario de todos sus actos, confía, al menos, en que el mensaje de León XIV pueda “tener repercusión en la sociedad, sobre todo, en la población más joven”.
Nieto: Protección y acogida de las vidas más frágiles
Para el concejal del Grupo Municipal Más Madrid y militante de la HOAC de Madrid, José Luis Nieto Bueno, las palabras del Papa no dejan “indiferentes” y ofrecen “claves fundamentales para el ejercicio de nuestras responsabilidades”.
“El Papa nos ha recordado en varias ocasiones que el reconocimiento inviolable de la dignidad de la persona humana y la búsqueda del bien común deben ser la fuente de inspiración de toda nuestra acción política”, comenta.
Igualmente, destaca la advertencia de que “el rearme no es el camino para lograr la paz”.
También subraya la exhortación del papa a que “desde la política se proteja, ame y cuide toda vida humana especialmente la vida de los más frágiles”.
Precisamente, ante las posibilidades que ofrece el progreso científico-técnico para el desarrollo y promoción de la humanidad, León XIV ha advertido que “la tecnología no es neutral” e invita a “discernir nuestras decisiones teniendo presente el lugar que ocupa la persona, la dignidad de los trabajadores y el bien común”.
El político madrileño, vecino de Carabanchel, que comenzó su compromiso político en el partido Equo, no pasa por alto la llamada del Papa a “la prevención, al rescate y a la asistencia de las personas migrantes, para darles la acogida respetuosa y digna que merecen como seres humanos”.
Además, recoge el desafío de defender la paz como “una exigencia política y moral” y el aliento del pontífice a “trabajar desde la política en el respeto a las diferencias, la búsqueda de la reconciliación y la reconstrucción de la amistad cívica”.
Así, Nieto toma como una invitación directa “redescubrir el diálogo y el respeto” para hacer avanzar la paz, lo que implica, como viene repitiendo Prevost, no caer en “la descalificación del adversario”, “el uso correcto de la palabra, escuchar y dialogar como vía para superar el conflicto”, además de como camino hacia “la concordia, el entendimiento social y la búsqueda del bien común”.
Sánchez Mato: Discurso con luces y sombras
El exconcejal madrileño Carlos Sánchez Mato ofrece una valoración más ambivalente. Reconoce numerosos elementos positivos, pero lamenta igualmente “ausencias” que considera graves.
“Como jefe de Estado se ha colocado en la vanguardia, pero como Papa de todos los católicos esperaba más”, reconoce.
En el plano internacional, destaca su “apuesta por la paz, el antibelicismo, la acogida de migrantes y los derechos humanos”.
Aplaude que denunciara “el uso de la guerra” en la relaciones internacionales, que defendiera el multilateralismo y el desarme, y que señalara “la falta de neutralidad de la tecnología en manos de los tecno-oligarcas”.
Considera que estos mensajes tienen “un impacto bestial en un momento en que las derechas reivindican la prioridad nacional”.
Valora también el reconocimiento implícito de los abusos cometidos durante la colonización: “Es muy buena noticia admitir que la Iglesia no estuvo a la altura en el respeto a los seres humanos”.
Sin embargo, considera que el Papa no ha estado a la altura de sus expectativas en cuanto a los privilegios financieros y fiscales de la Iglesia, el trato a las mujeres y la defensa de la vida.
“No ha tenido en cuenta el dolor de quienes no soportan vivir más ni el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. No empatizar con ese dolor es una muy mala decisión”, en su opinión.
Copé: Cuidar la palabra
El portavoz de EU‑Podem en Alicante, Manolo Copé, destaca varias llamadas del discurso del pontífice que considera especialmente oportunas.
La primera, afirma, es “volver a poner a las personas en el centro”. Recuerda que detrás de cada decisión política “hay vidas concretas: una familia que no llega a fin de mes, una persona mayor que necesita cuidados, un joven que no puede emanciparse, una trabajadora precaria, una persona migrante que solo quiere vivir en paz”.
Sobre las migraciones, Copé considera que el Papa “rompe con el discurso del miedo y la sospecha” y recuerda que “no hablamos de números ni de amenazas, hablamos de personas que huyen de la guerra, del hambre o de la falta de futuro”.
En materia de paz, valora que León XIV cuestione la lógica del rearme, “la ingenuidad es pensar que un mundo más armado será un mundo más seguro”, apunta Copé, que resalta la llamada a “cuidar el lenguaje político”.
“La firmeza no necesita convertirse en desprecio. Cuidar la palabra es cuidar la convivencia”.
Desde su compromiso en Izquierda Unida y en la HOAC, afirma que la dignidad humana “se defiende en el trabajo digno, la vivienda, los cuidados, la acogida, los derechos sociales y la vida cotidiana de los barrios”.
Concluye con una pregunta exigente: “¿La política que hacemos está realmente al servicio del bien común o se adapta demasiado a los intereses de quienes ya tienen poder?”

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