La comunidad de referencia de católicos progresistas tiene grandes problemas desde hace algún tiempo, y su fundador Enzo Bianchi tiene mucho que ver con ellos.
Casi un año después, los problemas internos del monasterio de Bose, una comunidad cristiana de la provincia de Biella (Piamonte) entre las más famosas de Italia, no se han resuelto.
En mayo de 2020, la Iglesia Católica había decidido destituir a su fundador Enzo Bianchi debido a tensiones internas consideradas insolubles. Sin embargo, hasta la fecha, Bianchi aún vive cerca de la comunidad y no parece que la situación vaya a cambiar pronto, a pesar de que el Papa Francisco reiteró la validez de su decisión la semana pasada. Entre las soluciones más discutidas se habla abiertamente de una escisión en la comunidad, lo que según algunos indica que las tensiones no se limitan solo a Bianchi.
Bianchi tiene 78 años y había fundado el monasterio de Bose en 1968. A diferencia de la gran mayoría de las comunidades monásticas italianas, la de Bose era ecuménica y mixta: es decir, aceptaba cristianos y cristianas de todas las confesiones. Entre sus monjes y monjas, alrededor de un centenar, también hay protestantes y ortodoxos.

