"Qué pena de Iglesia diocesana desmantelada de tantas cosas. Silenciada en sus sacerdotes, que lo consienten todo; pisoteada en sus seglares a los que no se les permite salirse del tiesto; anulada en la libertad de sus hijos para buscar la verdad"
Fuente: Religión Digital
Por
Llama la atención vuestro silencio ante todo lo que ha sucedido estos años en nuestra Diócesis. Y llama la atención que aún ahora sigáis callados y mirando para otro lado. ¿Qué necesitáis para despertar, para alzar la voz, para no seguir mudos en esta parte de nuestra, vuestra “historia”? Me pregunto muchas cosas, algunas como: ¿Estáis esperando algún cargo, una posibilidad de escalar, medrar, subir el escalafón con el nuevo obispo, éste que apenas os conoce o el que esté por venir? ¿Dónde está el evangelio, ese mismo que conocéis y que predicáis cada domingo, como si no pasara absolutamente nada? Seguramente dejareis pasar de nuevo la ocasión para decir algo que realmente merezca la pena oír. Y, es más, posiblemente alguno estará pensando, que mejor sería que Rafael Vez entrara por todo lo que le digan, aunque pierda dignidad, con tal de que se pase página, no vaya a ser que eso os afecte a algunos. Justicia, Señor, pero por mi puerta, no.









