Querido Francisco:
Estamos a punto de cumplir un año de tu partida, ese lunes de Pascua -21 de abril- apenas amanecido, nos llegó la noticia. El domingo te vimos pasear por la plaza de San Pedro que resultó una despedida.
A la distancia de estos 12 meses deseo agradecerte tu paso por nuestro mundo en el tiempo de tu pontificado que nos ha dejado una herencia tan valiosa, comenzando por tus documentos que encierran un maravilloso contenido de temas diversos: Praedicate Evangelium, Evangeli Gaudium, Fratelli Tutti, Laudato Si, Lumen Fidei, Querida Amazonia, Christus Vivit, Gaudete et Exsultate, Amoris Laetitia, Laudate Deum, Dilexit Nos…
Tus documentos reflejan tu corazón de Buen Pastor, que se preocupa por sus ovejas, las conoce, y las llama por su nombre. Tus actitudes, gestos, palabras, han ido siempre en esa dirección. Has sido un Papa de abrir puertas, procesos, itinerarios y ahora nos toca seguir esos caminos.
Tu lenguaje, con palabras inventadas tantas veces, tenia estos verbos hechos realidad: acoger, integrar, incluir, participar, comunicar …todos, todos, todos cabemos en la iglesia. Dios no se cansa de perdonar, nosotros nos cansamos de pedir perdón, Dios nos primerea…
Esa alegría contagiosa, ese sentido del humor que no perdías ni en los momentos mas duros, aun cuando las criticas arreciaban. Y nos confesabas de modo natural mientras compartíamos un café que cuando fuiste elegido Papa el Señor te regalo una alegría que no ha desaparecido …
También nos dejaste inaugurado el año jubilar con el lema Peregrinos de la Esperanza. Cada fin de semana Roma se desbordó para atravesar la Puerta Santa con: educadores, vida consagrada, encarcelados, adolescentes, jóvenes, equipos sinodales, personas LGTBI ...y tantos otros.
Y en todos ellos tú ausencia-presencia nos acompañaba de forma misteriosa pero real. Y continuamos el camino sinodal con la hoja de ruta que nos marcaste el 15 de marzo desde el hospital Gemelli con la mirada puesta en octubre 2028.
Y lo hacemos ahora acompañados por tu sucesor León XIV que sigue impulsando caminos iniciados y con clamores fuertes en favor de un mundo más justo y pacífico para todos los seres humanos. Que comienza a visitar parroquias de lugares periféricos de la Diocesis de Roma y también países de diversos continentes, siempre con un mensaje de paz “desarmada y desarmante”. Que nos regala un ejemplo de sinodalidad convocando a todos los cardenales para escucharles. Y anuncia una cumbre de familias al cumplirse los 10 años de la publicación de Amoris Laetitia.
A la distancia de un año de tu Pascua brota de nuestro corazón una infinita gratitud por tu vida hecha ofrenda evangélica en favor de la iglesia y de nuestra sociedad. Gracias, infinitas gracias, querido Francisco. Sigues viviendo en nuestros corazones. El 21 te visitaremos en tu sencilla tumba y nos acercaremos también a tu capilla preferida para dejarte junto a Maria en la Salus Populi Romaní. Allí nos encontramos.
Maria Luisa Berzosa González
Hija de Jesús – Roma.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Identifícate con tu e-mail para poder moderar los comentarios.
Eskerrik asko.