
El pasado 19 de junio, fiesta de la Stma. Trinidad, unos 300 párrocos austríacos hicieron un “llamamiento a la desobediencia”, al tiempo que anunciaban una gran concentración en Linz para el día 6 del próximo mes de noviembre.
Se trata de aquellos que hace un año, tras mostrar su reacción de enojo ante las medidas tomados por Benedicto XVI a causa del tema de los abusos sexuales, solicitaron la convocatoria de un nuevo concilio y la reforma de la estructura absolutista de la iglesia.





