lunes, 19 de enero de 2026

Muere el cura Romano Fortuny, místico de la marginación y fundador de Engrunes

Fuente:   Catalunyareligio

Por   Jordi Listerrio y Boix

14/01/2026


Foto: Romà Fortuny durante una entrevista en TV3.

Ha muerto este miércoles Romano Fortuny Ponz, cura del Arzobispado de Barcelona, ​​a la edad de 94 años. Fortuny, gran referente en el trabajo con personas en situación de exclusión y pobreza, dedicó toda su vida a los excluidos. Las exequias se celebrarán el viernes 16 de enero de 2026, a las 10h en la capilla de la residencia sacerdotal San José Oriol, donde actualmente vivía. Uno de los últimos curas obreros catalanes, que compaginó la dedicación sacerdotal con el trabajo como enfermero en un hospital público. 

El también cura Josep Maria Fisa, destaca su "radicalidad evangélica" y su "mística de los marginados". Se conocieron en Esplugues del Llobregat. Fortuny era cura en el Santuario de Lluc de Mallorca y en los años 70 decidió que aquélla no era su vida; decidió marcharse a la perifería de Barcelona, ​​donde fundó Engrunes, inspirándose en la espiritualidad de los Traperos de Emaus. 

A lo largo de décadas, Romà Fortuny acompañó a personas sin hogar, familias empobrecidas, hombres y mujeres con trayectorias de gran fragilidad. Lo hacía desde una presencia constante, discreta y profundamente humana. No concebía la acción social como una simple asistencia, sino como un camino compartido, donde era necesario reconocer al otro como sujeto de dignidad, de derechos y de posibilidades. "Su vocación era crear comunidades", explica Fisa. 

 

Fundador de Engrunes, un proyecto con alma

De este compromiso vital en 1982 nació Engrunes, proyecto del que Fortuny fue fundador. Migas se concibió como un espacio de proximidad y reconstrucción personal para personas en situación de exclusión, poniendo en el centro el acompañamiento, la relación y la confianza. No era sólo un recurso social, sino una propuesta de transformación personal y comunitaria, basada en la idea de que todo el mundo puede volver a levantarse si encuentra a alguien que crea en él.

Concretamente creó una comunidad en una masía del Penedès y después en Sabadell. Con un grupo de laicos que compartía la espiritualidad de Emmaus, acogían y acompañaban a personas en situación de marginación. Allí estuvo en los últimos años. 

Engrunes se convirtió con los años en un referente en el mundo social y eclesial, tanto por su manera de trabajar como por el pensamiento que la sostenía: una apuesta clara por una cultura de la no exclusión, capaz de cuestionar estructuras injustas y, al mismo tiempo, generar espacios reales de dignidad. Hace unos años Fortuny se desvinculó del proyecto.

Otro gran eje de su vida fue la relación con las comunidades indígenas de Chiapas, en México. Colaboró ​​estrechamente con el obispo Samuel Ruiz. En varias estancias y aprovechando sus conocimientos de carpintero, creó un servicio de carpintería en Chiapas para promover el desarrollo de una de las zonas más empobrecidas del país. 

Esta experiencia se reflejó también en su obra escrita. Fortuny publicó varios libros que recogen su reflexión sobre la pobreza, exclusión y responsabilidad colectiva. Entre los más conocidos se encuentran Excluidos… ¿Por qué? , donde analiza las causas sociales y humanas de la marginación a partir de la experiencia de Micuñas, y Los cojos caminan… Migas por una cultura de la no exclusión, escrito conjuntamente con Juan José Genovard .

 

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