sábado, 30 de abril de 2022

Obispo García Cadiñanos: “No cualquier trabajo vale, ni cuenta, ni suma”

Fuente:   Noticias Obreras

Abraham Canales

29/04/2022

 

“Es preciso volver a descubrir y profundizar en la verdad de la propia economía, que no es otra que el servicio a la persona y a su dignidad”, señala el obispo Fernando García Cadiñanos, con motivo del 1º de Mayo


El obispo diocesano de Mondoñedo Ferrol ha escrito una carta con motivo de la jornada del Primero de Mayo titulada Ni todo vale, ni todo cuenta, ni todo suma en la que anima a “reflexionar juntos” sobre el trabajo, dimensión fundamental en la vida de las personas. Ha recordado su presencia en un encuentro donde algunas personas le relataban las dificultades que están teniendo para acceder a un trabajo decente.

“Entre sus historias –cuenta el obispo– afloraban los problemas para conciliar la vida familiar, especialmente el cuidado de los más pequeños, con su jornada laboral. También me narraban historias concretas de explotación laboral, en ámbitos diversos, pero especialmente empleadas domésticas, donde realizaban trabajos sin contrato, o con un mayor número de horas del que figuraba, o sin derechos a algunas prestaciones. También se quejaban de que las subidas de los precios hacían que no llegaran a final de mes, incluso teniendo un contrato legal. Y los jóvenes me presentaban un futuro incierto a pesar de su formación, del encadenamiento de muchos contratos que les condenaban a no poder afrontar planteamientos estables de futuro, como crear una familia o tener hijos”.

 

El gran tema es el trabajo

Situaciones similares y concretas que vivimos cerca y que determinan que el trabajo “no es solo una manera concreta de ganarse la vida, sino que es un instrumento para crecer como personas, para relacionarse con otras, para construir comunitariamente el bien común del que participamos, para compartir dones y expresarse personalmente, para colaborar con Dios en la obra de la creación”. De ahí que, “en efecto, no cualquier trabajo vale, ni cuenta, ni suma. No cualquier trabajo puede ser considerado ni digno de las personas ni decente a su condición. Hoy, la concatenación de crisis que estamos viviendo ahonda y profundiza terrible y dramáticamente la precarización en el empleo”.

En opinión de García Cadiñanos, el gran reto social que hay que afrontar es el trabajo, como recuerda el papa Francisco en su encíclica Fratelli tutti “el gran tema es el trabajo” (162). Y para ello, apunta el obispo, la economía debe estar al servicio a la persona y de su dignidad, por eso, “los sistemas de producción, y el sistema económico que lo sostiene, han de velar por la dignidad del trabajo”.

 

Nuevo modelo económico humanista y humanizador

El obispo expresa claramente que ante el “economicismo imperante y la libertad absoluta del mercado”, es necesario “reivindicar la centralidad de la persona” y reclamar a la política, en sus distintos niveles que promueva “un trabajo para todos que genere un ambiente social constructivo. Este es el objetivo de la política buena, de la “mejor política”, que sabe construir el bien común sobre el cimiento de la persona”.

En este sentido, y sabedor de la dificultad de este reto, insta a “cambiar el paradigma económico que lo impregna todo para sustituirlo por un nuevo modelo humanista y humanizador” contando con el discernimiento en lo cotidiano con los principios y criterios de Doctrina Social de la Iglesia, “que tendría que ser más conocida, reflexionada, predicada y practicada. Desde la clave de la levadura y del grano de mostaza, estoy seguro que este mensaje puede ser percibido hoy como una gran esperanza para todo el mundo del trabajo y sus actores. Es la esperanza que se edifica desde la sabiduría del corazón y que crea la auténtica fraternidad que está en la base del 1º de Mayo”, concluye.

 

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