miércoles, 1 de julio de 2026

‘Que en el Vaticano abran sus corazones’

El Vaticano reafirmó una norma vigente desde hace tiempo según la cual solo un sacerdote o un diácono puede pronunciar una Homilía en una Misa católica, rechazando así una petición de los obispos alemanes de ampliar esta práctica y permitir que las mujeres u otros laicos la pronuncien.

Fuente:   Reflexión y Liberación

25/06/2026

 

La respuesta vaticana a cargo del cardenal Arthur Roche fue inmediata a la petición de los obispos encabezados por monseñor Heiner Wilmer, fue: ’No se puede hacer una excepción a la disciplina vigente’, afirmó un comunicado del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, que supervisa el culto de los 1.400 millones de católicos del mundo. Muchas misas católicas incluyen un sermón, en el que un sacerdote o un diácono ofrecen una reflexión sobre las lecturas bíblicas del día. La Conferencia Episcopal Alemana había solicitado oficialmente a principios de este año permiso para que los laicos también pudieran pronunciar sermones.

Pero, las mujeres católicas alemanas vuelven a hacerse oír. Su voz esta vez se alza para recordar al Vaticano que no basta con algunos nombramientos de religiosas y laicas en la curia que gobierna a la Iglesia. Agregan que siguen los falsos obstáculos de poder para avanzar y que se sigue ‘discriminando fundamentalmente a las mujeres en los ministerios ordenados. Entonces, surge la duda de que el Vaticano está haciendo todo lo posible para evitar abrir la brecha para las diaconisas y las sacerdotisas, temas considerados ya cerrados por los Dicasterios porque son ‘contrarios al Magisterio de la Iglesia’.

Cientos de Comunidades Católicas han invitado amable y respetuosamente al Papa a emprender cambios reales para una mayor igualdad en los ritos centrales de la Misa católica. De lo contrario, muchas mujeres, no solo en Alemania sino en todo el mundo, podrían abandonar la Iglesia. Se constata en Alemania y Europa que muchas mujeres dicen que su paciencia se ha agotado y que están realmente decepcionadas con el proceder excluyente del vaticano.

Críticas al proceder vaticano también han llegado de la teóloga estadounidense Phyllis Zagano por haber olvidado la historia de la ordenación de las mujeres diaconisas. En un artículo publicado recientemente dijo que las mujeres siempre han tenido la función de diaconisas. La teóloga que enseña en la Universidad Hofstra de Hempstead, Nueva York, recuerda que la única persona en las Sagradas Escrituras que se define como Diaconisa es Santa Febe, que se dirigió a Roma como emisaria de San Pablo y entregó su carta a los Romanos. Y así, a medida que la Iglesia se desarrollaba, las diaconisas eran ordenadas igual que los diáconos masculinos. Luego, en la Edad Media, la Iglesia dejó de ordenar a las personas al diaconado como profesión permanente porque el diaconado masculino se había convertido en un obstáculo para los sacerdotes ambiciosos. Y, poco a poco las mujeres terminaron definitivamente en un rincón de la Iglesia.

 

Hna. Benedictina Philippa Rath: Necesitamos una Iglesia fiel al Evangelio de Jesús

También resuena por estos días la palabra libre de la monja de la Abadía de Santa Hildegarda de Rüdesheim-Eibingen; Philippa Rath, reiterando su petición –que solicita por años en diferentes instancias eclesiales- de que las mujeres sean admitidas al oficio de Diácono y Sacerdote. ‘Cuanto más iglesias locales den un voto claro al respecto, más se podrá avanzar hacia la necesaria igualdad y la justicia en la Iglesia de Cristo’, dijo la Hna. Rath, que ha participado activamente en los interesantes debates sobre la Reforma  que se quiere llevar a cabo en la Asamblea Sinodal de la Iglesia católica en Alemania.

La Hna. Rath dijo que ya existe un fuerte compromiso con la justicia de género en la Iglesia católica en todos los continentes. ‘Es una vuelta al cristianismo original, no una adaptación al espíritu de los tiempos’. Como paso intermedio, Rath argumentó que la actual ley eclesiástica debería ‘interpretarse de forma más elástica. Sin amputaciones de ninguna forma’. Citando como ejemplo a la  situación de la Iglesia católica en Suiza, donde, a diferencia de Alemania, también se permite predicar a los teólogos.

La Hna. Rath, incansable luchadora por la igualdad al interior de la Iglesia espera que tantos testimonios de vida personal femenina difundiendo el Evangelio en todo lugar puedan cambiar actitudes de rigor y poder en el Vaticano: ‘Mi esperanza es que los funcionarios curiales simplemente abran sus corazones y mentes para ver que con el tiempo se perderá la Iglesia si no se permite que las mujeres asuman cargos de diaconado y predicación… Porque Dios así lo quiere’.

Consejo de Redacción de revista ‘Reflexión y Liberación’

Santiago – Roma – Madrid

 

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