sábado, 9 de mayo de 2026

Caritas Gipuzkoa. 60 años de vida compartida

Fuente:   El Diario Vasco

Por   José Emilio Lafuente

Secretario general de Caritas Diocesana de San Sebastián

09/05/2026

 

Este año, Caritas Gipuzkoa cumple 60 años. Seis décadas de historia compartida, de presencia comprometida, de escucha atenta a la realidad social de nuestro territorio y de acompañamiento a tantas personas y familias que han atravesado momentos de dificultad, soledad o exclusión.

La Caritas de hoy no es la misma que la de hace sesenta años. Caritas Gipuzkoa ha procurado estar atenta a los signos de cada tiempo, escuchar la realidad social y adaptarse para responder allí donde la vida se muestra más herida. Han cambiado los medios, la organización, los lenguajes, las necesidades y también las respuestas que hemos ido construyendo. La entidad ha evolucionado para responder a cada nueva realidad. Pero esta evolución no ha modificado aquello que nos sostiene desde el origen: hacer presente el amor de Dios en el amor al prójimo, vivido como servicio, fraternidad y justicia.

En nuestra historia, las comunidades parroquiales ocupan un lugar imprescindible como testimonio de una Iglesia cercana a las personas pobres: ellas mantienen encendida la luz de una fe que se hace servicio, cercanía y compromiso. Tres verbos transformadores articulan su misión: acoger, escuchar y acompañar. Acoger es abrir la puerta sin prejuicios. Escuchar es reconocer a la otra persona como alguien con voz, historia y dignidad. Acompañar es caminar al lado, sin sustituir, sin invadir, sin abandonar.

El voluntariado es también uno de nuestros pilares fundamentales. Miles de personas han ofrecido su tiempo, capacidades y cercanía para hacer posible esta misión. Su compromiso nos recuerda que la solidaridad es una decisión que toma forma en acciones concretas, presencia y responsabilidades compartidas.

Queremos reconocer también a las personas socias y donantes. Su colaboración desinteresada hace posible sostener muchos de los apoyos de Caritas. Gracias a esa confianza, muchas personas han encontrado una mano tendida, una oportunidad o un acompañamiento en momentos decisivos de sus vidas.

Este camino no lo hemos hecho en solitario. Hemos colaborado con entidades sociales, compartiendo compromiso y acción. Con Administraciones Públicas, construyendo alianzas para contribuir al bien común. Hemos desarrollado una labor de incidencia, recordando que la caridad cristiana también busca transformar las causas que generan injusticia, pobreza y exclusión. Asimismo, hemos colaborado con la Universidad, generando espacios de reflexión y compromiso. Y hemos contado con el apoyo de profesionales y el tejido empresarial, cuya implicación amplía nuestro alcance.

Nuestra historia también se ha tejido en fraternidad con Cáritas Euskadi y el conjunto de la Confederación Cáritas Española. Con ellas compartimos aprendizajes, preocupaciones y respuestas, formando una red más amplia, una misión común y una misma manera de mirar la realidad desde el Evangelio y el compromiso con la justicia.

Pero celebrar 60 años no significa solo mirar atrás. Este aniversario mira también hacia adelante. Las realidades sociales seguirán cambiando, aparecerán nuevas formas de pobreza y retos. Tendremos que seguir adaptándonos, aprendiendo, revisando nuestras prácticas y fortaleciendo nuestra presencia. Pero hay algo que no deberá cambiar: el compromiso de estar cerca de quienes más lo necesitan, como expresión de una misión compartida en la que «el amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel» (Deus Caritas Est, 20).

Que estos 60 años nos den hondura para agradecer, lucidez para discernir y ánimo para continuar. Que sepamos seguir siendo una Caritas fiel a su identidad y capaz de renovarse; competente y fraterna; organizada y cercana; incómoda ante la injusticia y tierna ante el sufrimiento. Una Caritas que no se conforme con atender la pobreza, sino que siga trabajando, junto a otras personas y entidades, para construir una sociedad más justa, más humana y más fraterna.

En este aniversario queremos dar gracias a quienes iniciaron este camino con pocos medios y mucha convicción. A quienes han trabajado y trabajan en Caritas Gipuzkoa, al voluntariado, a las comunidades parroquiales. A los obispos y responsables eclesiales que han acompañado y sostenido nuestra misión. A las personas socias, donantes y colaboradoras. A las entidades, instituciones y administraciones con las que seguiremos construyendo futuro. A quienes, desde otras Caritas, nos acompañan fraternalmente.

Y gracias, de manera muy especial, a las personas acompañadas, porque sus vidas, sus luchas y su confianza nos han enseñado a mirar mejor, a escuchar más hondo y a no olvidar nunca para qué existe Caritas.

Gracias por estos 60 años de vida compartida. Y gracias también por todo lo que estamos llamadas y llamados a construir en adelante.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Identifícate con tu e-mail para poder moderar los comentarios.
Eskerrik asko.