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(En NdG)
DONOSTIA –
El rector del seminario diocesano de Gipuzkoa ha enviado una
carta a los miembros del presbítero diocesano para explicar lo ocurrido con su
pérdida del cargo a cuenta de la polémica que ha suscitado su adhesión a un
manifiesto que denigra al papa Francisco. Del escrito se deducen varias cosas:
que ha sido la publicación de la noticia la pasada semana en la web de Religión
Digital lo que ha precipitado su destino; que el obispo Munilla, que conocía los
hechos por lo menos desde el pasado 18 de mayo, no ha movido ficha hasta que ha
trascendido a los medios; que Ormazabal sostiene que el error no ha sido tanto
firmar el manifiesto como no darse cuenta que podría ser utilizado en contra
del obispo; y que su intención es continuar vinculado a la diócesis de Donostia.
La carta, a la que ha tenido acceso NOTICIAS DE GIPUZKOA,
es de folio y medio y está fechada el pasado viernes 5 de junio, al día
siguiente de la segunda de las dos informaciones publicadas por la citada
página digital, un referente en el mundo católico. Pablo Ormazabal reconoce que
nada más publicarse la primera noticia el 2 de junio llamó a Munilla para decirle
que ponía el cargo a su disposición y aclarar “lo que él considerara oportuno
acerca de la información”.
Según el todavía rector del Seminario, de su encuentro
con Munilla se tomó la decisión de cesarlo a partir del próximo ejercicio
académico; es decir, continuará en sus funciones formativas de los seminaristas
hasta que finalice el presente curso.
Ormazabal desvela en la carta que fue la pasada semana
(el 4 de junio) cuando Munilla le comunicó que existía contra él una
“carta-denuncia” de cinco presbíteros de la diócesis en la que se le acusaba de
haber cometido un delito tipificado en el Código de Derecho Canónico pese a que
la denuncia fue registrada 16 días antes, el 18 de mayo.
El rector del seminario admite en otro de los puntos del
escrito su adhesión al manifiesto Contra recentia sacrilega, en el que un
centenar de curas y laicos pertenecientes a los sectores ultras e integristas
de la Iglesia mundial arremeten contra Francisco a cuenta de su postura ante el
Sínodo de la Amazonía que tuvo lugar en el Vaticano.
DISTANCIA
CON LOS TÉRMINOS
En la carta, Ormazabal trata de poner distancia con el
polémico manifiesto, no tanto en el fondo de lo que dice como en algunos de los
términos empleados en el documento. Niega que en el manifiesto se acuse al papa
de “herejía” y se reafirma en que “se equivocó en sus actuaciones y ejerciendo
mi derecho como fiel contenido en el canon 212, manifesté mi parecer de este
modo. Mi error ha estado en no darme cuenta de que mi firma podría ser
utilizada por otros para hacer daño a nuestro obispo, al Seminario y a la
propia Diócesis. Y por ello pido perdón”.
